Martes 21 de Mayo de 2013

El Mundo |5 Mar 2013 - 10:36 pm

Ilusionista o salvador

El enigma de los dos Chávez

Gabriel García Márquez escribió en 1999 el mejor retrato que se conoce del fallecido presidente venezolano Hugo Chávez, pocos días después de asumir el poder en el vecino país. El Espectador reproduce este texto publicado por el diario ‘El País’ de España.

Por: Gabriel García Márquez*
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    http://www.elespectador.com/noticias/elmundo/articulo-408541-el-enigma-de-los-dos-chavez
    http://tinyurl.com/a7nrr72
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En el año 2012 el presidente venezolano, Hugo Rafael Chávez Frías, reveló una imagen de cómo se vería su ídolo Simón Bolívar.  / AFP En el año 2012 el presidente venezolano, Hugo Rafael Chávez Frías, reveló una imagen de cómo se vería su ídolo Simón Bolívar. / AFP

Carlos Andrés Pérez descendió al atardecer del avión que lo llevó de Davos, Suiza, y se sorprendió de ver en la plataforma al general Fernando Ochoa Antich, su ministro de Defensa. “¿Qué pasa?”, le preguntó intrigado. El ministro lo tranquilizó, con razones tan confiables, que el presidente no fue al Palacio de Miraflores sino a la residencia presidencial de La Casona. Empezaba a dormirse cuando el mismo ministro de Defensa lo despertó por teléfono para informarle de un levantamientio militar en Maracay. Había entrado apenas en Miraflores cuando estallaron las primeras cargas de artillería.

Era el 4 de febrero de 1992. El coronel Hugo Chávez Frías, con su culto sacramental de las fechas históricas, comandaba el asalto desde su puesto de mando improvisado en el Museo Histórico de La Planicie. El Presidente comprendió entonces que su único recurso estaba en el apoyo popular, y se fue a los estudios de Venevisión para hablarle al país. Doce horas después el golpe militar estaba fracasado. Chávez se rindió, con la condición de que también a él le permitieran dirigirse al pueblo por la televisión. El joven coronel criollo, con la boina de paracaidista y su admirable facilidad de palabra, asumió la responsabilidad del movimiento. Pero su alocución fue un triunfo político. Cumplió dos años de cárcel hasta que fue amnistiado por el presidente Rafael Caldera. Sin embargo, muchos partidarios como no pocos enemigos han creído que el discurso de la derrota fue el primero de la campaña electoral que lo llevó a la presidencia de la República menos de nueve años después.

El presidente Hugo Chávez Frías me contaba esta historia en el avión de la Fuerza Aérea Venezolana que nos llevaba de La Habana a Caracas, hace dos semanas, a menos de quince días de su posesión como presidente constitucional de Venezuela por elección popular. Nos habíamos conocido tres días antes en La Habana, durante su reunión con los presidentes Castro y Pastrana, y lo primero que me impresionó fue el poder de su cuerpo de cemento armado. Tenía la cordialidad inmediata, y la gracia criolla de un venezolano puro. Ambos tratamos de vernos otra vez, pero no nos fue posible por culpa de ambos, así que nos fuimos juntos a Caracas para conversar de su vida y milagros en el avión.

Fue una buena experiencia de reportero en reposo. A medida que me contaba su vida iba yo descubriendo una personalidad que no correspondía para nada con la imagen de déspota que teníamos formada a través de los medios. Era otro Chávez. ¿Cuál de los dos era el real?

El argumento duro en su contra durante la campaña había sido su pasado reciente de conspirador y golpista. Pero la historia de Venezuela ha digerido a más de cuatro. Empezando por Rómulo Betancourt, recordado con razón o sin ella como el padre de la democracia venezolana, que derribó a Isaías Medina Angarita, un antiguo militar demócrata que trataba de purgar a su país de los treintiséis años de Juan Vicente Gómez. A su sucesor, el novelista Rómulo Gallegos, lo derribó el general Marcos Pérez Jiménez, que se quedaría casi once años con todo el poder. Éste, a su vez, fue derribado por toda una generación de jóvenes demócratas que inauguró el período más largo de presidentes elegidos.

El golpe de febrero parece ser lo único que le ha salido mal al coronel Hugo Chávez Frías. Sin embargo, él lo ha visto por el lado positivo como un revés providencial. Es su manera de entender la buena suerte, o la inteligencia, o la intuición, o la astucia, o cualquiera cosa que sea el soplo mágico que ha regido sus actos desde que vino al mundo en Sabaneta, estado Barinas, el 28 de julio de 1954, bajo el signo del poder: Leo. Chávez, católico convencido, atribuye sus hados benéficos al escapulario de más de cien años que lleva desde niño, heredado de un bisabuelo materno, el coronel Pedro Pérez Delgado, que es uno de sus héroes tutelares.

