A 61 ascendió número de muertos tras motín en cárcel venezolana

120 personas están heridas.

EFE

A 61 se elevó la cifra de muertos en una cárcel en el oeste de Venezuela en un motín registrado durante una requisa efectuada por las autoridades este viernes y que también dejó 120 heridos, informaron fuentes médicas.

El director del Hospital Central de Barquisimeto, la capital del estado de Lara, Ruy Medina, confirmó el saldo de víctimas del motín e indicó que entre los heridos hay 19 que fueron intervenidos quirúrgicamente.

Falta por controlar toda el área de reclusión (...) El grueso del recinto (...) es lo que falta aún por evacuar y es donde estamos ahorita concentrando el trabajo", indicó en rueda de prensa en el estado Lara la ministra de Asuntos Penitenciarios, Iris Varela.

Varela explicó que se empezó a evacuar el recinto para trasladar a todo los presos - unos 2.500, según ONG - a otras cárceles del país y no ofreció todavía un balance oficial de víctimas, aunque aseguró que hubo heridos y muertos como consecuencia de armas de fuego, blancas, "carcelarias" y explosiones.

Según fuentes del ministerio, el gobierno ofrecerá "muy probablemente" el domingo o el lunes su balance del motín, ocurrido el viernes tras una requisa de las autoridades en busca de armas.

Decenas de personas esperaban las actas de defunción y los cuerpos de sus familiares en las puertas de la morgue, mientras varias camionetas se sucedían para recoger algunos ataúdes.

Linelida Álvarez sospechaba que su hermano Carlos Eduardo, de 21 años, yacía en el centro, aunque no había podido confirmarlo hasta el momento. "No sabemos nada, nos dijeron que le dieron un tiro en el pecho", dijo.

El vicepresidente Nicolás Maduro indicó el viernes que el gobierno había ordenado investigar la tragedia. "Parecía una película de guerra, con tanquetas, tiros y demasiado humo", y a los familiares las fuerzas del orden les lanzaron bombas lacrimógenas, contó Carmen García, que esperaba noticias de su hijo, Edilso Rodríguez, junto a otros 200 familiares de reos apostados detrás del perímetro de seguridad desplegado a unos 300 metros del penal.

Según García, su hijo, recluido desde hace un año, fue trasladado de vuelta al penal la noche del viernes tras ser atendido en un hospital por ser rozado por una bala en el enfrentamiento. Varios familiares explicaron además que el director del penal había comparecido en la mañana del viernes para explicarles que la requisa tendría lugar de forma "pacífica".

Entre los afectados se encuentran presos, efectivos militares y custodios del centro, dijo entonces Varela. La acción gubernamental para el "desarme total" de los reclusos se precipitó luego de que las autoridades supieron de supuestos "ajustes de cuentas entre las bandas internas que pugnan por el control del centro", señaló Varela, que culpó al canal privado Globovisión y a otros medios de "detonar" la violencia al difundir el operativo antes de que se pusiera en marcha.

"Fue una gran imprudencia por parte del ministerio, porque en la cárcel de Uribana no se hacían requisas desde el año 2009", criticó el director de la ONG Una Ventana a la Libertad, Carlos Nieto Palma.

"Ya los reclusos y sus familiares sabían desde el día jueves que se iba a hacer una requisa", agregó el responsable de esta ONG que vela por los derechos de los presos. El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) consideró por su parte que la requisa "no estuvo debidamente coordinada ni aplicada por el personal de expertos en labores de este tipo, quienes hicieron uso desproporcionado de la fuerza".

Según el OVP, la cárcel de Uribana tiene una capacidad para 850 reos, pero actualmente alberga a unos 2.500. Además se halla bajo medidas provisionales de protección de la Corte Interamericana de Derechos Humanos desde 2007, que establecen que las autoridades deben velar por evitar la pérdida de vidas en su interior.

Las cárceles venezolanas sufren problemas de insalubridad, hacinamiento y violencia, y en muchos casos son controladas por bandas de reclusos fuertemente armados, que constantemente generan enfrentamientos internos.

En agosto del año pasado, al menos 25 personas fallecieron en un enfrentamiento entre bandas en la cárcel de Yare I, cerca de Caracas. En junio de 2011, un motín en el Rodeo, también cerca de la capital, dejó una treintena de muertos.

Según activistas de derechos humanos, en 2011 más de 500 reclusos perdieron la vida, mientras por ahora no se han divulgado datos sobre 2012. El gobierno, por su parte, no difunde informes sobre la situación en las cárceles y la mayoría de sucesos violentos no son confirmados oficialmente.

De acuerdo a cifras oficiales, hay casi 50.000 reclusos en Venezuela pero la infraestructura carcelaria sólo tiene capacidad para albergar a unos 14.000.
 

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