Escándalo en Hungría por listas racistas y sexistas de estudiantes

"Tiene una fea cara de judío", "parece ser gitano", "es maricón", "tiene buen culo", son algunas de las calificaciones menos vulgares.

Hungría vive consternada por un escándalo en el seno de la Facultad de Filosofía y Letras de la prestigiosa Universidad ELTE de Budapest, donde un centro de estudiantes ha elaborado listas con categorías racistas y sexistas de los nuevos alumnos.

"Tiene una fea cara de judío", "parece ser gitano", "es maricón", "tiene buen culo", son algunas de las calificaciones menos vulgares y radicales utilizadas en estas listas, a las que tuvo acceso el canal privado ATV en forma de un documento informático.

A raíz del escándalo, el rectorado de ELTE ha suspendido la actividad de autogobierno del centro de estudiantes HÖK, mientras que la policía ha iniciado sus investigaciones.

El HÖK, dominado según la prensa local por simpatizantes y militantes del partido de extrema derecha Jobbik, reconoce la existencia de estas listas aunque asegura que los comentarios más polémicos fueron agregados posteriormente por otros.

La consternación de la opinión pública y de las organizaciones estudiantiles es profunda, ya que el centro de estudiantes en cuestión influye sobre la concesión de becas.

Richard Barabás, un activista de la Red Estudiantil "HAHA", aseguró en declaraciones a la prensa que si el HÖK utilizó estas informaciones en la toma de decisiones sería "indignante".

La existencia de estas polémicas listas se conoce poco después de publicarse una encuesta, según la cual un 33 % de los estudiantes húngaros votaría al abiertamente anti-gitano, antisemita y homófobo Jobbik, actualmente la tercera fuerza en el Parlamento húngaro.

Los analistas en Hungría aseguran que este fuerte apoyo a los extremistas se debe a que los jóvenes, pero más específicamente los universitarios, se han cansado de la elite política, que ha conducido al país a una profunda crisis.

Es así, que otro "partido nuevo", los ecologistas del LMP, cuentan entre los universitarios con un apoyo del 29 % (mientras que a nivel nacional apenas superan el 5 %), seguidos por el gobernante conservador nacionalista Fidesz (24%) y los socialistas (7%).

Lo más alarmante del sondeo, realizado por el grupo de investigaciones "Jóvenes Activos", es que un 33 % de los estudiantes considera que en ciertas circunstancias una dictadura sería mejor que la democracia, un notable aumentó desde 2008, cuando esa opinión era apoyada por el 18 %.

Desde el año 2008, este país excomunista, que en la primer década tras la caída del Telón de Acero era considerado como el modelo a seguir en su transición hacia la economía de mercado, vive en una constante crisis, no sólo económica, sino también política y social.

En medio de esa crisis se ha fortalecido el polémico partido nacionalista Jobbik, que abiertamente agita contra los gitanos y judíos en el país.

El propio presidente del Jobbik, Gábor Vona, participó durante sus años universitarios "en el trabajo de la dirección del Autogobierno Estudiantil de la ELTE", reza su biografía oficial en la página web del partido.

De hecho, desde sus inicios en el año 2006 el Jobbik siempre ha tenido muchos seguidores en las universidades, impulsado por una imagen juvenil que ha logrado transmitir, con una fuerte presencia en las redes sociales en Internet.

A esto se suma el hecho que históricamente en Hungría en las facultades de Filosofía y Letras siempre hubo una notable presencia de la cofradías nacionalistas de extrema derecha.

Eso sí, el escándalo de las listas probablemente esté deteriorando el apoyo entre los estudiantes al Jobbik, que intenta disminuir los efectos negativos del caso con comunicados en los que condenan la existencia de estas listas.