Sus padres sobrevivían a duras penas con sueldos de maestros primarios, y él tuvo que ayudarlos desde los nueve años vendiendo dulces y frutas en una carretilla. A veces iba en burro a visitar a su abuela materna en Los Rastrojos, un pueblo vecino que les parecía una ciudad porque tenía una plantita eléctrica con dos horas de luz a prima noche, y una partera que lo recibió a él y a sus cuatro hermanos. Su madre quería que fuera cura, pero sólo llegó a monaguillo y tocaba las campanas con tanta gracia que todo el mundo lo reconocía por su repique. “Ese que toca es Hugo”, decían. Entre los libros de su madre encontró una enciclopedia providencial, cuyo primer capítulo lo sedujo de inmediato: Cómo triunfar en la vida.

Era en realidad un recetario de opciones, y él las intentó casi todas. Como pintor asombrado ante las láminas de Miguel Angel y David, se ganó el primer premio a los doce años en una exposición regional. Como músico se hizo indispensable en cumpleaños y serenatas con su maestría del cuatro y su buena voz. Como beisbolista llegó a ser un catcher de primera. La opción militar no estaba en la lista, ni a él se le habría ocurrido por su cuenta, hasta que le contaron que el mejor modo de llegar a las grandes ligas era ingresar en la academia militar de Barinas. Debió ser otro milagro del escapulario, porque aquel día empezaba el plan Andrés Bello, que permitía a los bachilleres de las escuelas militares ascender hasta el más alto nivel académico.

Estudiaba ciencias políticas, historia y marxismo al leninismo. Se apasionó por el estudio de la vida y la obra de Bolívar, su Leo mayor, cuyas proclamas aprendió de memoria. Pero su primer conflicto consciente con la política real fue la muerte de Allende en septiembre de 1973. Chávez no entendía. ¿Y por qué si los chilenos eligieron a Allende, ahora los militares chilenos van a darle un golpe? Poco después, el capitán de su compañía le asignó la tarea de vigilar a un hijo de José Vicente Rangel, a quien se creía comunista. “Fíjate las vueltas que da la vida”, me dice Chávez con una explosión de risa. “Ahora su papá es mi canciller”. Más irónico aún es que cuando se graduó recibió el sable de manos del presidente que veinte años después trataría de tumbar: Carlos Andrés Pérez.

“Además”, le dije, “usted estuvo a punto de matarlo”. “De ninguna manera”, protestó Chávez. “La idea era instalar una asamblea constituyente y volver a los cuarteles”. Desde el primer momento me había dado cuenta de que era un narrador natural. Un producto íntegro de la cultura popular venezolana, que es creativa y alborazada. Tiene un gran sentido del manejo del tiempo y una memoria con algo de sobrenatural, que le permite recitar de memoria poemas de Neruda o Whitman, y páginas enteras de Rómulo Gallegos.

Desde muy joven, por casualidad, descubrió que su bisabuelo no era un asesino de siete leguas, como decía su madre, sino un guerrero legendario de los tiempos de Juan Vicente Gómez. Fue tal el entusiasmo de Chávez, que decidió escribir un libro para purificar su memoria. Escudriñó archivos históricos y bibliotecas militares, y recorrió la región de pueblo en pueblo con un morral de historiador para reconstruir los itinerarios del bisabuelo por los testimonios de sus sobrevivientes. Desde entonces lo incorporó al altar de sus héroes y empezó a llevar el escapulario protector que había sido suyo.

Uno de aquellos días atravesó la frontera sin darse cuenta por el puente de Arauca, y el capitán colombiano que le registró el morral encontró motivos materiales para acusarlo de espía: llevaba una cámara fotográfica, una grabadora, papeles secretos, fotos de la región, un mapa militar con gráficos y dos pistolas de reglamento. Los documentos de identidad, como corresponde a un espía, podían ser falsos. La discusión se prolongó por varias horas en una oficina donde el único cuadro era un retrato de Bolívar a caballo. “Yo estaba ya casi rendido, –me dijo Chávez–, pues mientras más le explicaba menos me entendía”. Hasta que se le ocurrió la frase salvadora: “Mire mi capitán lo que es la vida: hace apenas un siglo éramos un mismo ejército, y ése que nos está mirando desde el cuadro era el jefe de nosotros dos. ¿Cómo puedo ser un espía?”. El capitán, conmovido, empezó a hablar maravillas de la Gran Colombia, y los dos terminaron esa noche bebiendo cerveza de ambos países en una cantina de Arauca. A la mañana siguiente, con un dolor de cabeza compartido, el capitán le devolvió a Chávez sus enseres de historiador y lo despidió con un abrazo en la mitad del puente internacional.

“De esa época me vino la idea concreta de que algo andaba mal en Venezuela”, dice Chávez. Lo habían designado en Oriente como comandante de un pelotón de trece soldados y un equipo de comunicaciones para liquidar los últimos reductos guerrilleros. Una noche de grandes lluvias le pidió refugio en el campamento un coronel de inteligencia con una patrulla de soldados y unos supuestos guerrilleros acabados de capturar, verdosos y en los puros huesos. Como a las diez de la noche, cuando Chávez empezaba a dormirse, oyó en el cuarto contiguo unos gritos desgarradores. “Era que los soldados estaban golpeando a los presos con bates de béisbol envueltos en trapos para que no les quedaran marcas”, contó Chávez. Indignado, le exigió al coronel que le entregara los presos o se fuera de allí, pues no podía aceptar que torturara a nadie en su comando. “Al día siguiente me amenazaron con un juicio militar por desobediencia, –contó Chávez– pero sólo me mantuvieron por un tiempo en observación”.

