Malala, "la más valiente"

El exprimer ministro británico Gordon Brown, enviado especial de la ONU para la educación, la presentó con estas palabras: “Recibamos a la niña más valiente del mundo”.

EFE

Y mientras la Asamblea General aplaudía, apareció Malala Yousafzai, la niña paquistaní, gran defensora de la escolarización de las mujeres en su país, a quien le dispararon en la cabeza por alzar su voz en contra de los talibanes y sus políticas discriminatorias y represivas.

Su curación es calificada como un milagro, pues el tiro que recibió, al regresar del colegio a su casa en el valle de Swat, afectó tantas zonas de su cabeza que la pequeña tuvo que ser sometida a varias operaciones. Los médicos tuvieron que colocarle una placa de titanio para cubrir el agujero en el cráneo y uno de sus oídos ha quedado gravemente afectado. La revista Time la nombró en abril como una de las personas más influyentes de 2013 y es considerada una de las candidatas más fuertes para ganar el próximo Premio Nobel de la Paz. Además, ya ha firmado un contrato de tres millones de dólares para escribir su biografía.

Nueve meses después del ataque, Malala apareció en la ONU haciendo un ferviente llamamiento en favor de la “educación para todos los niños”, asegurando que las amenazas de los talibanes no la van a silenciar. “Pensaron que la bala me silenciaría, pero fracasaron”, dijo con voz firme. “No estoy aquí para hablar de venganzas personales contra los talibanes (...) estoy aquí para defender el derecho a la educación de todos los niños”, reconoció la joven, que estaba celebrando su cumpleaños número 16.