Huelga en Argentina bloquea accesos a Buenos Aires

El paro sindical se lleva a cabo 13 días después de una multitudinaria movilización en rechazo a los planes de reelección de Cristina Kirchner.

Militantes del Partido Obrero argentino bloquean un puente de la zona sur de Buenos Aires/ EFE
Militantes del Partido Obrero argentino bloquean un puente de la zona sur de Buenos Aires/ EFE

Una huelga nacional de las centrales gremiales críticas de la presidenta argentina Cristina Kirchner generó este martes serias dificultades en el transporte urbano y aéreo, a la vez que grupos de manifestantes bloquearon estratégicos accesos a la capital.

El paro sindical se lleva a cabo 13 días después de una multitudinaria movilización con mayoritaria participación de sectores de clase media en rechazo a los planes de una segunda reelección de la presidenta y contra la inseguridad.

Todos los vuelos en el aeropuerto metropolitano 'Jorge Newbery' fueron suspendidos debido al paro, mientras la empresa chilena Lan dijo que resolvió "cancelar todos sus vuelos en Argentina" y siete "vuelos regionales hacia y desde las ciudades de San Pablo (Brasil), Lima (Perú) y Santiago de Chile".

La protesta laboral en reclamo de la reducción de un impuesto que grava al salario, paralizó además el servicio suburbano de trenes, que desplaza a cientos de miles de pasajeros desde la poblada periferia hasta Buenos Aires, así como a una de las siete líneas del metro que circula por la capital argentina y algunas rutas del servicio de autobuses urbanos.

"Yo quiero convocar a mis compañeros los trabajadores, a un gran ejercicio de responsabilidad en la defensa, no del gobierno, para nada, sino del proyecto político que ha generado más de 5 millones y medio de puestos de trabajo", dijo Kirchner en su cuenta de Facebook, en alusión a la huelga.

Grupos de trabajadores y militantes de izquierda bloquearon estratégicos puntos de acceso a Buenos Aires, lo que paralizó la circulación en transitadas avenidas o carreteras, incluida la que conecta con el aeropuerto internacional de Ezeiza, el principal de Argentina.

La protesta paralizó la circulación en transitadas avenidas o rutas, incluida la que conecta con el aeropuerto internacional.

"Hay cientos de cortes en todo el país", aseguró a los periodistas Oscar de Isasi, uno de los dirigentes de la protesta, quien sostuvo que los trabajadores expresan "la necesidad de cambiar el rumbo" de las políticas del gobierno.

El centro de la capital argentina lucía casi como un día domingo con pocos transeúntes, escasa de circulación de vehículos y muchos comercios con sus persianas bajas, los bancos no atendían al público, mientras grupos de militantes bloqueaban el tránsito en la tradicional avenida Corrientes.

"Hay mucha menos gente que lo habitual, se quedaron en su casa, incluso hay menos dinero en la caja. Hay menos servicios del metro además porque muchos de mis compañeros no pudieron llegar", dijo una expendedora de pases en la estación Boedo de la línea E del metro porteño.

Los porteños afrontaban serias dificultades para desplazarse, debido a la disminución en el transporte y a la vez por las manifestaciones que impedían el tránsito.

La huelga fue convocada por un sector de la dividida central sindical peronista CGT, encabezada por Hugo Moyano, líder del poderoso gremio de los camioneros -y aliado hasta 2011 de la presidenta Kirchner- y por una corriente de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA).

La otra corriente de la CGT, que reúne a los principales gremios industriales, y el otro sector de la CTA (con mayoría de docentes), se alinean con la mandataria.

.La economía argentina registró un débil crecimiento de 2,1% entre enero y septiembre de este año comparado con el vigoroso aumento del 8% promedio que se produjo entre 2003 y 2011.