Denuncian masiva tala de árboles en el Amazonas

El hecho se presenta en la zona peruana.

Survival criticó que continúe la tala ilegal de árboles en la Amazonía peruana un siglo después del auge del caucho en Perú, cuando treinta mil indios amazónicos fueron reducidos a esclavitud, torturados y muertos de hambre en sólo doce años.

Según el director de Survival International, Stephen Corry, "donde hay dinero que hacer en la Amazonía, talando árboles o explotando sus riquezas aunque los dejen en pie, las tribus indias terminan sufriendo hasta la muerte. Lo que ocurría hace cien años sigue ocurriendo hoy".

"Todo un siglo de declaraciones de derechos humanos y planes cada vez más detallados para salvar el bosque no han servido de mucho, y seguirá siendo así hasta que los indios, a quienes pertenece esa tierra, estén en el centro del debate puesto que han demostrado una y otra vez que son de lejos los mejores custodios de sus propias tierras", agregó.

Los crímenes de hace un siglo fueron denunciados por el irlandés Roger Casement, protagonista de la última novela de Mario Vargas Llosa, "El sueño del Celta", a quien el Gobierno británico de entonces envió al país andino a investigar los excesos de la Peruvian Amazon Company, domiciliada en el Reino Unido.

"Los crímenes imputables a muchos hombres que trabajan ahora en la Peruvian Amazon Company son atroces e incluyen asesinatos, violaciones y azotes continuos", denunció Casement, que había visto antes los abusos del sistema colonial en el Congo del rey Leopoldo II de Bélgica.

Los agentes de aquella compañía británica llevaron a cabo redadas entre las tribus de la Amazonía occidental para obligar a los indios a recoger caucho para los mercados de Europa y Norteamérica, y en sólo unas décadas las tribus casi desaparecieron.

Según Survival International, los indígenas no contactados de la Amazonía víctimas actualmente de la tala ilegal de árboles descienden con toda probabilidad de los supervivientes entre aquellos indios.

La organización conservacionista estadounidense "Upper Amazon Conservancy" ha documentado por su parte la existencia de campamentos dedicados a la tala ilegal de árboles en zonas habitadas por los indios Murunahua.

La pasada semana el ministro del Medio Ambiente del Perú aseguró que su Gobierno tenía controlada "casi en un cien por ciento" la tala de árboles de caoba en la Amazonía.

Pero el portavoz de la citada organización conservacionista de EEUU, Chris Fagan, le desmintió: "La afirmación del ministro es un cien por cien incorrecta. La mayoría de la caoba se sigue extrayendo de forma ilegal de las áreas protegidas del Perú o de las tierras indígenas".