El poder detrás de las armas

La poderosa organización, blanco de críticas tras la matanza en la escuela Sandy Hook, pidió tener policía armada en cada escuela.

Wayne LaPierre, vicepresidente de La Asociación Nacional del Rifle, defendió la tenencia de armas en EE.UU.  / AFP
Wayne LaPierre, vicepresidente de La Asociación Nacional del Rifle, defendió la tenencia de armas en EE.UU. / AFP

Después de que el país entero hiciera un minuto de silencio por las víctimas de la masacre de la escuela Sandy Hook, La Asociación Nacional del Rifle (NRA) —la organización de lobby más poderosa de Estados Unidos, que mueve millones de dólares al año y de gran influencia en el Congreso— rompió su silencio. Tras una semana en el centro del debate por su oposición a controlar la venta de armas —hay cerca de 300 millones de armas en manos de civiles—, la organización siguió defendiendo el derecho constitucional a portar un arma para la defensa personal y disparó contra los videojuegos y películas violentas.

Mientras la NRA emitía su declaración, cuatro personas murieron y varios policías resultaron heridos en un tiroteo en una parte rural de Pensilvania. Uno más entre tantos que ocurren en el país.

La NRA propuso la presencia de policía armada en cada escuela —en 2004 tras otra matanza, propuso armar a los profesores—. “La única forma de parar a un tipo malo con un arma es un tipo bueno con un arma”, defendió el vicepresidente de la NRA, Wayne LaPierre, al tiempo que dijo que “la conducta violenta de los estadounidenses está siendo marcada por los videojuegos y las películas cada vez de contenido más violento; esto necesita algún tipo de control”, agregó.

Según datos oficiales, en ese país mueren al año 30.000 personas por disparos de armas, más que en cualquier guerra. Sin embargo, la ANR se niega a cualquier tipo de control y hacen énfasis en que las armas y los fusiles son claves para mantener la economía del país. Organizaciones civiles dicen que en EE.UU. funcionan más de 300 fábricas de armas; también revelan que esta industria da empleo a cerca de 100.000 personas y que sólo el año pasado declaró ingresos por 240 millones de dólares.

La NRA cuenta con más de 4 millones de afiliados y un presupuesto anual de 200 millones de dólares, para hacer trabajo legislativo en aras de evitar todo tipo de controles. Desde 1871 cuando se creó, la Asociación se define como la organización de derechos civiles más poderosa de EE.UU., y repiten una y otra vez el artículo de la Segunda Enmienda que defienden contra fuego y marea: “Siendo una milicia bien regulada necesaria para la seguridad de un estado libre, el derecho del pueblo a tener y portar armas no debe ser infringido”. Entre sus miembros han tenido a ocho expresidentes: Ulises Grant, George Bush padre, John F. Kennedy, Theodore Roosevelt y Ronald Reagan, entre otros. Su lema, “abraza la libertad”.

Su influencia es tal, que hoy todavía muchos demócratas están convencidos de que la derrota en las legislativas de 1994 se debió al “castigo popular”, por haber impulsado una normativa que limitó el acceso a determinadas armas de alta potencia. Aún así, varios Estados están promoviendo iniciativas, para controlar las armas. En Maryland, California, Nueva York y Colorado se estudian leyes para limitar la venta de las armas. El senador Jay Rockefeller presentó una ley para prohibir videojuegos agresivos.

El vicepresidente de la NRA aseguró que la organización está dispuesta a ayudar a entrenar a equipos para que defiendan las escuelas y trabajar con maestros y padres para mejorar la seguridad, y atacó a los medios de comunicación y a la clase política por demonizar a los propietarios de armas.