En 2010 aumentaron los suicidios en el Ejército de EE.UU.

El año pasado se presentaron 343.

El número de suicidios en el Ejército de EE.UU. aumentó el año pasado, curiosamente no por los casos de militares en activo, sino por los de la reserva y los de la Guardia Nacional, informó hoy el Pentágono.

Durante todo el año 2010 hubo 343 suicidios entre soldados del Ejército, 69 más que en 2009.

Sin embargo, los casos entre los miembros activos, que totalizaron 156, fueron seis menos que en 2009, al contrario que en la Reserva Nacional, donde hubo 53 casos más, y en la reserva, doce más.

Los autores de un estudio sobre los beneficios de la evaluación de los soldados antes de su envío a misiones fuera de EE.UU., presentado hoy, se mostraron sorprendidos por el notable incremento de los suicidios entre los soldados de la Guardia y de la reserva que participan en menor grado en las campañas en zonas de guerra, como Irak y Afganistán.

"Éste es un problema importante", dijo el subjefe del Estado Mayor del Ejército, general Peter Chiarelli durante una conferencia de prensa en el Pentágono.

El teniente general Jack Stultz, jefe de la Reserva del Ejército, dijo que los reservistas están muy distribuidos geográficamente, y cuando no están de servicio tienen poco contacto con sus superiores, lo que dificulta detectar si atraviesan problemas.

El general Raymond Carpenter dijo que el estudio, que comprendió a decenas de miles de soldados, no permite señalar una o dos causas principales de los suicidios entre los militares estadounidenses.

"Sí se pueden mencionar los períodos largos de misión en ultramar, los desplazamientos, el síndrome de estrés postraumático, los conflictos de pareja y familia, la pérdida de empleos, el abuso de drogas o alcohol", añadió.

"Hay numerosos factores pero no podemos identificar que uno o dos de ellos sean los determinantes", dijo Carpenter.

En el caso de la Guardia Nacional, añadió, el suicidio es "un problema entre los jóvenes varones blancos", y no aparece vinculado a las misiones en ultramar, la guerra, o la falta de empleo.