Pocos días después tuvo otra experiencia que rebasó las anteriores. Estaba comprando carne para su tropa cuando un helicóptero militar aterrizó en el patio del cuartel con un cargamento de soldados mal heridos en una emboscada guerrillera. Chávez cargó en brazos a un soldado que tenía varios balazos en el cuerpo. “No me deje morir, mi teniente...”, le dijo aterrorizado. Apenas alcanzó a meterlo dentro de un carro. Otros siete murieron. Esa noche, desvelado en la hamaca, Chávez se preguntaba: “¿Para qué estoy yo aquí? Por un lado campesinos vestidos de militares torturaban a campesinos guerrilleros, y por el otro lado campesinos guerrilleros mataban a campesinos vestidos de verde. A estas alturas, cuando la guerra había terminado, ya no tenía sentido disparar un tiro contra nadie”. Y concluyó en el avión que nos llevaba a Caracas: “Ahí caí en mi primer conflicto existencial”.

Al día siguiente despertó convencido de que su destino era fundar un movimiento. Y lo hizo a los veintitrés años, con un nombre evidente: Ejército bolivariano del pueblo de Venezuela. Sus miembros fundadores: cinco soldados y él, con su grado de subteniente. “¿Con qué finalidad?”, le pregunté. Muy sencillo, dijo él: “con la finalidad de prepararnos por si pasa algo”. Un año después, ya como oficial paracaidista en un batallón blindado de Maracay, empezó a conspirar en grande. Pero me aclaró que usaba la palabra conspiración sólo en su sentido figurado de convocar voluntades para una tarea común.

Esa era la situación el 17 de diciembre de 1982 cuando ocurrió un episodio inesperado que Chávez considera decisivo en su vida. Era ya capitán en el segundo regimiento de paracaidistas, y ayudante de oficial de inteligencia. Cuando menos lo esperaba, el comandante del regimiento, Ángel Manrique, lo comisionó para pronunciar un discurso ante mil doscientos hombres entre oficiales y tropa.

A la una de la tarde, reunido ya el batallón en el patio de fútbol, el maestro de ceremonias lo anunció. “¿Y el discurso?”, le preguntó el comandante del regimiento al verlo subir a la tribuna sin papel. “Yo no tengo discurso escrito”, le dijo Chávez. Y empezó a improvisar. Fue un discurso breve, inspirado en Bolívar y Martí, pero con una cosecha personal sobre la situación de presión e injusticia de América Latina transcurridos doscientos años de su independencia. Los oficiales, los suyos y los que no lo eran, lo oyeron impasibles. Entre ellos los capitanes Felipe Acosta Carle y Jesús Urdaneta Hernández, simpatizantes de su movimiento. El comandante de la guarnición, muy disgustado, lo recibió con un reproche para ser oído por todos:

“Chávez, usted parece un político”. “Entendido”, le replicó Chávez.

Felipe Acosta, que medía dos metros y no habían logrado someterlo diez contendores, se paró de frente al comandante, y le dijo: “Usted está equivocado, mi comandante. Chávez no es ningún político. Es un capitán de los de ahora, y cuando ustedes oyen lo que él dijo en su discurso se mean en los pantalones”.

Entonces el coronel Manrique puso firmes a la tropa, y dijo: “Quiero que sepan que lo dicho por el capitán Chávez estaba autorizado por mí. Yo le di la orden de que dijera ese discurso, y todo lo que dijo, aunque no lo trajo escrito, me lo había contado ayer”. Hizo una pausa efectista, y concluyó con una orden terminante: “¡Que eso no salga de aquí!”.

Al final del acto, Chávez se fue a trotar con los capitanes Felipe Acosta y Jesús Urdaneta hacia el Samán del Guere, a diez kilómetros de distancia, y allí repitieron el juramento solemne de Simón Bolívar en el monte Aventino. “Al final, claro, le hice un cambio”, me dijo Chávez. En lugar de “cuando hayamos roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español”, dijeron: “Hasta que no rompamos las cadenas que nos oprimen y oprimen al pueblo por voluntad de los poderosos”.

Desde entonces, todos los oficiales que se incorporaban al movimiento secreto tenían que hacer ese juramento. La última vez fue durante la campaña electoral ante cien mil personas. Durante años hicieron congresos clandestinos cada vez más numerosos, con representantes militares de todo el país. “Durante dos días hacíamos reuniones en lugares escondidos, estudiando la situación del país, haciendo análisis, contactos con grupos civiles, amigos. “En diez años -me dijo Chávez- llegamos a hacer cinco congresos sin ser descubiertos”.

