Juan Henao, el observador colombiano en las Malvinas

Originario de Aranzazu, Caldas, Juan Henao fue el subdirector de la misión de observación internacional que verificó el referendo de las islas.

Juan Henao, subdirector de la misión de observación internacional. / Cortesía
Juan Henao, subdirector de la misión de observación internacional. / Cortesía

El resultado del referendo fue abrumador: 1513 de los 1517 que asistieron a votar dijeron “sí”, sólo tres votaron “no” y sólo un voto fue impugnado. El reporte inicial decía que el 98.8% de la población deseaba conservar su estatus actual de territorio de ultramar del Reino Unido, pero hubo un error en el parte inicial: el porcentaje correcto fue el 99.8%, como para no quedaran dudas de la fuerza de la voluntad popular en las lslas Falkland o Islas Malvinas.
La fiesta que los habitantes tenían preparada estuvo bastante concurría: en una especie de plaza, que era más bien un campo junto a la Iglesia de Puerto Stanley, la gente vino a celebrar con banderas y cantos lo que ya sabían que iba a suceder. Tres votos por el “no” no fueron suficientes como para sorprender a los isleños, quienes se sienten británicos desde que se levantan hasta que se acuestan. Durante la celebración, esa “britanidad”, si se pudiera llamar de alguna forma, fue fervorosa: cantaron desde `We are the champlions’ de Queen, hasta ‘God save the Queen’. También huno espacio para las crítica a la actitud del gobierno argentino, que no reconoce ni reconoceré el referendo.
Parece no quedar campo a la duda. Los habitantes de las islas Falkland quieren seguir formando parte de la Gran Bretaña, y las banderas cada vez lucen más numerosas en las calles. No sería sorprendente si a partir de ahora, el 11 de marzo se convierte en una fiesta nacional. La gente quiere celebrar y seguir cantando en inglés.
Las elecciones fueron transparentes. La misión de observación electoral corroboró que nada extraño ni sospechoso sucedió. La historia la cuenta Juan Henao, un colombiano a quien el camino trajo a Falkland para revisar el proceso. Él fue el subdirector de dicha misión.
¿Cómo un hombre de Aranzazu, Caldas, termina siendo observador internacional en el referendo de unas islas que cuentan alrededor de 3.000 habitantes? “La vida”, responde Henao levantando las cejas. Durante el proceso electoral él debió permanecer en Stanley, atento de que no sucediera ninguna irregularidad al momento de entregar las tarjetas de votación para la gente y de corroborar que las urnas estuvieran selladas en el momento en el que se comenzó con el conteo.
Juan Henao dejó Aranzazu cuando tenía 13 años y viajó con su madre a Nueva York. En Estados Unidos se formó como consultor internacional e inició una serie de contactos con ONG´s dedicadas a la promoción de la democracia. Una de ellas, Canadem, lo invitó a formar parte de la misión que viajaría a Falkland: llegó el sábado anterior y se marchará el próximo sábado, cuando salga en único vuelo de la semana que llega y se va de Falkland hacia América.
A Colombia viaja todos los años para visitar a su abuela y a sus primos y generalmente hace una parada en Manizales antes de llegar a Aranzazu. Los isleños de aquí de sienten británicos hasta el alma. El caso de él es igual, solo que en vez de hablar de Gran Bretaña, él habla de Colombia.