Genocidio de Jodyalí, una página negra de la historia

Este lamentable episodio ocurrió en febrero de 1992 en Azerbaiyán.

El Genocidio de Jodyalí, una masacre ocurrida en febrero de 1992, es una de las páginas negras de la historia de la humanidad. Jodyalí era una ciudad pequeña en Azerbaiyán que hoy no existe y ahora se recuerda su pasado.

Santiago Bonilla Páez, politólogo de la Universidad Nacional, reseñó que ésta es una ciudad en la cual sus habitantes tales como ancianos, niños, mujeres y jóvenes fueron asesinados, una ciudad que fue borrada del mapa.

Esta masacre no tuvo lugar en la Edad Media que la llamamos la edad salvaje. Ha pasado recientemente en la época de la civilización la cual los valores humanos se consideraban importantes. El 26 de febrero de 1992”, recordó.

Desde 1988, con el apoyo del gobierno central soviético, Armenia que tenía política agresiva contra Azerbaiyan, aprovechó el caos en los años 90 y con el apoyo de las fuerzas exteriores conquistó a Nagorno Karabagh y algunos territorios vecinos de este lugar.

El esfuerzo de realizar la idea tonta llamada “Armenia del mar al mar” de los ideólogos políticos armenios, resultó con la destrucción de las ciudades, la muerte de miles de personas inocentes, cientos de miles de desplazados azerbayanos de sus tierras.

“Jodyalí era un pequeño pueblo de la región de Karabagh. El 26 de febrero de 1992, militares armenias cometieron Genocidio contra una población de 7.000 de Jodyalí. Durante el ataque de las fuerzas armadas armenias con la división motorizada 366 de la Unión Soviética, solamente había una población de 3.000 habitantes en la ciudad. Una parte importante de la población tuvo que abandonar la ciudad debido a que hubo un bloqueo durante 4 meses por parte de los armenios. Durante el genocidio de Jodyalí fueron asesinados 613 personas, 1.000 civiles fueron desactivados por las heridas. 106 mujeres, 63 niños, 70 ancianos fueron asesinados. 1.275 civiles fueron tomados como rehenes en la noche de la tragedia, muchos de ellos fueron torturados y asesinados en cautiverio”, indicó el politólogo.

Los armenios realizaron actos ofensivos a los sobrevivientes. Arrancaron la piel de la cabeza, les cortaron la cabeza y otros órganos del cuerpo, los ojos de los niños, y cortaron el vientre de las mujeres embarazadas. Durante el ataque fueron usados 5,45 calibre y armas químicas que eran prohibidos de utilizar. Todo eso confirma que los armenios violaron los protocolos de la Convención de Ginebra, evadir las reglas establecidas de la guerra generando un genocidio.

Human Rights Watch informó sobre lo que se cometió en la ciudad de Jodyalí como "la mayor matanza en el curso de la guerra entre Armenia y Azerbaiyán".

“Armenia se niega a retirar a sus fuerzas armadas de los territorios internacionalmente reconocidos de Azerbaiyán y se niega a cumplir con cuatro resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que exigen la retirada de sus fuerzas armadas de los territorios ocupados de la República de Azerbaiyán”, señaló Bonilla Páez.

Y agregó: “Que las tragedias como Jodyalí no deben repetirse. Azerbaiyán hace en todo el mundo la compañía ‘Justicia para Jodyalí’.