A estas alturas del diálogo, el Presidente rió con malicia, y reveló con una sonrisa de malicia: “Bueno, siempre hemos dicho que los primeros éramos tres. Pero ya podemos decir que en realidad había un cuarto hombre, cuya identidad ocultamos siempre para protegerlo, pues no fue descubierto el 4 de febrero y quedó activo en el Ejército y alcanzó el grado de coronel. Pero estamos en 1999 y ya podemos revelar que ese cuarto hombre está aquí con nosotros en este avión”. Señaló con el índice al cuarto hombre en un sillón apartado, y dijo: “¡El coronel Badull!”.

De acuerdo con la idea que el comandante Chávez tiene de su vida, el acontecimiento culminante fue El Caracazo, la sublevación popular que devastó a Caracas. Solía repetir: “Napoleón dijo que una batalla se decide en un segundo de inspiración del estratega”. A partir de ese pensamiento, Chávez desarrolló tres conceptos: uno, la hora histórica. El otro, el minuto estratégico. Y por fin, el segundo táctico. “Estábamos inquietos porque no queríamos irnos del Ejército”, decía Chávez. “Habíamos formado un movimiento, pero no teníamos claro para qué”. Sin embargo, el drama tremendo fue que lo que iba a ocurrir ocurrió y no estaban preparados. “Es decir –concluyó Chávez– que nos sorprendió el minuto estratégico”.

Se refería, desde luego, a la asonada popular del 27 de febrero de 1989: El Caracazo. Uno de los más sorprendidos fue él mismo. Carlos Andrés Pérez acababa de asumir la presidencia con una votación caudalosa y era inconcebible que en veinte días sucediera algo tan grave. “Yo iba a la universidad a un posgrado, la noche del 27, y entro en el fuerte Tiuna en busca de un amigo que me echara un poco de gasolina para llegar a la casa”, me contó Chávez minutos antes de aterrizar en Caracas. “Entonces veo que están sacando las tropas, y le pregunto a un coronel: ¿Para dónde van todos esos soldados? Porque qué sacaban los de Logística que no están entrenados para el combate, ni menos para el combate en localidades. Eran reclutas asustados por el mismo fusil que llevaban. Así que le pregunto al coronel: ¿Para dónde va ese pocotón de gente? . Y el coronel me dice: A la calle, a la calle. La orden que dieron fue esa: hay que parar la vaina como sea, y aquí vamos. Dios mío, ¿pero qué orden les dieron?. Bueno Chávez, me contesta el coronel: la orden es que hay que parar esta vaina como sea. Y yo le digo: Pero mi coronel, usted se imagina lo que puede pasar. Y él me dice: Bueno, Chávez, es una orden y ya no hay nada qué hacer. Que sea lo que Dios quiera.

Chávez dice que también él iba con mucha fiebre por un ataque de rubéola, y cuando encendió su carro vio un soldadito que venía corriendo con el casco caído, el fusil guindando y la munición desparramada. “Y entonces me paro y lo llamo”, dijo Chávez. “Y él se monta, todo nervioso, sudado, un muchachito de 18 años. Y yo le pregunto: Ajá, ¿y para dónde vas tú corriendo así? No, dijo él, es que me dejó el pelotón, y allí va mi teniente en el camión. Lléveme, mi mayor, lléveme. Y yo alcanzo el camión y le pregunto al que los lleva: ¿Para dónde van? Y él me dice: Yo no sé nada. Quién va a saber, imagínese”. Chávez toma aire y casi grita ahogándose en la angustia de aquella noche terrible: “Tú sabes, a los soldados tú los mandas para la calle, asustados, con un fusil, y quinientos cartuchos, y se los gastan todos. Barrían las calles a bala, barrían los cerros, los barrios populares. ¡Fue un desastre! Así fue: miles, y entre ellos Felipe Acosta”. “Y el instinto me dice que lo mandaron a matar”, dice Chávez. “Fue el minuto que esperábamos para actuar”. Dicho y hecho: desde aquel momento empezó a fraguarse el golpe que fracasó tres años después.

El avión aterrizó en Caracas a las tres de la mañana. Vi por la ventanilla la ciénaga de luces de aquella ciudad inolvidable donde viví tres años cruciales de Venezuela que lo fueron también para mi vida. El presidente se despidió con su abrazo caribe y una invitación implícita: “Nos vemos aquí el 2 de febrero”. Mientras se alejaba entre sus escoltas de militares condecorados y amigos de la primera hora, me estremeció la inspiración de que había viajado y conversado a gusto con dos hombres opuestos. Uno a quien la suerte empedernida le ofrecía la oportunidad de salvar a su país. Y el otro, un ilusionista, que podía pasar a la historia como un déspota más.

* Este texto fue tomado del archivo de ‘El País’ de España.

