China estudia enviar observadores a misión de la ONU en Siria

La UE podría enviar helicópteros y otros medios de transporte.

El Gobierno chino afirmó que estudiará el envío de observadores a la misión de la ONU en Siria, si bien eludió comentar si apoya o no la ampliación hasta 300 efectivos que el secretario general de la ONU, Ban ki Moon, recomendó al Consejo de Seguridad.

"China estudia seriamente la posibilidad de enviar observadores a Siria", declaró en una rueda de prensa habitual el portavoz del ministro de Asuntos Exteriores, Liu Weimin.

Liu eludió revelar la postura de China sobre la ampliación del número de efectivos, y declaró que "eso lo que tienen que evaluar la propia misión y las autoridades competentes".

Según el secretario general de Naciones Unidas, para ser efectiva la misión necesitará "una movilidad muy eficiente", por lo que celebró contactos con instituciones de la Unión Europea (UE) para analizar la posibilidad de que facilite helicópteros y otros medios de transporte.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores sirio, Walid al Muallem, aseguró ayer a su homólogo chino, Yang Jiechi, en Pekín, que su Gobierno mantiene el compromiso con el alto el fuego y que éste "prácticamente se ha materializado".

El canciller sirio reiteró en China el compromiso de las fuerzas gubernamentales a respetar el plan de mediación de Kofi Annan, que estipula, entre otros puntos, el fin de la violencia, la liberación de los detenidos arbitrariamente, el repliegue de las tropas y la apertura de un diálogo político.

En respuesta, la potencia asiática instó a ambas partes enfrentadas a llevar a cabo "un esfuerzo igualitario" para dar una solución al conflicto.

El pasado 14 de abril el Consejo de Seguridad de la ONU, del que China es miembro permanente, aprobó por unanimidad la misión de observadores, pendiente de la posible ampliación, de la que ya llegó a Damasco un pequeño grupo.

La resolución, que pidió a todas las partes el apoyo para la mediación de Annan y cooperación con el grupo de observadores, y que fue la primera que no vetaron Rusia y China desde que estalló la crisis en marzo de 2011, ya que negaron sumarse a las que previamente instaban a la salida del presidente Bachar al Asad.

El régimen sirio continuó los últimos días con sus acciones militares en varios bastiones opositores del país, lo que hace peligrar el cumplimiento del alto el fuego de un conflicto que, desde su eclosión hace más de un año, ha dejado un saldo de 9.000 muertos, 200.000 desplazados y 30.000 refugiados.