Washington ya puede usar marihuana

A partir de este jueves es legal el uso recreativo de la planta.

Un habitante de Seattle fuma marihuana en la entrada en vigencia del referendo que aprobó su uso recreativo. / AFP
Un habitante de Seattle fuma marihuana en la entrada en vigencia del referendo que aprobó su uso recreativo. / AFP

Durante las elecciones presidenciales del pasado 6 de noviembre, varios estados votaron por iniciativas particulares como el matrimonio gay o la legalización de la marihuana, entre otras. Washington fue uno de los estados que aprobó por amplia mayoría permitir el uso recreativo de la planta, referendo que comenzó su aplicación este jueves. Sin embargo, aunque la norma ya entró en vigor, los consumidores y las autoridades están en un dilema, pues cultivar o vender marihuana sigue siendo una actividad ilegal.

Según le explicó Dan Satterber, fiscal del condado King a la cadena de noticias CNN, “no sé cómo harán para conseguirla pues el cultivo y venta de marihuana seguirán siendo considerados como delitos, todo esto es una cadena ilegal”.
En el estado de Washington es legal llevar hasta una onza de cannabis, pero ésta no se puede fumar en público. Según explicaron las autoridades de este Estado, “quien sea hallado conduciendo con un nivel de THC, principio activo de la marihuana, equivalente a 0,08 gramos de alcohol por litro en la sangre también será sancionado. Las multas que establece la ley para este tipo de contravenciones es de 50 dólares.

¿Entonces, para qué sirvió el referendo? Satterber explicó que la entrada en vigor del nuevo texto entra en clara contradicción con la ley federal y por eso no hay una normativa clara para aplicarlo. El fiscal del estado de Washington recordó que la ley federal sobre esta sustancia seguía "sin cambios", y que ningún texto votado por un estado podía estar por encima de la ley votada en el Congreso de Estados Unidos. “Cultivar, vender o poseer cualquier cantidad de marihuana sigue siendo ilegal según la ley federal”, indicó el comunicado.
Las autoridades locales explicaron que la reglamentación para el consumo de la planta tardará cerca de un año y mientras tanto la ley que venía siendo aplicada es la que seguirá vigente. La policía de Seattle, por su parte, proporcionó alguna guía a los consumidores para que no vayan en contravía de la reglamentación. Según la guía, explicada por la cadena CBS, sólo las personas mayores de 21 años podrán poseerla. El límite permitido, por individuo, es de 28 gramos de marihuana,16 onzas si está en productos como galletas o tortas, o 72 onzas si es una infusión o un aceite.

“Por favor tomen en cuenta que la iniciativa establece que es ilegal abrir un paquete que contenga marihuana a la vista del público en general... También deberían abstenerse de llevar consigo marihuana al tribunal federal o a cualquier instalación federal”, señala el escrito. La policía insistió que cultivarla en la casa y venderla a los amigos sigue siendo ilegal. “La puedes consumir en la privacidad de tu hogar”, indica la policía.

Pero los habitantes de Washington no se frenaron con las advertencias. Varios de ellos señalaron frente a las cámaras de televisión que “ahora pueden fumar y no sentirte un criminal” y prendieron pipas para fumarla.
Una ley similar se hará efectiva el 5 de enero próximo en Colorado (oeste), también aprobada por voto popular el 6 de noviembre. Según una encuesta de la Universidad Quinnipac de Connecticut, el 51% de los votantes estadounidenses son partidarios de que se legalice el consumo de marihuana.

Mientras tanto, los presidentes de Colombia, Juan Manuel Santos, y de Guatemala, Otto Pérez Molina, junto a personalidades como Noam Chomsky y Mario Vargas Llosa, se sumaron al reclamo de revisar la política global antidrogas por considerar que ha tenido "consecuencias devastadoras a nivel mundial". En una carta abierta, suscrita por una treintena de figuras de la política, la economía y la cultura, se asegura que el uso de las drogas “ha aumentado, y su suministro es más barato, más puro y más accesible que nunca” en un mundo con 250 millones de consumidores.
Por eso instaron a reconocer que "cincuenta años después de que fuera lanzada la Convención Única de Estupefacientes de las Naciones Unidas en 1961, la guerra contra las drogas ha fracasado".

Desde Bogotá, el presidente Santos justificó una nueva política contra las drogas. “Hemos sido el país que más ha sufrido y eso nos da la autoridad moral", afirmó Santos, quien precisó que esa estrategia global "después de 40 años suscita muchas dudas e interrogantes. Por eso hemos propuesto que se haga un estudio, que está haciendo en este momento la OEA (Organización de Estados Americanos)”, apuntó, al sugerir un análisis de "los diferentes escenarios" porque hay "un abanico de opciones".

Esas alternativas se ubican entre los extremos, que son penalizar al consumidor y al traficante, que en el caso de los países asiáticos conlleva hasta la pena de muerte, y la legalización del consumo, iniciativas que se han comenzado a tomar en algunos países, como el caso de Uruguay con la marihuana.

La difusión de la carta coincidió hoy en Bogotá con la clausura de la IV Conferencia Latinoamericana sobre Políticas de Drogas, donde el embajador de Guatemala designado en misión especial para la Reforma de Drogas ante la OEA, Édgar Gutiérrez, reconoció que sin un cambio de la política global su país lo "tiene muy complicado".