Por: Gabriel García Márquez*
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  • Simpatizantes de Chávez durante el referendo reeleccionista.
  • Algunos venezolanos se raparon la cabeza en solidaridad con el presidente Chávez por su enfermedad.
  • La euforia de los chavistas.
  • Los partidarios del presidente Chávez celebran afuera del Palacio de Miraflores luego de que el tribunal electoral anunciara la victoria del referendo reeleccionista.
  • Miles de seguidores de Chávez celebran la permanencia en el poder del presidente venezolano.
  • Chavistas manifiestan su apoyo al presidente venezolano por el cáncer que padece.
  • Multitudinaria manifestación de los seguidores de Chávez que piden su pronta recuperación.
  • El intumbable.
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Opiniones

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ORLANDO ESTEBAN MARIN CIFUENTES

Dom, 04/07/2013 - 11:44
Estupenda crónica que revela fases desconocidas de quien Hoy es historia."Lo bueno, lo malo y lo feo" de CHÁVEZ, SERÁ UN BEST SELLER, para quien lo dé a conocer sin apasionamientos de ninguna índole.Creo que su mayor virtud, era su amor por su pueblo y en secreto por Colombia.No olvidemos que gracias a él, son muchos los colombianos que lograron la ciudadanía venozolana y pudieron solventar su situación económica y la de sus familias.Hizo que el mundo mirara hacia Latinoamérica y sus muy valiosos recursos naturales, tan saqueados desde tiempos inmmemoriales.Si bien pateó en diversas ocasiones la libertad de prensa, puso también en evidencia su "servicio incondicional" pagado ante los grupos poderosos de presión.Lo feo, la gran riqueza familiar, pero otros Presidentes en el mundo---¿Qué?
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baffles

Sab, 04/06/2013 - 15:51
este comentario demuestra que los escritores; son simples escritores y que estan muy lejos de ser verdaderos intelectuales, pues sus teorias o comentarios son para ensalzar a los tiranos que saben recompensar muy bien sus opiniones.
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THE TRULY

Sab, 04/06/2013 - 14:05
Todos los dictadores han tenido conotados apologistas. Pero, de otro lado, aunque el señor escritor Garcia Márquez no fuere católico, por su extensa cultura, debería saber que hablar del signo zodiacal de un católico, es la negación de lo que és un católico. Y atribuirle a ese signo influencias sobre esa persona, es la negación de Dios. A propósito, Fidel también nación bajo el signo de poder?
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OZcvrvm

Sab, 04/06/2013 - 01:44
a gabo para hablar mierda nadie le gana. es comprensible su entusiasmo al inicio de la presidencia de chavez pero nadie jamas hubiera imaginado que su mayor obra, la de distribuir la riqueza del petroleo con el pueblo, haya sido el peor mal para su nacion. hoy es un pais que fuera del petroleo no produce nada mas. para comer necesita importarlo todo y al haber eliminado la clase media (cartagenizo laa clases sociales en ricos y pobres) al pobre le conviene mas vivir de estirar la mano a ver que da hoy papa estado que ponerse a trabajar con seriedad. vean lo que pasara (gracias a dios solo x 6 meses) en san andres ahora que todos a la voz de subsidios milagrosamente se volvieron pescadores. que vagabunderia
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TAPAJETAS

Dom, 03/10/2013 - 20:35
ME QUEDO CON LOS DOS, PORQUE SON COMPLEMENTARIOS Y porque los mil políticos ladrones y los 30 últimos EXPRESIDENTICOS de mi país no alcanzo a construir ni las uñas sucias de tierra de su pie.
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Certero.33

Sab, 04/06/2013 - 00:00
'PAJETAS': ¿a usted también se le apareció el Comandante en forma de PAJARITO CHIQUITO? Mire: america.infobae.com/adjuntos/jpg/2013/04/176053.jpg ___ ¡¡¡jajajajajaja!!!
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Zegalia

Dom, 03/10/2013 - 16:50
cuando "El País" servía
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colombiaready

Dom, 04/07/2013 - 20:45
ZEGALIA DESMOVILIZATE.
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Certero.33

Sab, 04/06/2013 - 00:01
Claro, 'Zandalia'. A ustedes las ratas farcistas y chaveztias sólo les sirve 'Farrcol', 'Telesucio', 'Grannmierda', 'Voz Fariana' y mierdas por el estilo. jejeje
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alvaro navarro ordóñez

Dom, 03/10/2013 - 00:38
"CHÁVEZ COMANDABA UNA BANDA DE NARCOTRAFICANTES DENOMINADA LA BANDA DE "EL CARTEL DE LOS SOLES" PORQUE HAY GENERALES DEL EJERCITO, Y LA GUARDIA NACIONAL INVOLUCRADOS, ADEMÁS DE CIVILES COMO MINISTROS DEL GOBIERNO , LA DROGA ES LLEVADA A HONDURAS, CUBA LOS EEUU Y EUROPA.- LES RECOMIENDO BUSCAR EN GOOGLE: LAS CONFESIONES DE UN JUEZ PARTE 2 .- AHÍ ESTÁ LA VERDAD DE LO QUE ESTOY DICIENDO.- CHÁVEZ ERA LA PEOR LACRA QUE JAMÁS HAYA EXISTIDO.- ERA UN ASESINO NATO, DE ESO "NO" TENGAN LA MENOR DUDA.- AHORA CON SU MUERTE VENEZUELA SE LIBRA DE UNA ALIMAÑA DE MIERDA.-
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alvaro navarro ordóñez

