"Es necesaria una negociación seria entre Palestina e Israel"

En unas horas la Asamblea General de Naciones Unidas votará por el reconocimiento de Palestina como “Estado observador no miembro”. Ese estatus cambiará las condiciones para futuras negociaciones entre Palestina e Israel.

Imad Nabil Jada’a, jefe de la misión de Palestina en Colombia.
Imad Nabil Jada’a, jefe de la misión de Palestina en Colombia.

Los palestinos están seguros de que en unas horas conseguirán un nuevo estatus internacional al convertirse en Estado observador de la ONU, pese a las advertencias de Israel y su aliado Estados Unidos sobre las consecuencias que este reconocimiento tendría. El presidente palestino, Mahmud Abás, someterá a votación de la Asamblea General de las Naciones Unidas, a partir de las 2 de la tarde hora colombiana, un proyecto de resolución que concede a Palestina, en la actualidad "entidad" observadora, la condición de "Estado observador no miembro". Según analistas, este texto tiene asegurada la mayoría simple requerida para su aprobación entre los 193 países miembros.

Horas antes de la vocación, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió formalmente a los dirigentes israelíes y palestinos "reanimar el proceso de paz", paralizado hace dos años. “Relanzar las negociaciones es la única manera de resolver los temas que permanecen en suspenso entre la Autoridad Palestina e Israel y lograr un acuerdo de paz”, dijo.

El jefe de la misión de Palestina en Colombia, Imad Nabil Jada’a, habló con El Espectador hace varios días sobre esta petición, sus consecuencias y los diálogos con Israel.

A pesar de las críticas y advertencias de EE.UU. e Israel, el presidente palestino, Mahmud Abás, presenta ante la Asamblea General de Naciones Unidas la solicitud para que se reconozca a Palestina como Estado observador. ¿Por qué insistir?

Recurrir a la Asamblea General tiene más ventajas. La principal de ellas es que la decisión representará la voluntad de la mayoría de los Estados que componen el sistema internacional. En ese sentido, la decisión tiene más componentes de legitimidad y nunca podrá interpretarse como una acción unilateral. ¿Cómo puede ser unilateral una decisión tomada por más de 130 Estados en conjunto?. Además, recurrir a la Asamblea General es evitar la manipulación o el capricho cómplice de alguno de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad. Si la Asamblea General apoya la iniciativa palestina, esto no tiene que ver con los asuntos internos de ningún Estado. El único responsable por el cansancio de la comunidad internacional es el mismo Israel.

Como Estado no miembro, Palestina podría firmar el estatuto de Roma y entrar a la Corte Penal Internacional, así podría demandar la ocupación israelí, el bloqueo, el levantamiento de muros … ¿Qué medidas tomarían?

Primero hay que tener claro que actualmente Palestina es reconocida como Estado por 133 países del sistema internacional. En ese sentido ir a la ONU no implica poner en duda el estatus estatal de Palestina. Lo que se quiere lograr es el reconocimiento multilateral y así acceder a algunas agencias internacionales. En ese orden de ideas, Palestina tomará las medidas que sean necesarias para defender, por medios legales y pacíficos, a todos los habitantes de Palestina. Si la Corte Penal Internacional interviene no es por culpa de Palestina, quien precisamente ha sido la víctima. De hecho, Cisjordania y Gaza son conocidos en las Naciones Unidas bajo la figura de “Territorios Ocupados”, al igual que los Altos del Golán, lo cual da a Israel una serie de obligaciones legales representadas por la IV Convención de Ginebra, que ha venido violando cada día desde 1967. Por lo tanto, Si la Corte Penal Internacional interviene es porque Israel viola la ley al construir colonias, el muro, por impedir el ingreso de refugiados palestinos, por atentar contra bienes de importancia para la humanidad y en general por conducir un genocidio en contra del pueblo palestino.

 

Hace un año Palestina solicitó ser reconocido como Estado miembro de la ONU. ¿Qué se ha logrado desde entonces, además del reconocimiento ante la Unesco?

