Masacre en la católica Quebec

Seis personas fueron asesinadas en un ataque contra el Centro Cultural Islámico de Quebec. No era la primera vez que ese lugar era hostigado.

Uniformados a las afueras del escenario de la masacre.
Uniformados a las afueras del escenario de la masacre. AFP

Testigos del ataque en el  Centro Cultural Islámico de Quebec, en el que murieron seis personas, señalaron que un hombre con acento quebequense era el responsable de la masacre. Luego, no muy lejos de allí, un hombre fue detenido: el francocanadiense Alexandre Bissonnette, quien es, ahora, el principal sospechoso de la masacre. Aunque se reportó que otro hombre de origen marroquí había sido detenido, esta tarde se confirmó que el hombre fue, apenas, un testigo de lo sucedido y que el ataque fue realizado por un "lobo solitario". 

Hay varios elementos en esta historia que no son extraños: no es la primera vez, por ejemplo, que se comete un crimen de odio contra este centro cultural. En junio, durante la celebración del Ramadán, un desconocido dejó una cabeza de cerdo, un animal considerado impuro por los musulmanes, a las puertas del centro islámico. Y Bissonnette, el principal sospechoso, es, al parecer, un supremacista blanco, de posiciones conservadoras y seguidor del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Esto, de acuerdo con algunos compañeros de clase suyos. Y todo esto ocurre en la región más católica de Canadá.  

Quebec no es una provincia cualquiera de Canadá. Primero: es francófona. Fue posesión francesa durante siglos, hasta que Inglaterra se apoderó de ella, pero nunca dejó sus raíces francesas. Y, por ello mismo, es católica y no protestante, como los Estados Unidos. El 74% de los quebequenses son católicos, según el censo de 2011. Y de los 12 millones de católicos que hay en Canadá, casi el 50% viven en esta provincia. El centro del catolicismo canadiense, la Arquidiócesis de Quebec, que es la más antigua de Canadá, queda precisamente allí.  

Pero en Quebec, a mediados del siglo pasado, se dio un proceso que es clave para comprender la Quebec actual: la Revolución Tranquila. Tras la Segunda Guerra Mundial, Quebec quiso fortalecer su posición respecto a Ottawa a punta de modernización y secularización Quebec ya era una provincia rica industrialmente. Pero se consideraba atrasada en materia social y entonces dio inicio a esta revolución que convirtió a Quebec en una provincia secular pese a la importancia que siempre va a tener la religión católica en la cotidianidad de sus ciudadanos. Durante estos mismos años fue que surgió el Frente de Liberación de Quebec, una guerilla nacionalista que se acabó en 1972. 

Este proceso de secularización explica algunas medidas del gobierno quebequense como, por ejemplo, la de prohibir que los funcionarios públicos usen símbolos religiosos, como la cruz cristiana o el burka musulmán. Una prohibición que fue duramente cuestionada por el gobierno central. Quebec ha tomado otras medidas que podrían verse como en contra de la población musulmana (unas 243 mil personas de acuerdo con el censo de 2011) y se ha apartado del carismático primer ministro canadiense Justin Trudeau en algunas de sus políticas migratorias. 

Esto explica de alguna forma que este incidente, sin precedentes recientes en Canadá excepto por un par de ataques por parte de islamistas radicales en 2014, haya ocurrido en Quebec. Aunque el hecho, que ha conmocionado a ese país, sigue siendo impresionante si se tiene en cuenta que Canadá no es Estados Unidos sino un país, en resumen, pacífico. Las investigaciones siguen para tratar de esclarecer este hecho que se produce en momentos en los que el gobierno de Trudeau adquiere reconocimiento por su apoyo a los inmigrantes, rechazados por su homólogo estadounidense.