Los "locos" que le dan la espalda al chavismo

Un diputado del oficialismo pidió hacerle una evaluación psicológica a la fiscal de Venezuela, Luisa Ortega Díaz. ¿Quién perdió la razón?

Siguen las protestas en Venezuela mientras crecen las voces críticas al gobierno dentro del chavismo. AFP

Lo decía el experto en Venezuela, Ronal Rodríguez, en un artículo publicado el domingo en este diario: "El costo de dejar de ser chavista no es el mismo para todos". La fiscal, Luisa Ortega Díaz, lo está demostrando. Esta mujer, que desde 2007 -cuando fue nombrada Fiscal General de Venezuella- jugó del lado del chavismo, decidió alzar la voz desde hace poco más de dos meses para denunciar "irregularidades" en varias acciones del gobierno de Nicolás Maduro.

Esa osadía (que no es otra cosa que parte de las funciones de su cargo) le está saliendo cara. Además de ser blanco de críticas -Diosdado Cabello sentenció que su mandato, que de acuerdo con la ley llegaría hasta 2021,  tiene los días contados-, su familia es víctima de persecusión. En una entrevista con la emisora Unión Radio, la Fiscal afirmó que sus familiares han sido perseguidos por el cuerpo de inteligencia del Estado: “Hago responsable de cualquier daño, lesión o agresión que pueda sufrir mi familia, a todo el Ejecutivo Nacional”, alertó.

"Dependiendo del tipo de chavista el costo de salida varía, para aquellos que hicieron parte del chavismo por convicción su salida resulta más llevadera, no obstante, pueden ser víctimas de persecución judicial y más cuando la falta de independencia de la justicia ha creado un mercado de perseguidos políticos que se ven obligados a pagar para evitar largos procesos", explicaba Rodríguez, profesor de la Universidad del Rosario.

Pues a la Fiscal la quieren declarar loca. La bancada chavista en el Parlamento venezolano pidió a la justicia evaluar la salud mental de la fiscal general, Luisa Ortega, alegando que está fuera de sus cabales y debe ser destituida, en medio de un abierto enfrentamiento con el gobierno.

"Pido conformar una junta médica, que es competencia del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). Se evidencia que esta señora no está en sus cabales", dijo este martes a periodistas el legislador Pedro Carreño", tras presentar la solicitud. Carreño señaló que espera que un equipo de peritos y psicólogos determine la "insania mental" de Ortega -confesa chavista- y si es así "su separación del cargo".

Pero eso no la amilana, después de escuchar la insensatez por parte del chavismo, Ortega  pidió al TSJ -acusado de servir al gobierno- anular el proceso para una Asamblea Constituyente impulsada por el presidente Nicolás Maduro y que autorice el enjuiciamiento de ocho de sus magistrados, por considerar que han violado la Constitución. 

El diputado había anunciado la solicitud de evaluación médica la semana pasada y recomendó incluso la "reclusión" de la funcionaria porque podría llevar a Venezuela a "una guerra civil". 

Funcionarios del gobierno la han tildado de "traidora" e "indigna". "Ella perdió la autoridad moral, dejó de ser la fiscal de la República y se convirtió en una vocera de la derecha al servicio del terrorismo", añadió Carreño.

"Otros importantes chavistas en su momento dieron la espalda al proyecto bolivariano. Casos emblemáticos son el de Luis Miquelena, Raúl Isaías Baduel y Jorge Giordani. El primero, un viejo político de izquierda que asesoró a Hugo Chávez en los primeros años, pero que al darle la espalda, antes del Golpe de Estado de 2002, fue perseguido judicialmente acusado de corrupción. El segundo y quizá más emblemático es el de Baduel, amigo personal y compadre de Chávez, quien pronunció un fuerte discurso al dejar el Ministerio de Defensa y se pasó a las filas de la oposición contra la reforma de 2007 y quien fue encarcelado y denigrado personalmente en su orgullo militar con filtraciones de su vida privada. Y Giordani, uno de los principales creadores del modelo económico chavista y hombre muy poderoso, quien dejó el chavismo poco después de la muerte del presidente en 2013", explicaba Rodríguez.

Pero un proceso de ese tipo para funcionarios no está previsto en la ley venezolana y en todo caso el Parlamento -de amplia mayoría opositora- es el único órgano facultado para destituir a la fiscal, explicó a la AFP la exmagistrada del TSJ Blanca Rosa Mármol.

El chavismo tendría que abrir un hospital mental si se sigue manteniendo el ritmo de chavistas críticos. Vladimir Villegas periodista venezolano, informaba hace un día que a la posición crítica de la Fiscal con el gobierno se había sumado el exministro de Relaciones Interiores, Miguel Rodríguez Torres, y la exdefensora del Pueblo, Gabriela Ramírez.

Decía también que el Mayor General Alexix Ramírez López, muy cercano a Chávez, renunció a la Secretaría del Codena por desacuerdo con la Constituyente. ¿Todos están locos?