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El Mundo 16 Abr 2013 - 7:02 pm

"Los colombianos éramos los más tranquilos"

Relato de un colombiano presente en las explosiones en Boston

Testimonio de uno de los connacionales que participaron en la maratón de Boston y salieron ilesos de los atentados del lunes.

Por: Elespectador.com
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Foto: AFP
Diferentes reacciones se vivieron tras las explosiones, a varias personas los invadió el pánico, otros se mostraron más serenos con lo sucedido.

“El día comenzó a las 5:00 a.m. Había que preparar todo para la partida en Hopkinton, pueblo a más de 42 kilómetros del centro de Boston. Era el punto de encuentro con otros diez colombianos, en la esquina de Trenton con Park. A las 6:00 a.m. pasamos por la meta en Boylston Street a la que íbamos a llegar, Dios mediante, en menos de tres horas corriendo.

Tomamos un bus para llegar a las 7:00 a.m. a la salida. Luego de casi dos horas y media de espera y ansiedad a las 10:00 a.m., en punto, 27 mil corredores aficionados y unos cuantos de élite, entre ellos nuestra gran Yolanda Caballero, estábamos de regreso a Boston corriendo! Cruzamos la meta minutos después de la una de la tarde.

Me dolían las piernas mucho. Logré menos de tres horas y Alfonso Gómez, presidente de Telefónica, y Juan de la Espriella y el ‘Mono’ Robledo, mis tres amigos, también mejoraron los tiempos. Estábamos exultantes. Llegamos al Hotel Mandarin Oriental, sobre la calle de la meta, nos botamos al piso y comenzamos a estirar. Me quité los tenis. Oímos una leve explosión hacia las 2:09 p.m. Hay curiosidad. Tres segundos después oímos una más fuerte. Huele a pólvora. Los colombianos nos cogemos de la mano, nos vamos hacia atrás, nos queremos guarecer de las ventanas.

Mucha gente entra al Mandarin. Todo es confusión y empieza el miedo. Somos los más tranquilos. Varias señoras no paran de gritar e intentan salir a la calle. No las dejan. Me doy cuenta que estoy descalzo, busco mis tenis; mi esposa me da la licencia para soltarle la mano, los recupero e inmediatamente nos hacen evacuar. Se queda mi bolsa con mi número, mi camiseta y mis gafas.

Corremos todos hacia el interior de edificio, hacia el centro comercial Providence en el que desembocan varios de los hoteles de la zona. Nos informan que la explosión fue a solo 200 metros de donde estábamos. Sigue el miedo, no sabemos qué pasa y otra vez los colombianos somos los más tranquilos. Se decanta todo: un amigo periodista colombiano me llama, me hace un chiste y le ruego que me informe que pasa que estoy en Boston y que no sabemos qué pasa. Los celulares empiezan a funcionar, me llega un chat, es una explosión. Que si todos estamos bien.

Nos miramos, después de tres horas de correr 42 kilómetros a 14 km por hora ya no nos duele nada, entendemos que es un acto vandálico y mortal. Es el Patriot Day, un evento de familia y diversión en donde toda la ciudad anima a los mejores atletas del mundo. No hay una carrera tan grande y con tanta gente que corra tan rápido; tiene 125 años y en 2013 se corría la edición 117. Es historia, es un símbolo de EE.UU. También es un símbolo para todos los que corremos como aficionados. Todos queríamos llegar a cumplir el sueño de correr Boston. Nosotros lo hicimos. Diez mil atletas que se entrenaron casi seis meses no pudieron pasar la meta, pero eso es anecdótico. Al final de la jornada vemos la TV y hay un niño de ocho años muerto, así como otras dos personas. Es trágico. Muy triste”.

Germán Ricardo Centeno, director de Comunicaciones Corporativas, Telefónica-Colombia.

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