Madres comunitarias de Colombia, en paro

Cientos de mujeres que están a cargo de miles de niños salieron a las calles del país a protestar porque dicen no tener las condiciones laborales adecuadas.

/ Twitter

Desde este el lunes, cientos de madres comunitarias salieron a las calles de las principales ciudades de Colombia a protestar porque están en desacuerdo con sus actuales condiciones laborales y con el presupuesto que el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) está destinando a la primera infancia y especialmente a la alimentación de los menores a su cargo.

En Bogotá, por ejemplo, cerca de cien madres decidieron pasar la noche en improvisados cambuches ubicados al frente de la sede principal del ICBF. Olinda García, una de sus líderes, le dijo a este diario que ahí se mantendrán hasta que Cristina Plazas, directora de la entidad, escuche sus reclamos.

Entre sus desacuerdos se encuentra el hecho de que el Gobierno aún no les ha dado las garantías laborales que ellas exigen. Tampoco, como han asegurado varias voceras en distintos medios, han logrado el que ICBF les dé una respuesta.

Según ellas, en muchas ocasiones deben poner dinero de su bolsillo, “porque nos duele darle una alimentación precaria a los niños”, le dijo a RCN Radio una de las madres comunitarias. Para ellas, la mejor muestra de ello es la suma que se destina al aporte calórico de los niños que están a su cargo: $2.517 diarios.

Pero esta no es la primera vez que estas mujeres reclaman mejores condiciones. En años anteriores han tenido que librar la misma pelea: en 2012 alzaron su voz luego de que en medio de la estrategia “De cero a siempre” se les garantizara una pensión de $240 mil. “Eso es una limosna para nosotras, que le hemos trabajado al Estado por 25 años”, le dijo a El Espectador entonces García.

Por su parte el ICBF, a través de un comunicado, les pidió a estas madres y a los Operadores de los Programas de Primera Infancia, “garantizar la atención de los niños y niñas de todo el país”.
“Ellos y sus padres, cuentan con nosotros y con ustedes.

Bienvenido el diálogo y la concertación pero no podemos negarles el servicio”, aseguró Plazas. “Tanto en la Sede Nacional como en las regionales del Instituto, estaremos muy atentos para verificar que el derecho a la atención de nuestros niños no sea vulnerado.

A las madres y padres comunitarios les hago un llamado muy especial y es que no se dejen llevar por presiones externas o información errada que al final solo afecta a los más pequeños”.
Plazas dijo que los ajustes que se han hecho este año, responden a un plan orientado a garantizar servicios de la mayor calidad, con transparencia y oportunidad.

Sin embargo, aunque la directora del ICBF afirmó estar abierta al diálogo, las madres comunitarias que protestan afirman que aún no les han prestado atención.