Merkel, en la mira por espionaje

Los servicios secretos alemanes conocían el programa espía de EE.UU., incluso lo usaron.

La canciller alemana, Ángela Merkel, no respondió a las críticas.  / AFP
La canciller alemana, Ángela Merkel, no respondió a las críticas. / AFP

La polémica en Alemania en torno al programa de espionaje masivo de Estados Unidos salpica peligrosamente a la canciller Ángela Merkel, quien es acusada de no haber preservado la privacidad de sus ciudadanos. Una publicación hecha por el diario Bild, en la que se asegura que el gobierno alemán sabía desde hace años del programa de espionaje masivo estadounidense, es la que tiene a Merkel en el blanco de las críticas. Según el periódico, los servicios secretos alemanes conocían desde hacía años la capacidad de sus homólogos estadounidenses para interceptar comunicaciones en todo el mundo y recurrieron a ellos en repetidas ocasiones.

La revelación, que cita fuentes del gobierno de EE.UU., contradice las declaraciones del Ejecutivo alemán hasta la fecha, que han negado conocer el programa Prism estadounidense, denunciado públicamente por el extécnico de la CIA Edward Snowden.

En concreto, el diario indica que los servicios secretos de su país, el BND, solicitaron ayuda a la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) estadounidense cuando ciudadanos alemanes eran secuestrados en Afganistán y Yemen, entre otros lugares. “Con estas solicitudes a los colegas estadounidenses, el BND lograba los metadatos de las últimas llamadas telefónicas y los últimos correos electrónicos de los secuestrados, lo que ayudaba a localizarlos”.

Por su parte, el gobierno alemán calificó como “normal” el hecho de que sus servicios secretos cooperen “puntualmente” con los de Washington, por encima del alud de críticas de la oposición por la presunta connivencia con el programa de espionaje masivo Prism. “Este tipo de cooperación es la habitual, desde hace décadas, entre países aliados”, afirmó el portavoz del gobierno, Steffen Seibert.