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El Mundo 13 Oct 2012 - 9:00 pm

Así se firmó la paz en El Salvador

"La pelota está, de entrada, en la cancha del Gobierno"

Habla David Escobar Galindo integrante de la comisión del gobierno salvadoreño que firmó el fin de la guerra con el FMNL hace 20 años.

Por: Daniel Salgar Antolínez
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David Escobar Galindo estuvo en la comisión del gobierno que firmó los acuerdos de paz que pusieron fin a la guerra en El Salvador.

4 de abril de 1990. Ginebra, Suiza. Representantes del gobierno de El Salvador y la comandancia del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) se reúnen en esta ciudad para firmar un documento que establece las normas para iniciar una negociación de paz que daría fin a más de diez años de guerra civil. Mes y medio después, el 21 de mayo de 1990, las partes se encuentran en Caracas, Venezuela, en donde se establece la agenda general de negociaciones y los temas que serían sometidos a discusión.

Las delegaciones negociadoras estaban formadas por David Escobar Galindo, Abelardo Rodríguez, Oscar Santamaría, el militar Mauricio Ernesto Vargas, en representación del gobierno, y la del FMLN contaba con los comandantes guerrilleros Schafik Handal, Joaquín Villalobos, Salvador Sánchez Cerén, Eduardo Sancho Castañeda, Francisco Jovel, Salvador Samayoa, Nidia Díaz y Juan Ramón Medrano. El 16 de enero de 1992 se firmó en el castillo de Chapultepec (México) el acuerdo que dio fin a una de las guerras más sangrientas de Centroamérica.

A propósito de los diálogos de paz entre el gobierno colombiano y las Farc, El Espectador habló con David Escobar Galindo, testigo directo de la negociación en El Salvador.

¿Cuáles fueron los inicios del proceso de paz en El Salvador?
El proceso de paz tuvo varias etapas. La primera fue la caracterizada por el gesto público, más mediático que sustantivo. Eso se dio entre 1984 y 1987, cuando gobernaba el presidente José Napoleón Duarte. Durante esos años, la guerra no había alcanzado la madurez suficiente para pasar a fase de soluciones y, por consiguiente, no era el momento para entrar en una verdadera negociación definitoria. Ésta sólo podía llegar cuando se cumplieran algunas condiciones básicas.

¿Cuándo vino la segunda etapa?
En septiembre de 1989, cuando la guerra estaba por cumplir 10 años en el terreno. Ese fue un año providencial para la búsqueda de la paz en El Salvador, porque se dieron muchos factores positivos en cadena y de seguro el principal de ellos fue la liberación de nuestra agenda nacional, que durante tanto tiempo había estado atrapada en el temario de discusión de las grandes potencias, Estados Unidos y la Unión Soviética. Al desfondarse la bipolaridad, recuperamos en gran medida el control de nuestra agenda para encontrar una solución acorde con nuestras realidades y nuestros intereses.

¿Cómo fue la mediación internacional?
En un primer momento, esa tarea le correspondió a la Iglesia Católica salvadoreña. Luego, ya cuando la negociación tomó impulso propio, lo que se estructuró fue la mediación internacional al más alto nivel, con el aporte de la ONU, que fue vital y funcional desde el principio. En cuanto a los puntos esenciales del proceso, lo primero que se hizo en concreto en el trabajo negociador fue darle forma y definir una agenda de trabajo de siete puntos. Hay que decir que uno de los puntos claves para el éxito final de la negociación y también para la puesta en práctica real de lo acordado fue que no se propuso tratar y resolver todos los grandes problemas nacionales, sino que se limitó a la normalización del sistema político.

¿Qué exigía el gobierno?
Al llegar a la negociación, el gobierno no puso exigencias. Había un tema muy delicado, frente al que afortunadamente no se generó conflicto en la mesa, y era el de la Constitución del país. Evidentemente, el FMLN estaba fuera de ella, porque en verdad la izquierda organizada nunca había tenido reconocimiento legal pleno. Lo que había que hacer, razonablemente, era crear todas las condiciones para que se normalizara la participación política sin exclusiones. Y eso fue lo que se logró.

¿Qué exigía el FMLN?
Ellos tampoco presentaron exigencia de inicio. No hay que llegar con condiciones a la mesa. Lo importante era no reproducir en la mesa el campo de batalla, lo cual es una tentación activa.

¿Cómo ve los diálogos que están por iniciarse entre el gobierno colombiano y las Farc?
Las condiciones del caso colombiano son muy diferentes a las del caso salvadoreño. El nuestro era un conflicto estrictamente político, que se mantuvo en esa condición de principio a fin. Además, el emprendimiento de su solución se dio cuando el momento histórico —tanto interno como externo— era propicio. Y se pudo negociar con un frente guerrillero unido. Punto decisivo al máximo. De seguro, uno de los impedimentos para lograr la paz completa en Colombia es que siempre ha habido negociaciones parciales. Entonces, el conflicto se va transfiriendo de un grupo a otro. En esta ocasión hay una oportunidad que habría que aprovechar en serio.

