Los retos de la paz en Centroamérica, 30 años después

Figuras políticas celebraron este viernes en Costa Rica los 30 años de los Acuerdos de Paz en Centroamérica, pero señalaron retos que persisten en la región como la lucha contra la pobreza y la inseguridad.

El expresidente de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz, Óscar Arias.EFE

El expresidente de Costa Rica y el premio Nobel de la Paz en 1987 por su papel en las negociaciones, Óscar Arias, expresó que Centroamérica no puede continuar "siendo una región de paz pero de hambre, de paz pero de miedo, de paz pero de odio".

"Centroamérica no sobrevivirá en medio de los guetos y las maras, no sobrevivirá en medio de sistemas de salud colapsados y excluyentes, no sobrevivirá en medio de poblaciones marginadas de la educación formal, no sobrevivirá en medio de sociedades divididas económicamente, al punto de que sus intereses se vuelven irreconciliables. Nuestra paz no sobrevivirá sin nuestro progreso", dijo Arias.

El expresidente costarricense (1986-1990 y 2006-2010) brindó estas declaraciones en el marco de la "Jornada Centroamericana de Reflexión", organizada por la Fundación para la Paz y la Democracia como celebración de los 30 años del Acuerdo de Esquipulas II.

Arias añadió que uno de los mayores retos de los centroamericanos es democrático, porque ninguna pretensión de paz tiene sustento si no va acompañada de una garantía de respeto a los derechos humanos y al Estado de Derecho.

"Es justo que pensemos también en la paz que nos falta por conquistar. Hace 30 años dejamos de transitar la dolorosa senda de la guerra, bañada de sangre y lágrimas (...), pero seguimos todavía transitando la senda de la pobreza, de la exclusión social, de la ignorancia, de la enfermedad, de la inseguridad, de la intolerancia y la senda del irrespeto a la institucionalidad", destacó Arias.

Para el expresidente, "en estos 30 años ha sido evidente que América Central ha mejorado de manera sustancial (...), pero el punto flaco es evidentemente la violencia, sobretodo en el norte, como producto de que los guerrilleros se convirtieron en pandilleros, una generación perdida por estar peleando en las montañas en lugar de estar en el colegio y la universidad", afirmó Arias a los periodistas.

En la actividad también participó el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, quien previo a ingresar al evento indicó que "venir a esta celebración es tener la oportunidad de recordar, revivir y reconstruir a través de esos acuerdos de paz".

"Hoy la democracia es la única forma de gobierno. Los Acuerdos de Paz nos enseñaron que el diálogo y la compasión son la única vía para salir de conflictos graves, y son un recordatorio de la agenda pendiente sobretodo en materia social y acceso a derechos", expresó Almagro en su discurso.

El secretario general de la OEA afirmó que tres décadas después, la exclusión, política, social y económica, así como la desigualdad "continúan siendo hoy una forma de violencia. La exclusión en todas sus dimensiones debilita la democracia y su vínculo con los derechos humanos".

En mayo de 1986 los cinco presidentes de Centroamérica se reunieron en un convento en la localidad de Esquipulas (Guatemala), donde manifestaron su intención de lograr un proceso de paz firme y duradero para la región.

El convenio de paz fue firmado el 7 de agosto de 1987 por los entonces presidentes Daniel Ortega de Nicaragua; Cerezo de Guatemala; José Napoleón Duarte de El Salvador; José Azcona de Honduras, y Arias.

Los mandatarios no solo establecieron una hoja de ruta para promover la reconciliación nacional y el final de las hostilidades, sino también la democracia y las elecciones libres en la región.