Los logros no deben medirse solo al interior de las Naciones Unidas. En el sistema de las Naciones Unidas se logró poner en discusión el tema y evidenciar el compromiso de la mayoría de la Asamblea General con la legalidad internacional al apoyar la justa reclamación palestina. Sin embargo, los dos principales logros se dieron fuera de la ONU y tuvieron impacto más en la comunidad internacional. En primer lugar, se evidenció ante la comunidad internacional que Israel es quien manipula los argumentos y las situaciones con el objetivo de no llegar nunca a una salida negociada. En ese sentido, no tiene caso negociar por negociar, sin un norte claro, es necesaria una negociación seria, con una base sólida y eso es lo que se exige de Israel. El segundo logro también se relaciona con la comunidad internacional. La política criminal de los asentamientos que Israel siembra en Palestina quedó más que nunca al descubierto en el transcurso de este año, sumado al terrorismo de los colonos, quienes atacaron no solo a propiedades de palestinos sino también a sitios de culto como mezquitas e iglesias católicas.

 

¿Qué trabas se le han impuesto a la petición palestina?

Israel ha manejado un discurso agresivo en contra de la petición palestina. Por un lado, Israel aún negocia con la memoria de las víctimas del holocausto y presiona a la comunidad internacional para construir una imagen de falsa víctima. Infortunadamente existen sectores que aún creen en las buenas intenciones del sionismo. Por otro lado, el lobby sionista presiona directamente a países para que rechacen cualquier intento palestino en la ONU. Hay que recordar el debate que suscitó el ingreso palestino en la UNESCO y las reacciones posteriores. Sin embargo, aún resulta ilógico pensar que el ingreso palestino a la instancia de la ONU dedicada a proteger el patrimonio de la humanidad, y en el caso particular palestino a la protección entre otras cosas del sitio donde nació Jesús en Belén, signifique una amenaza para la humanidad.

 

Hace un año Liebermann advirtió que presentar la solicitud para ser reconocido como Estado miembro de la ONU podría traer “graves consecuencias” para los palestinos, ¿Qué consecuencias les trajo haber insistido en esa solicitud?

Infortunadamente las consecuencias no son debido a la solicitud de ingreso palestino a la ONU sino a la costumbre israelí por violar la ley internacional. En este año, Palestina, a través de su equipo negociador intentó revivir los diálogos directos con Israel, gracias al apoyo jordano, pero lo que se encontró fue una nueva frustración debido a la intransigencia e ilegalidad israelí. También en este año Israel incrementó la construcción de colonias en territorio palestino, al igual que los ataques terroristas de los colonos armados en contra de civiles palestinos. Adicionalmente se incrementaron los secuestros de palestinos por parte de Israel, varios de ellos liberados y vueltos a secuestrar rápidamente. Muchos de los secuestrados tuvieron que recurrir a huelgas de hambre como forma de protesta para denunciar el comportamiento criminal de Israel.

 

¿Cuáles ha sido los obstáculos para retomar los diálogos con Israel?

La más reciente iniciativa fue realizada en Jordania y fue frenada por la intransigencia israelí y por la política criminal de construcción de colonias. Es necesario también hacer un recorrido rápido por los momentos de negociación. Cuando la paz estuvo mas cerca, en manos de Rabin y Arafat, un joven israelí asesinó al primer ministro de Israel y enterró el proceso de paz. Posteriormente en cada uno de los momentos de acercamiento, Israel pone una condición nueva o no se detiene en sus agresiones, particularmente en la construcción de colonias. Esto ha hecho que sean más de 20 años de fracasos en la negociación. Palestina es amiga de los diálogos, pero éstos deben ser hechos sobre bases sólidas, con un compromiso real y sobretodo, que lleven a una solución concreta y digna, más aún cuando lo que se discute es simple: el derecho palestino a existir. El momento que más cerca estuvo la paz fue bajo los esfuerzos de Rabin y Arafat en Camp David. Los logros obtenidos de estos acuerdos fueron destruidos cuando un joven israelí asesinó al primer ministro Rabin. Fue un mismo israelí quien asesinó a su primer ministro. Acá vemos el gran temor de Israel por enfrentarse a un escenario de paz con Palestina. Precisamente, el conflicto con Palestina es utilizado por Israel como un distractor que ayuda a ocultar serios problemas internos israelíes, que incluyen un Estado sin fronteras, sin referentes constitucionales, con un gobierno corrupto, secuestrado por extremistas que quieren incendiar el Medio Oriente, y tal vez lo más importante, con un collage étnico interior que hace inviable cualquier proyecto nacional en el futuro. Sin un conflicto con Palestina, quedaría desnuda la realidad que no existe ningún pueblo judío.

Temas relacionados