¿Qué puede aprender Colombia de la experiencia en El Salvador?
La mejor enseñanza de nuestro proceso fue la coherencia. Cada proceso tiene sus componentes y su lógica muy propios. Sin embargo, nos quedaron algunas lecciones para compartir, como enfrentar la negociación no como un torneo de fuerzas, sino como una exigencia histórica para establecer la normalidad permanente. También desactivar la imagen perversa del “enemigo interno” y reconocer, en los hechos, que la sociedad y la nación deben funcionar como un todo, más allá de las diferencias que puedan querer asumir la condición de abismos insalvables.

¿Cuál fue el error en los últimos intentos por buscar la paz en Colombia?
El principal error, que no es imputable a nadie en particular, es la fragmentación. Negociar por partes nunca lleva a la solución final. Hay que negociar con el todo; es decir, con todas las partes envueltas en la conflictividad violenta. El conflicto interno colombiano ha durado tanto tiempo que no puede ser englobado en una simple visión desde el momento actual. Desafortunadamente no se logró la solución en el momento en que dicho conflicto era político y se dejó que llegara a ser lo que es hoy. La pelota está, de entrada, en la cancha del Gobierno; pero habrá que ver si las Farc buscan, esta vez, solucionar el conflicto, y no sólo lograr oxígeno adicional.

¿Qué aportarán Cuba y Venezuela al proceso en Colombia?
A estas alturas, mucho menos que antes. Cuba es una sombra de sí misma y Venezuela, que por la condición limítrofe puede tener más incidencia, está ocupada en su propia inoperancia.

La llegada al poder del FMLN fue producto de los acuerdos de paz. ¿Cómo ha progresado el país bajo esa agrupación?
Uno de los productos más significativos de la negociación de la paz salvadoreña lo constituyó la normalización del escenario político. En ese sentido, políticamente era absolutamente indispensable que el FMLN pudiera hacer sin trauma su tránsito histórico: de ser un frente guerrillero a constituirse en partido político. Tránsito difícil y desafiante, porque implica dejar atrás la impunidad sin límites para pasar al control de la legalidad. El FMLN logró hacer dicho tránsito de manera fluida y consistente.

¿Cómo fue ese paso?
Para facilitar las cosas, y para asegurar que el FMLN pasaría de inmediato a la condición de partido político, se estableció en la negociación que el trámite de legalización partidaria se haría por decreto legislativo. Así se hizo. Todo quedó preparado para que en las elecciones siguientes, las de 1994, el FMLN pudiera participar como un actor con todas las de la ley. El FMLN emergió, desde que tuvo existencia legal, como una fuerza competitiva de primer nivel. Es importante destacar que, entre las organizaciones guerrilleras que surgieron en nuestra América, el FMLN fue la única que logró ubicarse de inmediato como actor protagónico en el drama político nacional. En 2009, el FMLN y su candidato ganaron las elecciones presidenciales.

Usted ha dicho que con la firma de los acuerdos, El Salvador entró a una nueva realidad, ¿cuál es esa realidad?
Esa nueva realidad es la democracia en acción. Estamos en ello, pese a todos los obstáculos y desafíos que van surgiendo en el día a día. Se trata de un proceso de aprendizaje, que implica actitudes, conceptos, estrategias y prácticas.

Las maras: ¿error del proceso de paz en El Salvador?

Los acuerdos de paz en El Salvador acabaron con una guerra civil que dejó miles de muertos. Hoy, sin embargo, la violencia ha vuelto al país, esta vez de las manos de las pandillas, conocidas como maras, y el crimen organizado. ¿Se debe volver a buscar una tregua con estas organizaciones? David Escobar Galindo, miembro de la comisión del gobierno que firmó la paz con el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), asegura que la violencia de la guerra civil era “política, ésta es violencia social y delincuencial. En El Salvador, con el fin negociado de la guerra, concluyó el ciclo de la violencia política. Ya no hay perseguidos, ya no hay desaparecidos, ya no hay excluidos por motivos políticos. Lo que hay actualmente es resultado de no haber emprendido a tiempo, y desde el inicio mismo de la posguerra, las correcciones estructurales necesarias para que la población en su conjunto pudiera sentir que tenía acceso al futuro”.

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CARV

Dom, 10/14/2012 - 14:35
Más claro, no canta un gallo. La Paz (la verdadera y duradera) no consiste únicamente en acallar los fusiles (y los 'tucanos', los 'blackhowks', las 'pirañas',...). Eso es sólo un prerrequisito para construir, fortalecer y pulir la verdadera paz, es decir, la que nace del respeto, de la solidaridad, del reconocimiento de los derechos de los demás, del mirar hacia el futuro común (como nación),... Eso de que 'entrégueme el fusil, y yo lo nombro concejal' es una solemne estupidez y un ingenuo autoengaño.
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luis eduardo garces orozco

Dom, 10/14/2012 - 14:00
FMLN, no FMNL. Aqui parece una vez mas que el "periodista no sabe de que esta hablando, por eso ni lei el articulo o entrevista.
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vhwrytfd

Dom, 10/14/2012 - 10:29
El pelotudo Santos esta en el gobierno, ese es el problema
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ElsecretariAdo

Sab, 10/13/2012 - 21:55
el femelene ese es pura payasada jejejejejeje
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pelanga

Dom, 10/14/2012 - 00:23
vete a bañar estúpido
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ElsecretariAdo

Sab, 10/13/2012 - 23:16
jejejejejeje mami cree que nosotros vamos por las mismas?
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freshwilliam

Sab, 10/13/2012 - 22:58
Son tan payasos que ganaron las presidenciales....
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