EE.UU. construye coalición para "castigar" a Bashar al Asad

Cuatro destructores están preparados para disparar misiles de crucero Tomahawk.

El secretario de Estado, John Kerry, en la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado.
El secretario de Estado, John Kerry, en la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado.

Estados Unidos construía este miércoles una coalición internacional para llevar a cabo un ataque contra Siria, mientras seguía buscando apoyo del Congreso para una intervención militar, una medida que obtuvo el apoyo de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado.

"Estamos construyendo (una coalición) con otros países, entre ellos los de la Liga Árabe", afirmó el secretario de Estado, John Kerry, que defendió ante la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes el proyecto del presidente Barack Obama de "castigar" el régimen de Bashar al Asad por haber perpetrado una "masacre" con armas químicas el 21 de agosto.

"Hay países que han manifestado su voluntad de actuar", aseveró Kerry, quien citó como ejemplo a Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos, Catar, Turquía y Francia.

El gobierno estadounidense no quiere implicarse militarmente en el terreno en Siria, pero quiere "degradar" su arsenal químico y "disuadir" al régimen de volver a utilizarlo como hace dos semanas, cuando, según Washington, 1.429 personas fallecieron en un ataque con gas neurotóxico en las afueras de Damasco. Kerry repitió al menos diez veces ante la comisión de la Cámara baja que ningún país enviará "tropas al terreno" y tampoco se implicará en "la guerra civil" siria.

Estados Unidos ha desplazado hasta ahora al oriente del Mediterráneo e cuatro destructores que están preparados para disparar misiles de crucero Tomahawk. Aunque la Armada no ha revelado cuantos misiles tiene cada buque, los analistas calculan que almacenan unos 45.Además, ha ordenado al portaaviones "USS Nimitz", actualmente en el Océano Índico, a dirigirse al Mar Rojo junto con su escolta compuesta por cuatro destructores, que pueden doblar las reservas de Tomahawk.

Según el jefe de la diplomacia estadounidense, Washington ha contactado en las últimas semanas a más de un centenar de gobiernos, de los cuales 57 han reconocido que el régimen de Asad ha usado armas químicas. Algunos de ellos han pedido "formar parte de una operación militar", dijo Kerry, quien mencionó posteriormente a "Turquía, miembros de la OTAN" y "los franceses" como potenciales países que participarían en la coalición internacional.El secretario de Estado informó asimismo que algunos "países árabes ofrecieron cargar con el costo y ayudar" en una intervención, que "esa oferta está sobre la mesa" y "es muy significativa".

Mientras Kerry, omnipresente en los medios y comisiones parlamentarias desde que Obama anunció que pediría la autorización del Congreso para atacar a Siria, la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado apoyó por 10 votos a favor y siete en contra el proyecto del mandatario estadounidense.Un grupo de demócratas y republicanos se opuso a la propuesta.Según el texto aprobado, la intervención sería "limitada" y duraría como máximo 60 días, aunque existiría la posibilidad de ampliarla otros 90 días, pero bajo ningún concepto se desplegarían soldados en el terreno.

Además, precisa que el objetivo es "revertir la dinámica sobre el campo de batalla en Siria", una cláusula que exigía el influyente senador republicano John McCain, ferviente defensor de una intervención en el conflicto, que comenzó en marzo de 2011 como una revuelta popular contra Asad pero que se ha convertido en una guerra civil con más de 100.000 muertos, según datos de la ONU.

El Pentágono, de su lado, está estudiando la posibilidad de ampliar la ayuda a los rebeldes y asumir el coste de armarlos, en lugar de seguir ofreciéndola de forma clandestina a través de la CIA. Esta opción "está siendo considerada", dijo a la AFP un funcionario del Departamento de Defensa bajo anonimato. "Si (hacerlo) y cómo son cuestiones que están siendo discutidas".

Estados Unidos aprobó en junio facilitar armas a la oposición a través de la CIA cuando llegó a la conclusión de que el régimen sirio usó gas sarín a pequeña escala.En paralelo, la Conferencia de Obispos Católicos Estadounidense (USCCB, por sus siglas en inglés) pidió el lunes a Obama "no llevar a cabo una intervención militar en Siria", donde, en su opinión, hay que buscar "una solución política".