Lucha de poder en el Vaticano, tras denuncias de corrupción

Polémica por medidas adoptadas por Benedicto XVI.

Recientes denuncias de "corrupción" en el Vaticano han propiciado una lucha de poder entre allegados al Papa, malogrando las intenciones de Benedicto XVI en materia de saneamiento de las finanzas o limitación de las intrigas en la Santa Sede.

Años después de que el Papa adoptara medidas tendientes a sanear las finanzas y acrecentar la transparencia financiera en 2005, medios de comunicación italianos difundieron el mes pasado varias cartas del arzobispo Carlo Maria Vigano, quien fuera secretario general del Vaticano hasta 2011, antes de ser designado por el sumo pontífice, en agosto pasado, nuncio apostólico en Estados Unidos.

En estas misivas al Papa, Vigano denunciaba el año pasado la "corrupción" y el desorden imperantes en la administración vaticana. "Mi traslado (a Estados Unidos) servirá para desanimar a aquellos que creyeron que sería posible limpiar numerosos casos de corrupción y de malversación en la gestión" del Vaticano, explicaba Vigano en marzo pasado.

"Jamás pensé tener que enfrentar una situación tan desastrosa", escribió, para destacar que esta situación "inimaginable" era "conocida por todos en la Curia". Vigano también criticó a los banqueros italianos del Comité de Finanzas y Gestión, quienes habrían privilegiado "sus intereses".

En diciembre pasado, según sus acusaciones, una operación financiera causó una pérdida neta de 2,5 millones de dólares. Para el prelado, las obras se atribuyan siempre a las mismas empresas, con tarifas que suelen ser el doble de las aplicadas fuera del Vaticano.

Según el diario Corriere della Sera, Vigano se sentía amenazado por maniobras hostiles en el Vaticano, por lo que se dirigió directamente a Benedicto XVI, considerado preocupado por la transparencia en las finanzas.Para la prensa italiana, las denuncias le costaron a Vigano no ser promovido a cardenal.

El canal de televisión La7 aseguró que la mutación de Vigano se llevó a cabo después de la operación "manos limpias".

Tras estas revelaciones, el portavoz del Vaticano desmintió una eventual caída en desgracia de Vigano, asegurando que su nombramiento como nuncio (embajador) en Washington demostraba la confianza del Papa.

Federico Lombardi también criticó el programa televisivo de La7 por presentar "el ejercicio del gobierno de una institución compleja y articulada" de manera "parcial y banal, exaltando los aspectos negativos".

Lombardi lamentó que el programa mostrara un gobierno de la Iglesia caracterizado "profundamente por disputas, divisiones y luchas de intereses" y expresó su "amargura por la difusión de documentos confidenciales".

"Las cifras" mencionadas y las "acusaciones muy graves" presentadas por la cadena de televisión son equiparables a la "difamación", afirmó.

Expertos estiman que la divulgación de las cartas de Vigano reflejan una lucha de poder. Quienes impulsaron su difusión procurarían que el número dos del Vaticano, Tarcisio Bertone, abandone su cargo, por considerar que no se opuso a operaciones insuficientemente transparentes o muy riesgosas.

Para estos expertos, Bertone no actuó necesariamente de modo deshonesto, pero no controla lo suficiente las cosas.Según el vaticanista Sandro Magister, cabe la posibilidad de que Bertone, quien sólo cuenta con el apoyo del Papa, abandone su cargo este año.

En cambio, Marco Politi, autor del libro "Joseph Ratzinger, crisis de un pontificado", dijo a la AFP considerar "improbable que el papa se prive de un colaborador al que no eligió por su experiencia de gobierno, sino por una estrecha relación basada en la confianza".