Muerte de Alberto Nisman, ¿suicidio inducido?

La oposición argentina no acepta la teoría del suicidio del fiscal encargado de investigar el peor atentado terrorista que ha vivido el país en su historia.

 El simple orden de los hechos da para muchas conjeturas: Primero, el fiscal Alberto Nisman denunció a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner por encubrir a los autores iraníes del peor ataque terrorista que ha vivido Argentina en toda su historia. Segundo, la noche del domingo, antes de exponer sus pruebas ante el Parlamento, el fiscal aparece muerto en su apartamento, con una pistola calibre 22 a su lado. Para la mayoría de opositores del gobierno la hipótesis del suicidio es impensable y hablan más bien de un suicidio inducido. No obstante, hasta ahora nada está probado y lo único cierto es que la muerte del fiscal prolongará la impunidad sobre el atentado que cobró la vida de 85 personas el 18 de julio de 1994 en Buenos Aires.

La muerte del Natalio Alberto Nisman mantiene consternado al pueblo argentino. El hombre que desde 2004, por orden del entonces presidente Néstor Kirchner, estuvo encargado de investigar el atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), apareció muerto por un disparo en la sien en su apartamento horas antes de dar pruebas sobre la implicación de la presidenta en la “fabricación de impunidad” sobre los hechos y en el encubrimiento de los responsables iraníes en el atentado.

La pistola calibre 22 que fue hallada cerca al cuerpo de Nisman no pertenecía a él. No había rastros de pólvora en sus manos. El cuerpo no fue golpeado ni sometido a maltrato. La única carta que dejó no era de despedida, sino que era una nota para las compras que debía hacer su empleada doméstica el lunes. Las investigaciones sobre “suicidio” o “instigación al suicidio” están en curso y cualquier conclusión sería demasiado prematura.

No obstante, la oposición argentina critica a la presidenta por forzar la hipótesis del suicidio. Líderes de opinión, dirigentes gremiales y políticos evitan la palabra asesinato y optan por hablar de "sucicidio inducido" como causante de la muerte del fiscal. Grupos de oposición convocaron a miles de personas en varias ciudades del país, especialmente en la Plaza de Mayo, frente a la Casa de Gobierno, que con el lema "Yo soy Nisman", pidieron justicia y "fin a la impunidad K" (K, en referencia al gobierno Kirchner).

Fernández de Kirchner responde que se está creando una “trama sórdida” tras la muerte del fiscal. A través de redes sociales, la presidenta se ha referido a lo ocurrido, reiterando apartes de una misiva que publicó la noche del lunes llamada "AMIA. Otra vez: tragedia, confusión, mentira e interrogantes". Kirchner dijo: "creo que lo más importante es advertir que se intenta hacer con el juicio de encubrimiento lo que se hizo con el juicio principal 21 años atrás: desviar, mentir, tapar, confundir". El gobierno, además, considera sospechoso que el fiscal haya interrumpido sorpresivamente vacaciones familiares en Europa para presentar la semana pasada una denuncia de 350 hojas que involucra a Kirchner.

El ejecutivo ordenó desclasificar material que pedía el fiscal difunto. También dispuso medidas urgentes para preservar las escuchas telefónicas en las que se basa el pedido de indagatoria de Kirchner.

Lo único en lo que hasta ahora se pueden poner todos de acuerdo es en la necesidad de hacer claridad sobre los hechos. Amnistía Internacional (AI) reclamó al Estado argentino que investigue la muerte del fiscal de forma "exhaustiva e independiente". Expresó que es necesario que el Gobierno "tome decisiones contundentes tendientes a avanzar en el esclarecimiento de la causa AMIA así como a asegurar una investigación independiente e imparcial sobre la muerte del fiscal a cargo del caso". Urgió a "llevar ante la justicia a los responsables del ataque que dejó 85 muertos, a sus cómplices, y a todos aquellos que han trabajado para desviar la investigación judicial hasta la fecha”. AI recordó, además, que el Estado argentino reconoció su responsabilidad por la falta de prevención del atentado y por las irregularidades en la investigación sobre el ataque terrorista, que permanece impune. 

Temas relacionados