¿Por qué es clave el General Kelly para el éxito de Trump?

El General John Kelly poromete convertirse en una ficha clave los intentos del presidente Trump de sacar adelante su agenda política.

AFP

Cinco días después de llegar a su nuevo cargo, la primera semana de agosto el general John Kelly reunió a todos los asistentes de Donald Trump con un objetivo claro. Según reportes de la reunión, Kelly les dejó claro a los funcionarios que de ese momento en adelante, el objetivo de cada miembro del gabinete era trabajar por el presidente, y no para adelantar sus propias agendas.

Con apenas dos semanas al frente del personal de la Casa Blanca, Kelly llegó con el claro objetivo de mejorar la eficiencia de los procesos internos de una presidencia cada vez más enredada por las torpezas de Trump y el equipo que lo rodea.

Un claro ejemplo de la disciplina que llegó a imponer el general Kelly se vio con el despido del polémico portavoz de la presidencia Anthony Scaramucci. Después de que los medios dieron a conocer las agresivas conversaciones que el portavoz mantuvo con un periodista del New Yorker, Scaramucci fue despedido por Kelly con lo que se convirtió en el funcionario de la administración que menos duró en su puesto (apenas 10 días).

A pesar del orden que Kelly parece haber impuesto, los retos propios a una administración como la de Trump siguen allí: “El General Kelly es capaz de hacer cambios operacionales significativos en la Casa Blanca, pero controlar los impulsos del presidente es un asunto diferente” dijo para el portal Politico Ryan Williams, quien trabajó como estratega en la campaña del senador Jeb Bush.

En asuntos tan delicados como la tensa relación entre Corea del Norte y Estados Unidos o el escándalo por la intervención de Rusia en las elecciones presidenciales, la falta de contención por parte del presidente a través de Twitter siguen haciendo pensar que uno de sus mayores enemigos está en su propio déficit de prudencia, algo frente a lo cual Kelly puede hacer muy poco.

Donde la disciplina de Kelly sí podría llegar a jugar un papel importante es ante el legislativo.

El Congreso estadounidense salió de receso después de convertirse en el escenario de una de las mayores humillaciones políticas que ha sufrido la administración Trump hasta el momento.

Con el hundimiento de la reforma a la salud impulsada por el presidente y la imposibilidad de derogar el “Obamacare”, el sistema de salud que dejó instaurada la anterior administración, la efectividad del contraataque de la Casa Blanca depende mucho del orden que logre Kelly entre los asistentes de Trump.

La agenda que el presidente planea sacar adelante cuando el Congreso vuelva a sesionar incluye puntos clave de su agenda como la revisión de las políticas tributarias, la aprobación de proyectos de infraestructura y, una vez más, la tan prometida ley que logre dejar atrás el sistema de salud construido por Obama. Para tener éxito en esa tarea, el orden que el general Kelly llegó a poner a la Casa Blanca es fundamental.