Manifestaciones en Francia en homenaje al rehén asesinado por Estado Islámico

Musulmanes en este país pidieron un “alto a la barbarie" perpetrada por el grupo yihadista.

 Los homenajes se multiplicaron este viernes en Francia en recuerdo de Hervé Gourdel, el rehén asesinado en Argelia por un grupo yihadista que juró fidelidad a la organización Estado Islámico (EI).

Las banderas ondearon a media asta y hubo manifestaciones en varias ciudades, también en París, donde los "musulmanes y sus amigos" pidieron el fin de la barbarie. "Nosotros, musulmanes de Francia, decimos alto a la barbarie", declaró el presidente el Consejo Francés del Culto Musulmán (CFCM), Dalil Boubakeur, ante cientos de personas reunidas frente a la Gran Mezquita de París.

Varias personalidades no musulmanas participaron en el acto, entre ellas la alcaldesa de París Anne Hidalgo y monseñor Jean-Michel Dubost, que representaba a la Conferencia Episcopal francesa.

También hubo manifestaciones en distintas ciudades francesas y otras seguirán durante el fin de semana, mientras en todo el país las banderas ondeaban a media asta a petición del presidente François Hollande.

"Esto hace daño, he dormido mal. Los que lo han hecho son animales salvajes", denunció Chagour Khaouther, una profesora de árabe de la región parisina. "No puedo aceptar que digan hacen en nombre del islam ese tipo de acciones", añadió.

Al igual que ella, varios musulmanes manifestaron su horror tras la decapitación del rehén en un vídeo. "Los que han hecho eso no son ni siquiera musulmanes", dijo Celia Delgado, una joven de 22 años convertida al islam.

El CFCM, la instancia representativa de los musulmanes de Francia, había llamado a manifestarse a "los musulmanes y sus amigos" para denunciar a los "terroristas que, en nombre de una ideología mortífera, pervierten el islam". La comunidad musulmana de Francia, la mayor de Europa, tiene unos cinco millones de miembros.

En la capital y en muchas otras ciudades, los rectores de mezquitas denunciaron también "la barbarie" de los asesinos de Hervé Gourdel.

En Twitter, el hashtag #PasEnMonNom (#NoEnMiNombre) suscitó numerosos mensajes similares como "Los terroristas no son de los nuestros" o "Me duele mi religión".

'Rehenes de los terroristas'

La amplitud de la reacción se debe a la importancia de la comunidad argelina en Francia (más de 1,3 millones de personas), según una fuente del ministerio del Interior. "Los argelinos están realmente traumatizados por esa ejecución, que los devuelve 20 años atrás", cuando grupos islamistas causaron miles de muertos en el país, añadió la fuente.

Tras el anunció la ejecución de Gourdel, hubo voces que pidieron a los musulmanes que "condenaran ese sacrificio", como dijo una candidata del ultraderechista Frente Nacional a las elecciones senatoriales, o que "bajaran por fin a la calle para denunciar a los bárbaros", según un artículo del periodista Ivan Rioufol de "Le Figaro".
"Esas insinuaciones me dan asco", afirmó Fateh Kimouche, fundador del portal musulmán Al Kanz "Somos rehenes de los terroristas, porque sus principales víctimas son musulmanes, y también rehenes de una franja islamófoba que se aprovecha de esos crímenes para verter su odio", aseguró.

El diario conservador "Le Figaro" desató una polémica el jueves con un sondeo en su web en el que preguntaba a los internautas si consideraban "suficiente" la condena de los musulmanes en Francia de la ejecución del rehén. La consulta fue retirada unas horas después.

Tras el 11 de septiembre de 2001 y después de los atentados cometidos en el sur de Francia por Mohamed Merah, en 2012, hubo comentarios similares, recordó Mohamed-Ali Adraoui, un politólogo del Instituto de Ciencias Políticas de París.

"La situación es paradójica: cuando conviene, quieren que los musulmanes sean simplemente franceses y se rechazan las comunidades. Pero en esta situación quieren que hagan una cruzada como un solo bloque", afirmó.