Dom, 03/10/2013 - 00:46
>CORRIJO LA REFERENCIA QUE RECOMENDÉ PARA BUSCAR EN GOOGLE. "NO" ES CONFESIONES DE UN JUEZ PARTE 2 < LO CORRECTO A BUSCAR ES: historias secretas de un juez parte II .-
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Tupacmontagna

Sab, 03/09/2013 - 15:47
Quienes se lamentan que Chávez regaló la riqueza venezolana del petróleo entre su pueblo y evito que siguieran siendo explotados por colonizadores europeos y por el imperio de norte América, prefieren ver a sus coterráneos, pobres e infelices y a los foráneos ricos y felices. Todosmlos que piensan de esta manera son apátridas , traicionan a su propia gente, son mercaderes del mal. Ser rico y tener mucha plata es muy bueno,sabroso,agradable, pero no a costilla de la miseria humana.
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Tupacmontagna

Sab, 03/09/2013 - 14:51
Muy buen artículo de Gabo, sobre un hombre fuera de serie,en el panorama americano. Vale la pena volverlo a leer para saber quien era Chávez y porque llego a ser lo que fue. Desde 1992 hasta marzo del 2013, fue el líder,el caudillo,el héroe de un pueblo pobre y humilde que lo necesitaba. De hoy en adelante, será el ídolo, a quien hay que seguir con fe ciega,para no perder lo ya ganado. Quienes no pueden aceptar la transformación política y social de Venezuela, son los que piensan como pensaron en contra de Bolívar después de las batallas libertadoras de los cinco países Bolivarianos.
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ANACLETO ARTEAGA

Sab, 03/09/2013 - 12:01
QUE TEXTO TAN BELLO, DIOS MÍO. ES SUPER OBVIO, ES DE GABO. Y DESPUÉS DE LEERLO, PIENSO, SI LO ENTENDERÁN LOS OBTUSOS ANTI CHAVISTAS, QUE LA HISTORIA SE CONSTRUYE EN EL TIEMPO. ¿NO LEEN BIEN LOS MIOPES ANTI HISTORIA, LA FIGURA COLOSAL DE CHÁVEZ, ESCRITA MAGISTRALMENTE POR NUESTRO GABO? PIENSO QUE LA ÚLTIMA FRASE ES PREMONITORÍA Y ES LA QUE ESTAMOS VIENDO HOY EN EL 2013. GABO ES GABO Y SABE DE LEJOS LO QUE ES LA HISTORIA. ÉL YA SABÍA QUE LAS OLIGARQUÍAS DEL MUNDO LO TRATARÍAN COMO "UN DÉSPOTA MÁS" -INCLUIDOS TODOS LOS COLOMBIANOS NEO LIBERALES Y PRO IMPERIALISTAS-, QUE TODOS ELLOS TOMARON COMO BANDERA "UN DÉSPOTA MÁS", MIENTRAS LA HISTORIA LE DA RAZÓN CON LA PRIMERA "LE OFRECÍA LA OPORTUNIDAD DE SALVAR A SU PATRIA". GRANDE GABO, GRANDE CHÁVEZ, INMENSO EL PUEBLO DE BOLÍVAR. SALUD.
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milleranais

Sab, 03/09/2013 - 09:26
Esa dualidad queda absuelta con la muerte del líder, la humanidad estaba presa de un conformismo y casi un fatalismo de lo inexorable del capitalismo y del fracaso del socialismo, y este hombre lo enfrenta sin temor. Hay tantas cosas que analizar y que cantar de este proceso, que el espacio es mezquino para este propósito. Como coda quiero celebrar el trino del Pibe Valderrama: Qué va a ser de ahora en adelante la vida de la Gurissati sin Chávez. Su Uribismo enfermizo y fanático la condujo a su odio por Chavez, y de allí a conseguir un espacio en RCN televisión, desde el cual regurgitó toda la bilis y toda la visceralidad que parece imposible encarnarse en una mujer. Pero todos los días aprendemos y nos sorprendemos de la condición humana. Gursatti, te vas a suicidar?
Opinión por:

milleranais

Sab, 03/09/2013 - 09:26
Esa dualidad queda absuelta con la muerte del líder, la humanidad estaba presa de un conformismo y casi un fatalismo de lo inexorable del capitalismo y del fracaso del socialismo, y este hombre lo enfrenta sin temor. Hay tantas cosas que analizar y que cantar de este proceso, que el espacio es mezquino para este propósito. Como coda quiero celebrar el trino del Pibe Valderrama: Qué va a ser de ahora en adelante la vida de la Gurissati sin Chávez. Su Uribismo enfermizo y fanático la condujo a su odio por Chavez, y de allí a conseguir un espacio en RCN televisión, desde el cual regurgitó toda la bilis y toda la visceralidad que parece imposible encarnarse en una mujer. Pero todos los días aprendemos y nos sorprendemos de la condición humana. Gursatti, te vas a suicidar?
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alvaro navarro ordóñez

