Controversia en China por venta de lanzallamas del tamaño de un labial para defensa personal

En las páginas de ventas virtuales en China se ha vuelto popular un aparato que se ofrece como arma para disuadir acosadores sexuales. El objeto tiene unos 20 centímetros de largo y lanza llamas de hasta 25 centímetros; su precio oscila entre entre 13 y 44 dólares y cada vez hay más debates sobre su legalidad.

Capturas de pantalla, web Yipinxuan.

Unos pequeños lanzallamas que tienen el tamaño de un pintalabios, y que se ofertan como arma para defenderse de potenciales violadores, están popularizándose en servicios de venta por internet, pese al posible peligro que podrían causar los propios aparatos, informa este lunes el diario South China Morning Post.

Estas armas disuasorias, de unos 20 centímetros de largo y capaces de lanzar llamas de hasta 25 centímetros mediante la combustión de gas butano, se publicitan especialmente a mujeres, como método para ahuyentar a "pervertidos sexuales", señala el diario de Hong Kong.

Ya a la venta en varias páginas de Taobao, la web líder del comercio electrónico en China, se pueden conseguir a precios entre los 13 y los 44 dólares, y según algunos de los proveedores ya ha habido cientos de compras en la red.

Los mini-lanzallamas en teoría no podrán ser usados en transportes públicos, donde está prohibida la introducción de productos altamente inflamables, y también es difícil su venta a distancia, dado que tampoco son aceptados por el servicio de correos chino.

Responsables de la comercialización del producto señalaron que éste puede ser considerado un "mechero potente", que sólo es capaz de causar pequeñas quemaduras si se usa como arma, y que su envío a compradores se lleva a cabo directamente por camión, sin el uso de servicios de mensajería.

El producto aparece en un año en el que se ha iniciado una campaña contra el acoso sexual en transportes públicos de ciudades como Pekín (donde unas 20 personas han sido apresadas por este motivo).

Además, dos ciudades del sur de China, Cantón y Shenzhen, comenzaron el pasado mes a disponer vagones de metro sólo para mujeres, con el fin de reducir los casos de ataques y acosos en el transporte público.