Londres reclama "solución política" para acabar con violencia en Siria

El ministro británico de Asuntos Exteriores ha señalado que cree que Al Asad está detrás del ataque “con armamento químico”.

El ministro británico de Asuntos Exteriores, William Hague./ AFP
El ministro británico de Asuntos Exteriores, William Hague./ AFP

El ministro británico de Asuntos Exteriores, William Hague, reclamó este viernes una "solución política" como única forma de detener el derramamiento de sangre en Siria e insistió en pedir el acceso a los inspectores de la ONU.

Hague hizo estas declaraciones tras recibir en Londres al titular catarí de Exteriores, Jaled bin Mohamed al Atiya, quien también se mostró de acuerdo en reclamar la presencia de inspectores de la ONU en el área cercana a Damasco donde el miércoles se produjo supuestamente un ataque con armas químicas.

Previamente el ministro británico había señalado que cree que el régimen de Bachar al Asad está detrás de ese ataque "a gran escala con armamento químico" y resaltó que su "prioridad" es lograr que un equipo de inspectores de la ONU acceda al área afectada para recabar datos.

Tras reunirse con su colega catarí, Hague reiteró que "debe darse acceso urgente e inmediato a un equipo de la ONU sobre el terreno para que pueda investigar las denuncias alarmantes de un ataque con armas químicas".

"Una solución política es la única salida para este derramamiento de sangre. Seguiremos apoyando a la Coalición Nacional Siria (oposición) en busca de una resolución política y para responder a la catástrofe humanitaria que afecta a millones de civiles sirios", dijo.

Ambos ministros hablaron también del conflicto en Egipto y pidieron a las partes enfrentadas que "reduzcan el riesgo de más violencia y renueven sus esfuerzos para rebajar la escalada de la tensión a través de un diálogo político", según Hague.

"Continuaremos trabajando con nuestros socios internacionales en apoyo de una solución política que permita que los egipcios consigan la seguridad y prosperidad a largo plazo que merecen", concluyó el jefe de la diplomacia británica.