Obama ordenó investigar presunto ataque químico en Siria

Las cifras con relación al número de muertos no cuadran.

Barack Obama, presidente de EE.UU.
Barack Obama, presidente de EE.UU.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, bajo presión para actuar en Siria tras una masacre donde supuestamente fueron utilizadas armas químicas, exigió a sus servicios de inteligencia investigar para determinar la veracidad de esas acusaciones.

"En este preciso momento", Estados Unidos es incapaz "de determinar de forma definitiva si se usaron armas químicas", dijo la portavoz del Departamento de Estado, Jennifer Psaki.

Para obtener esa información, "el presidente ordenó a los servicios de inteligencia que reunieran lo más rápido posible informes adicionales" sobre las denuncias, agregó. Estados Unidos no tiene equipos oficiales en Siria, recordó la portavoz, pero puede "recopilar información gracias a testimonios en el terreno, reunir inteligencia, informes públicos (...) datos científicos" y "compartir esa información" con otros países.

La comunidad internacional reclamó que los expertos de la ONU presentes en Siria corroboren las acusaciones de la oposición sobre el uso de armas químicas en un ataque en miércoles, que Damasco niega.

Un grupo de la oposición informó de más de 1.300 muertes, pero el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) contabilizó 170 y no pudo confirmar la utilización de armas químicas.

"Estamos concentrados cada minuto de cada día desde que tuvieron lugar estos acontecimientos ayer (miércoles) en hacer todo lo que esté en nuestro poder para establecer los hechos", dijo Psaki.

"Si los informes son ciertos, sería una escandalosa y flagrante escalada del uso de armas químicas", consideró la portavoz.

El jueves, la Casa Blanca estuvo bajo presión para responder con fuerza tras el presunto ataque. Las fotos de cadáveres de niños proporcionadas por la oposición siria estaban presentes en la portada de tres de los grandes periódicos estadounidenses, The New York Times, The Washington Post y The Wall Street Journal

El senador republicano John McCain, quien fue candidato en las elecciones de 2008 contra Obama, acusó por su parte al gobierno demócrata de mantenerse pasivo frente a la guerra civil.

"Hace un año, el presidente dijo que el uso de armas químicas en Siria marcaría el franqueamiento de una línea roja", escribió McCain en un comunicado, aludiendo al límite que estableció Obama el 20 de agosto de 2012."Pero como estas amenazas no tuvieron ninguna consecuencia verdadera, no tuvieron eco", agregó el senador.

"La matanza continúa, Asad se mantiene en el poder y sigue, al parecer, usando armas químicas contra civiles". En declaraciones a la cadena CNN, McCain reiteró sus acusaciones al estimar que en lugar de temer "una línea roja que cambiaría la situación", el presidente sirio lo tomó como una "luz verde".

Además reclamó nuevamente "ataques militares limitados" sobre Siria, el establecimiento de una "zona de exclusión aérea" y la entrega de "buenas armas a los rebeldes". También legisladores demócratas pidieron al gobierno de Obama una respuesta firme.

El presidente francés, François Hollande, evocó este jueves el "uso probable de armas químicas" durante una entrevista telefónica con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon. Su ministro de Relaciones Exteriores, Laurent Fabius, llamó por su parte a una "reacción de fuerza" en Siria.

El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, se reunió con Fabius el jueves, informó la portavoz.