Disturbios en Venezuela por nueva ley de universidades

La polémica iniciativa aprobada por la Asamblea Nacional hizo salir a la calle a oficialistas y opositores.

La nueva ley de universidades aprobada por la Asamblea Nacional de Venezuela hizo salir a las calles de Caracas tanto a sus partidarios como a sus detractores, que en este último caso fueron disueltos por la policía con el resultado de tres heridos leves.

 

La polémica Ley de Educación Superior fue aprobada con el respaldo de la amplia mayoría oficialista, que defendió su carácter "democratizador", y el voto negativo de la oposición, que la rechazó por "inconsulta" e "insconstitucional".

 

Unas horas después de la aprobación, estudiantes y profesores contrarios a la ley intentaron marchar desde la Universidad Central de Venezuela (UCV-pública) hasta la cercana Plaza Venezuela, pero fueron repelidos por fuerzas de las Guardia Nacional y de la Policía Metropolitana.

 

Un profesor y un dirigente opositor, el general retirado Antonio Rivero, resultaron levemente heridos por perdigones, mientras que un fotógrafo fue golpeado en la cabeza sin mayores consecuencias.

 

La marcha opositora pretendía, en principio, llegar hasta la sede del Parlamento, en el centro de la ciudad, pero los organizadores desistieron porque carecían del permiso legal correspondiente, explicaron profesores universitarios.

 

También porque la AN comenzó este jueves un receso hasta el próximo lunes por las fiestas navideñas y los manifestantes no iban a encontrar a nadie al cual expresar sus reclamos contra la ley de universidades, explicó la rectora de la UCV, Cecilia García.

 

García sostuvo que la nueva ley de universidades es "un golpe de Estado a la academia", y aclaró que la UCV se mantendrá "autónoma" pese a la presunta intención oficialista de implantar un "pensamiento único" en ella.

 

"Nosotros vamos a acatar la Constitución, que está vigente" y que garantiza "en su artículo 109 la autonomía universitaria, que la seguiremos ejerciendo", afirmó la rectora de la UCV.

 

Por su parte, grupos de estudiantes y trabajadores universitarios oficialistas se concentraron a las puertas de la Asamblea para expresar su respaldo a la ley que consideran "democratizadora" y "liberadora".

 

"Tenemos casi siete años luchando por este cambio (...) creemos" que con la nueva legislación "se conquistó una universidad totalmente democrática, autónoma y al servicio de los grandes intereses nacionales", dijo el dirigente obrero oficialista Juan Carlos López a la televisión pública.

 

Los grupos oficialistas permanecieron durante buena parte de la mañana a las puertas de la sede del Legislativo con pancartas que señalaban que la nueva legislación "abre una nueva etapa de la educación en Venezuela".

 

La nueva norma consta de 111 artículos, más disposiciones transitorias, que dejan en manos del Ejecutivo Nacional la tarea de reglamentar diversos aspectos de la vida universitaria.

 

Entre otras cosas, establece la creación de un Consejo Nacional de Transformación Universitaria, orientado a articular las instituciones de educación superior con el órgano rector (ministerio con competencia en la materia) y las organizaciones del poder popular, informaron hoy medios de prensa.

 

El diputado oficialista Alberto Castelar rechazó que la nueva ley vulnere la autonomía universitaria.

 

Según dijo, la autonomía queda garantizada en el articulado pero entendida como una "autonomía corresponsable, que no significa que las autoridades" de esas casa de estudio "van a hacer lo que les de la gana".

 

La Ley de Educación Universitaria fue sancionada durante otra maratoniana sesión de la Asamblea, que en las últimas dos semanas ha aprobado cerca de una veintena de leyes que, según portavoces oficialistas, buscan consolidar el socialismo.

 

La oposición, que está mínimamente representada en la AN, considera por el contrario que esas leyes son "inconstitucionales".

 

La situación se da en la recta final del período de cinco años del actual Parlamento, que el próximo 5 de enero será relevado por una nueva Asamblea en la que el oficialismo mantendrá la mayoría pero no los dos tercios requeridos para aprobar leyes orgánicas como las sancionadas recientemente.

 

Una de las normas más polémicas aprobadas en esta maratón ha sido el otorgamiento de poderes especiales a Chávez para que durante el próximo año y medio pueda legislar por decreto.

 

La alianza opositora de partidos Mesa de la Unidad Democrática (MUD) denunció este miércoles que Chávez y la Asamblea pusieron en marcha un "golpe de Estado" para "implantar un régimen comunista", a través de la aprobación compulsiva de leyes que "solo pretenden concentrar el poder en una sola persona".

 

En declaraciones hechas el miércoles por la noche, Chávez vinculó las críticas de sus adversarios a un presunto plan para generar "violencia" en el país.