Vie, 03/08/2013 - 10:31
CHÁVEZ FUE UN ENFERMO CON DOBLE PERSONALIDAD, QUE SOMETIÓ A UN PUEBLO CON ENGAÑOS PARA LOGRAR SUS PROPÓSITOS MALIGNOS.- ARRUINÓ A UN PAÍS DEJÁNDOLO EN LA MISERIA MÁS ESPELUZNANTE, EXPROPIÓ FINCAS PRODUCTORAS DE GANADO Y LECHE Y LAS QUEBRÓ, LO MISMO HIZO CON LA INDUSTRIA VENEZOLANA, EXPROPIÓ A EMPRESAS PRODUCTORAS DE ALIMENTOS LLEVÁNDOLAS A LA QUIEBRA DE UNA MANERA PERVERSA. TRABAJÓ AMANCEBADO CON EL HAMPA PERMITIÉNDOLE QUE ASESINARA A MILES DE VENEZOLANOS, ACABÓ CON LA EDUCACIÓN EN VENEZUELA LLEVÁNDOLA A SUS MÁS BAJOS NIVELES, LOS HOSPITALES FUERON MARGINADOS DE TODO TIPO DE AYUDA Y SE CONVIRTIERON EN ENTELEQUIAS DÓNDE SE MUERE LA GENTE DE MENGÜA, QUEBRÓ A SIDOR PRINCIPAL PRODUCTOR DE CABILLAS PARA LA CONSTRUCCIÓN E IGUAL HIZO CON LA INDUSTRIA DEL CEMENTO VENEZOLANO.-
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ANACLETO ARTEAGA

Sab, 03/09/2013 - 12:35
QUIERO ACLARARLE QUE NO REFERÍ AL PRESIDENTE SANTOS, SINO AL EX PRESIDENTE DELINCUENTE.
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ANACLETO ARTEAGA

Sab, 03/09/2013 - 12:33
VEO SU "CLARIDAD HISTÓRICA" REFLEJADA EN SU COMENTARIO. GRACIAS POR SABER LEER Y TRADUCIRME UN TEXTO LITERARIO TAN HERMOSO QUE PERSONAS COMO USTED NO LO COMPRENDEN. USTED COMO OTROS TANTOS IGNORANTES LE COMEN CUENTO Y LO TRATAN DE DÉSPOTA. POR OTRO LADO YO LE VOLTEARÍA SU TEXTO Y CABE PERFECTAMENTE EN LA COLOMBIA QUE USTEDES ECNONDEN. ALLÁ NO HAY PARAS, AQUÍ SI, ALLÁ NO HAY GUERRILLA, ACA SÍ, ALLÁ NO HAY PRESIDENTES NARCOS, PARAS, AQUÍ SI, ALLÁ NO HAY 4 MILLONES Y M EDIO DE DESPLAZADOS, AQUÍ. ALLÁ NO REGALAN SUS RECURSOS NATURALES, AQUÍ SI. ALLÁ NO HAY FALSOS POSITIOS, AQUÍ, ALLÁ NO HAY MASACRES, AQUÍ, ALLÁ NO HAY PARAPOLÍTICOS, AQUÍ SÍ. QUIERE MÁS. QUE LE CORTEN CAÑA.
Opinión por:

Joaquín Pacheco

Jue, 03/07/2013 - 06:32
Hace más de 50 años nos fue arrebatado por las balas del imperio un gran líder JORGE ELIÉCER GAITÁN, el hombre que con sus meros discursos nos hacía sentir verdaderos colombianos, dueños de nuestro terruño y verdaderos patriotas; el pueblo lo lloró y aún vive porque líderes no mueren. Al pueblo venezolano van mis más sinceras condolesncias como buen seguidor de las ideas del comandante, pero de algo si estoy seguro, el trabajo del comandante fué muy sólido y eficaz con los excluídos y esto se demuestra con las manifestaciones de afecto del pueblo venezolano en la despedida de su presidente. Ni un paso atras venezolanos porque el sueño de Bolívar será un hecho y sus detractores solo hablarán falacias para desahogarse porque no tienen argumentos válidos para oparcar una obra social
Opinión por:

alvaro navarro ordóñez

Vie, 03/08/2013 - 10:43
¡¡GRACIAS A DIOS QUE ASESINARON A JORGE ELIECER GAITAN!! ESE ERA OTRO "COMUNISTA DE MIERDA" QUE IBA A CONVERTIRSE EN OTRO CHÁVEZ FRIAS.- JORGE ELIECER GAITÁN ERA UN RESENTIDO SOCIAL LLENO DE ODIO CONTRA LOS RICOS Y SUS INTENCIONES ERAN IMPLANTAR EL COMUNISMO PURO EN COLOMBIA.- TODOS LOS RESENTIDOS SOCIALES SON UNOS FRACASADOS, QUE NADAN EN SUS PROPIOS EXCREMENTOS Y PRETENDEN OBTENER PODER A COSTA DE LOS "PENDEJOS".-
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LoboNegro

