Sesenta y dos personas tienen la mitad de la riqueza del mundo

El estudio sobre desigualdad en el mundo concluyó que hacen falta investigaciones académicas sobre el tema que vayan más allá de los ingresos y la riqueza, y le apunten a la salud, la educación y el género, indicó el informe.

El informe demandó más estudios sobre desigualdad de género, educación y salud. / Archivo
El informe demandó más estudios sobre desigualdad de género, educación y salud. / Archivo

El Informe Mundial sobre Ciencias Sociales titulado Afrontar el reto de las desigualdades y trazar vías hacia un mundo justo, que se lanzó ayer en Estocolmo (Suecia), presentó una conclusión preocupante: el 1 % de la población tiene casi la mitad de la riqueza y los 62 individuos más ricos del planeta tienen tanta riqueza como la mitad de la población mundial.

El estudio sobre el aumento de las desigualdades demostró que, al paso que vamos, se podría poner en jaque la sostenibilidad de economías, sociedades y comunidades, socavando los esfuerzos para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en 2030.

El informe señaló los vacíos que persisten en materia de datos sobre las desigualdades en diferentes partes del mundo. Abogó, además, por una investigación más robusta de la relación entre la desigualdad económica y otras formas de desigualdad, por ejemplo, de género, educación y salud.

Aunque entre 1992 y 2013 se quintuplicó el número de estudios sobre desigualdades y justicia social en publicaciones académicas, varios de ellos no le prestaron atención a las desigualdades que van más allá de los ingresos y la riqueza, como la salud, la educación y el género, indicó el informe.

De hecho, atendiendo a esas lagunas, el documento recoge siete dimensiones de la desigualdad: económica, política, social, cultural, ambiental, territorial y cognitiva. Y lo más interesante es que su interrelación crea círculos viciosos de desigualdad que se transmiten de generación en generación.

Como aseguró la directora general de la Unesco, Irina Bokova: “Este informe es una llamada de atención. Colmar la brecha existente en materia de investigación sobre las desigualdades es vital para hacer realidad la ambición transversal contenida en la Agenda 2030, una transformación que no deje atrás a nadie”, dijo.

Otra alarma que subrayó el informe fue la poca atención académica por parte de los países en vías de desarrollo al estudio de la desiguldad, a diferencia de los países industrializados. Por ejemplo, encontraron que en América del Norte y Europa Occidental publicaron más del 80 % de los estudios de ciencias sociales y humanas sobre desigualdades y justicia social. Por el contrario, el África Subsahariana y América Latina contribuyeron con 3 % y 2 % de esos estudios, respectivamente.