En Venezuela crece la expectativa

Capriles llamó a respetar los plazos estipulados en la Constitución si el mandatario no asiste a su juramentación. Opositores desde EE.UU. convocan a paro cívico contra Maduro.

Relojes con las imágenes del presidente venezolano, Hugo Chávez, se venden en Caracas y son un símbolo de la incertidumbre sobre el estado de salud del mandatario.  / AFP
Relojes con las imágenes del presidente venezolano, Hugo Chávez, se venden en Caracas y son un símbolo de la incertidumbre sobre el estado de salud del mandatario. / AFP

Aunque no se sabe si el presidente venezolano Hugo Chávez —convaleciente en Cuba tras someterse a la cuarta operación contra el cáncer que padece— se presentará el próximo jueves a la Asamblea Nacional para posesionarse oficialmente para otros seis años de gobierno, en Caracas estalla la pelea entre la oposición y el poschavismo.

Los mismos chavistas, comenzando por el vicepresidente Nicolás Maduro, sembraron la duda sobre la aparición de Chávez el próximo jueves en Caracas. Maduro advirtió que la juramentación no es más que un “formalismo innecesario” y que Chávez seguirá ejerciendo sus funciones aunque no asista ese día. El problema es que tal formalismo está estipulado en la Constitución y, de no cumplirlo, el chavismo estaría interpretando la ley a su manera.

Según varios constitucionalistas venezolanos, lo que dicta la Carta Magna es que si Chávez no aparece el 10 de enero, sería el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, quien asumiría la Presidencia y convocaría a elecciones en 30 días. Esta posibilidad fue descartada por Maduro —a quien Chávez nominó como su sucesor si no puede seguir gobernando—. El vicepresidente dijo que el 10 de enero no pasará nada y el presidente seguirá ejerciendo, aunque ese día se complete un mes de incertidumbre sobre su salud.

Si se da la ausencia absoluta de Chávez después del 10 de enero, sería Maduro quien asumiría el poder, según la Constitución, antes de convocar a elecciones. Esto correspondería al anhelo que expresó el presidente bolivariano antes de partir hacia La Habana y tal vez sea parte de la estrategia que está tejiendo el chavismo.

La oposición, que estaba silenciosa y solo exigía al Gobierno emitir información concreta sobre la salud del presidente, se reunió el domingo para evaluar los posibles escenarios del 10 de enero. Henrique Capriles, excandidato presidencial que obtuvo 45% de los votos en las últimas elecciones, afirmó que Chávez seguirá siendo presidente después del 10 de enero, pero que la Constitución es clara en una serie de plazos que deben cumplirse ante la ausencia del mandatario. Los opositores residentes en EE.UU., por su parte, convocaron a un paro cívico nacional en rechazo a que Maduro siga como vicepresidente a partir del jueves.

La enfermedad de Chávez, sin embargo, sorprendió a la opositora Mesa de Unidad Democrática en un momento de debilidad, pues en las elecciones regionales sufrió una aplastante derrota y en los tres cargos principales de la Asamblea Nacional acaban de ser nombrados tres chavistas. No es previsible que, por más alegatos que hagan, los opositores impidan que el régimen pase el 10 de enero como cualquier otro día.

Maduro auguró un enorme fracaso a quienes convocaron al paro cívico. Cabello, mientras tanto, convocó a una masiva manifestación en apoyo a Chávez el jueves frente al Palacio de Miraflores.