Mie, 03/06/2013 - 14:26
Por su muerte los conocereis! y les aseguro que no se hablará de la muerte de Uribe, Santos, Piñera, Lula, Obama ni muchos otros como se ha hablado de la meurte de Chavez. Loco, payaso, genio, o nó, no lo sé, lo que sí sé es que venezuela nunca será la misma, ni para si misma ni para el mundo, con buenas y maslas cosas, pero ahora con corazón. Somos sociedades jovenes, casi niñas, que discutimos por tonteras comiendonos los mocos. Latinoamerica es un solo pueblo, y en nuestra capacidad de entendimiento y accion conjunta radica quizas la unica oportunidad de la humanidad.
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desinformado

Mie, 03/06/2013 - 13:50
Me gustó el reportaje, puede que hayan cosas que no sean del todo ciertas, pero algo si tenía este tipo: no era un arrodillado ante nadie.
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IRDAGARA

Vie, 03/08/2013 - 10:22
Y cómo cuáles cosas no serán ciertas? las que dicen los medios masivos de comunicación de los ricos del mundo? Estoy de acuerdo. Ya se sabe que las 'grandes decisiones financieras, económicas y sociales' son dirigidas por unos cuantos que están a la sombra de los estados que son manipulables. Y solo este HOMBRE con quienes lo COMPRENDIERON hizo lo que consideró era conveniente para las grandes mayorías, olvidadas y marginadas por esos mismos, pocos 'poderosos' que son los que tienen el mundo en el caos.
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POTORRITO

Mie, 03/06/2013 - 13:14
PESE A MUCHOS,Y YO NO SOY CHAVISTA,ESTE HOMBRE QUISO PARA EL PUEBLO BOLIVARIANO,QUE NO ES SOLO DE VENEZUELA,LO QUE PLANTEABA EN SU EPOCA SIMON BOLIVAR,ALGO BUENO PARA EL PUEBLO LATINOAMERICANO. QUIZAS UNA UTOPIA HOY EN DIA. NO CABE DUDA QUE EL IMPERIALISMO YANQUI REINA POR ESTOS PAISES Y LOS TIENE SUBYUGADOS A SUS NORMAS. CHAVES Q.E.P.D. LOS TENIA BIEN PUESTOS AL PLANTARLE CARA A LOS GRINGOS PREPOTENTES. HOMBRES COMO ESTE MAS QUE LE PESE ALGUNO,PASARAN AÑOS PARA VER OTRO IGUAL. EN COSAS NO ACERTO,PERO EN CUANTO A LA PATRIA..MUCHO. FUE Y SEGUIRA SIENDO UN LIDER.
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original

Mie, 03/06/2013 - 11:36
TODO ESTO SE RESUME EN UNA SOLA PALABRA,,,,, MENTIRA,,, ESA FUE LA VIDA DE CHAVEZ,,, UNA SOLA Y GRANDE MENTIRA,,,
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ANACLETO ARTEAGA

Sab, 03/09/2013 - 12:39
SI EL PREMIO NOBEL ES MENTIRA. MENTIRA DECÍAN DE BOLÍVAR EN SU ÉPOCA. NO SABEN LEER Y MENOS COMPRENDER. POBRES FRONTERIZOS.
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alfredo

Mie, 03/06/2013 - 11:31
no me gusta chavez pero ese texto es una delicia
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Gunefa

Mie, 03/06/2013 - 10:30
Qué vergüenza de opiniones y que mentes tan pobres y más que pobres, podridas, por la "educación" que imparten los medios de comunicación arrodillados al poder, desconociendo la grandeza un hombre puro y llano, con un corazón que le cupo, como a Bolívar, toda Latinoamérica... o, ¿será que los que no han gobernado después de Bolívar, haciendo uso de su nombre, no nos tienen en la miseria?
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ñolanda

Mie, 03/06/2013 - 09:51
Pues, Sr Gabo el 93% es mentira recuerde que él era bipolar, un ser manipulador, cobarde, vulgar, conspirador, seguro le dio rabia por que no fué él el que le cayó a batazos estaba acostumbrado a caerle a piña a sus mujeres digame que quedaria para los demás recuerdan el PLAN AVILA ,eso iva hacer una masacre premeditada si los coroneles no se oponen, gracias a Dios,por eso estan pagando condena de 30 años los comisarios por defender a esa marcha, se burló de la muerte del Sr Brito un hombre que reclamaba lo que era suyo que le costó trabajo y esfuerzo conseguir lo que tenia,. su finca y la..EXPROPIO!! ,El era el ENEMIGO # 1 de Venezuela la volvió M.I.E.L.D.A en sus 14 años terrorificos

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