'Preocupan concesiones a las Farc'

El representante Albio Sires, del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de EE.UU., habla sobre el proceso de paz en Colombia y la postura de su país frente a la crisis siria.

Albio Sires asumió su cargo como representante de Nueva Jersey en enero de este año. / EFE
Albio Sires asumió su cargo como representante de Nueva Jersey en enero de este año. / EFE

Cuando el ataque a Siria parecía inminente y el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, hacía urgentes consultas con los miembros del Congreso de su país para lograr un apoyo a la intervención militar contra el régimen de Bashar al Asad, Albio Sires, líder demócrata del Subcomité para el Hemisferio Occidental, se convirtió en uno de los líderes más activos para aprobar el plan armado. Tras el plan propuesto por Rusia, Sires, de origen cubano, representante de Nueva Jersey —uno de los estados con más población colombiana— y quien lleva siete años en la Cámara, volvió a concentrarse en América Latina. Ha viajado muchas veces a Colombia y sigue muy de cerca el proceso de paz que se desarrolla en su país natal entre las Farc y el Gobierno.

¿En el comité sobre América Latina qué tan importante es el proceso de paz en Colombia?

Lo estamos mirando muy de cerca, porque EE.UU. ha invertido mucho en ayudar a Colombia a estabilizarse y no quiere que haya un retroceso en este logro. En realidad no creo que las Farc vayan a ceder tanto. Tienen muchos intereses creados para decir ahora que van a dejar las armas y el dinero que están haciendo con las drogas. Son unos pasos muy difíciles para el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos. Pero si se da, mejor para el país.

¿Qué piensan de lo que podría estar dispuesto el gobierno de Colombia a cederle a la guerrilla?

Me preocupan algunas de esas concesiones, porque los líderes de las Farc son criminales. Me preocupa que frente a personas que han matado y secuestrado se diga “vamos a olvidar todo esto y ahora ustedes van a hacer parte de la sociedad”. Yo no creo que esas personas cambien. No creo que se integren a la sociedad que está construyendo Colombia con buenas intenciones. También me preocupa que Cuba esté involucrada.

En Colombia se discute la posibilidad de que líderes guerrilleros no paguen cárcel o paguen penas mínimas. ¿Eso le parece aceptable?

Es una pregunta difícil. Eso lo tienen que resolver los colombianos. Yo no creo que a una persona que haya matado o secuestrado se le deba perdonar.

Si, eventualmente, hay paz en Colombia, ¿de qué magnitud cree que será la ayuda que el Congreso de EE.UU. apruebe para el posconflicto?

No creo que se aumenten los recursos con respecto a lo que existe hoy en día, aunque creo que se podrían mantener constantes. Eso dependerá también de si Colombia convence a EE.UU. de que el proceso le va a hacer bien.

¿Descarta que aumente la ayuda a Colombia si hay un proceso de paz?

No sólo a Colombia, a otros países también. Hay una mentalidad que se ha apoderado del Congreso estadounidense de no aumentar nada. Otros quieren incluso cortarlo todo.

¿La comparte?

No, creo que para ser buen vecino, Estados Unidos tiene que apoyar a sus vecinos.

El expresidente Uribe fue invitado hace unos días a su Comité para hablar sobre amenazas a la democracia en América Latina. En Colombia Uribe es una figura polémica. ¿Cómo ven al ex presidente en este Congreso?

Mi impresión es que Uribe levantó al país de una situación muy mala. Uribe le llevó estabilidad a Colombia. ¿Que si lo hizo bien? Yo creo que sí. ¿Que lo hizo todo bien? Eso lo determina el país. Mirando de afuera hacia adentro, Colombia no sería lo que es si no fuera por el presidente Uribe.

Aunque parece que el ataque contra Siria quedó en el congelador, tras la propuesta rusa de entregar las armas, ¿había ambiente en el Congreso para aprobar un eventual plan de ataque de Obama?

No hay los votos suficientes para darle la luz verde a un ataque. Pero lo que ha pasado en estos días le da cierto empuje a la resolución sobre uso de la fuerza, porque muestra que Siria le tiene miedo a un eventual ataque de EE.UU. y por eso ha aceptado entrar en un proceso de negociación de sus armas químicas.

La crisis en Siria ha adquirido tintes geopolíticos, hay quienes dicen que la presidencia de Obama y la estatura de EE.UU. en el mundo están en juego. ¿Cómo cree que lo ha hecho el presidente?

El comentario que hizo el presidente de la línea roja no ayudó a esta causa. Es mejor actuar sin decir que se va a actuar. Eso lo hizo el presidente Ronald Reagan con Muamar Gadafi en 1986.

¿Cuáles son sus percepciones de una solución diplomática que se abre ahora con la propuesta que lidera Rusia?

La esperanza es que a través de la ONU se pueda solucionar y que Siria se deshaga de las armas químicas que tiene sin necesidad de una intervención militar. Creo que hay buenas posibilidades, porque Rusia está involucrada y China también.

¿Qué piensa de la política de Obama hacia el sur del continente?

No sé por qué razón EE.UU. tiene cierta distancia con los países de América Latina. Son nuestros vecinos y creo que deben tener mejor relaciones, porque son el próximo centro de comercio grande que se está creando.

¿Cree que se va a mantener la tendencia progresista en la política de drogas en la que ya han avanzado algunos países de la región?

Creo que sí. Silenciosamente EE.UU. también se está moviendo para legalizar la marihuana. Pero no creo que se pueda ir más allá.