Un muerto en violenta manifestación de derecha radical en EE.UU.

El saldo de víctimas fatales aumentó a tres luego de que un helicóptero cayera en un área vecina a Charlottesville, muriendo otras dos personas en un accidente cuyas causas se investigan.

AFP

Una polémica manifestación de la extrema derecha estadounidense en Virginia se transformó en un drama luego de que un automóvil embistiera a una multitud de contra-manifestantes antirracistas, dejando un muerto.

Pero el saldo de víctimas fatales aumentó a tres luego de que un helicóptero cayera en un área vecina a Charlottesville, muriendo otras dos personas en un accidente cuyas causas se investigan, dijo la policía del Estado de Virgina. Las autoridades no dieron detalles sobre la relación entre el accidente de helicóptero y la violencia en Charlottesville, aunque al parecer policías estatales iban a bordo.

El presidente Donald Trump expresó en Twitter sus "profundas condolencias a los familiares y a los colegas oficiales del policía del Estado de VA que murió hoy". El mandatario agregó luego "condolencias a la familia de la joven mujer que murió hoy, y mis mejores deseos para todos quienes resultaron heridos, en Charlottesville, Virginia. Es muy triste!"

La negativa del presidente Donald Trump a criticar a grupos de la ultra-derecha provocó críticas, incluso por parte de miembros de su Partido republicano.

Policía superada

Centenares de personas confluyeron en Charlottesville sea para participar o protestar contra la "Marcha de la Derecha Unida", estallando rápidamente los disturbios, aunque agentes anti-disturbios y tropas de la guardia nacional saturaron el centro de la ciudad.

Muchos de los participantes en la marcha llevaban banderas confederadas, consideradas símbolo de racismo por muchos estadounidenses, mientras que otros levantaban sus brazos haciendo el saludo nazi. Los manifestantes anti-racistas blandían banderas del movimiento Black Lives Matter (Las vidas negras importan), cantando eslógans contra el racismo :"No Nazis, no KKK, no fascist USA".

"Marchábamos por la calle cuando un automóvil, una berlina negra o gris, se nos lanzó encima, golpeó a todo el mundo. Luego retrocedió y nos volvió a embestir", relató a la AFP un testigo.

En un video publicado en redes sociales, se ve cómo un coche oscuro golpea violentamente a otro vehículo por detrás y luego retrocede velozmente en medio de los manifestantes. El chofer del vehículo fue arrestado, y el caso es considerado como "homicidio criminal", según el jefe de policía, Al Thomas. Hacia el final de la tarde, al menos 35 personas eran o habían sido atendidas por heridas graves o leves, informó Thomas.

Sangre en el parabrisas

En otro video se observaba el capot y el parabrisas del vehículo que embistió a los manifestantes manchados con sangre. Las violentas refriegas se registraron entre militantes anti-racistas y grupos de la extrema derecha reunidos en esta localidad, obligando al gobernador de Virginia a declarar el estado de emergencia y a la policía a prohibir la manifestación.

En medio de nubes de gas lacrimógeno, los enfrentamientos a golpes entre manifestantes de la derecha radical y contra-manifestantes se multiplicaban aún antes de comenzar la movilización, con riñas, arrojándose proyectiles e intercambiando golpes con palos, según una periodista de la AFP en el lugar.

El clima sumaba tensión porque los manifestantes portaban armas a la vista, algo que está permitido por la ley en Virginia. Los grupos de la derecha radical querían denunciar y oponerse en forma unitaria al proyecto de Charlottesville de retirar de un espacio municipal la estatua del general confederado Robert E. Lee, quien luchó a favor de la esclavitud durante la Guerra Civil estadounidense.

Ante la situación de violencia en la ciudad, el gobernador demócrata de Virginia, Terry McAuliffe, declaró el estado de emergencia, una medida que le permite movilizar una mayor cantidad de medios policiales. En una conferencia de prensa improvisada desde su lugar de vacaciones en Bedminster (Nueva Jersey), el presidente Trump había condenado antes "en los términos más firmes posibles esta exhibición atroz de odio, fanatismo y violencia procedente de varios lados".

"El odio y la división deben detenerse ahora", agregó. "Tenemos que unirnos como estadounidenses con amor a nuestra nación". Sus declaraciones se produjeron minutos después de que el alcalde de Charlottesville (Virginia), Mike Signer, confirmara la muerte de la primera víctima, una mujer de 32 años. "Tengo el corazón destrozado por que se haya perdido una vida aquí", escribió en Twitter.

Melania Trump reacciona

La primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, quien no acostumbra a realizar comentarios públicos, se sumó a la condena al sectarismo. "Nada bueno sale de la violencia", escribió en su cuenta de Twitter. El gobernador McAuliffe había exhortado el viernes a los habitantes de la ciudad a que no asistieran a la manifestación.

El 8 de julio, algunas decenas de miembros del Ku Klux Klan ya se habían reunido en este tranquilo y pintoresco pueblo, muy superados en número por los manifestantes anti-racistas. Esta vez, la derecha nacionalista esperaba atraer a más seguidores, gracias a la presencia de varios integrantes del movimiento Alt-Right (Derecha alternativa), que apoyó a Donald Trump durante su campaña.

Por su parte, Paul Ryan, el líder republicano en el Congreso, denunció el viernes que esta reunión de la extrema derecha sería un "espectáculo repugnante", basado en una "intolerancia vil."