¿Cómo afecta a Japón la tensión con Corea del Norte?

El Primer Ministro japonés es uno de los más grandes perdedores con la pela , hasta ahora verbal, entre EE.UU y el régimen de Kim Jong Un

AFP

Después de la II Guerra Mundial, Japón ha tenido en Estados Unidos uno de sus aliados más cercanos. La cercanía entre el Primer Ministro japonés, Shizo Abe y el presidente Donald Trump no solo se basaba en la historia que existe entre ambos países sino en los intereses comerciales y militares que comparten.

Durante los últimos meses Abe se encargó de cuidar las relaciones con su homólogo tratando de proteger la economía de su país de la agenda proteccionista que Trump.

Su segundo objetivo era mantener los acuerdos de defensa entre las dos naciones frente al enemigo común en Corea del Norte. Sin embargo, el reciente incremento en la tensión entre la administración de Trump y el régimen de Pyongyang, puede tener en el mandatario japonés al mayor perdedor en términos políticos.

En el comunicado en el que el Gobierno norcoreano anunció sus planes para atacar a EE.UU.  en la pequeña isla de Guam, aprovecharon para dejar claro que tenían el armamento suficiente reducir a cenizas el archipiélago de Japón.

Lejos de fortalecer a Abe, que durante años ha abogado por el fortalecimiento militar de Japón, el miedo ante un ataque norcoreano ha hecho que el nivel de aprobación del Primer Ministro japonés se reduzca drásticamente.

La razón parece ser simple, los japoneses no quieren ningún tipo de confrontación con Corea del Norte y relacionan los intereses armamentísticos de Abe y su cercanía con el presidente estadounidense, no con la defensa del país, sino con una clara intención de tomar medidas más agresivas contra Kim Jong Un.

Según encuestar recientes.,solo un tercio de la población está a favor de las reformas constitucionales que serían necesarias para que el Primer Ministro pueda incrementar el pie de fuerza japonés.

Las condiciones en las que fue redactada la Carta Magna que rige Japón, después del impacto de las dos bombas atómicas que afectaron a Hiroshima y Nagasaki, determinaron su fuerte talante pacifista y la insistencia armamentística de Abe sumada a su cercanía con Trump pueden costarle su cargo en las próximas elecciones del partido Liberal Demócrata que tendrán lugar el próximo año.

Mientras en Japón las voces contra la guerra parecen estar creciendo, en Corea del Sur, el otro vecino del régimen norcoreano que estaría en grave riesgo si Pyonyang decide atacar, está buscando fortalecerse militarmente para contrarrestar la amenaza nuclear.

El presidente Moo Jae-in empezó a dejar a un lado la decisión de buscarle una salida negociada al conflicto con su vecino del norte. Claras muestras de su nueva actitud se ven en que echó para atrás su decisión de suspender la instalación de un sistema anti misiles estadounidense en su territorio y que, recientemente, solicitó al gobierno estadounidense el permiso para construir misiles balísticos más poderosos en el marco de un nuevo acuerdo militar.