Vuelven las protestas

Reunión de urgencia por los actos de vandalismo en Río de Janeiro, que complican el operativo de seguridad por la visita del pontífice.

Río de Janeiro protesta a pocos días de la llegada del papa Francisco. Alerta en la ciudad. / AFP
Río de Janeiro protesta a pocos días de la llegada del papa Francisco. Alerta en la ciudad. / AFP

Las manifestaciones en Brasil, que en los últimos días parecían haberse desvanecido, regresaron con fuerza. Quizás es la visita del papa Francisco, que comienza el lunes, lo que ha hecho que los manifestantes aprovechen la atención mediática que tendrá el evento para volver a tomarse las calles. Los servicios secretos detectaron que la presencia del primer papa latinoamericano llevará de nuevo a la calle a miles de personas para reivindicar derechos sociales. De hecho, desde ya están siendo convocadas por las redes sociales cientos de manifestaciones, que desde el Vaticano son calificadas “como el principal peligro para la seguridad del pontífice”.

Ese temor ha llevado a las autoridades a elevar de 10.000 a 14.000 el número de policías y militares que se encargarán de proteger a Francisco día y noche en Río de Janeiro, ciudad ya de por sí violenta. El papa visitará la favela de Rocinha, uno de los barrios rehabilitados por las autoridades, pero que en los últimos meses ha experimentado un aumento inusitado de violencia y narcotráfico.

Ese deterioro de la seguridad encendió las alarmas en el Vaticano. Sin embargo, el papa se niega a cambiar su itinerario y, contrario al miedo de sus asesores en torno a las protestas que se avecinan, aplaude el entusiasmo juvenil de exigir cambios. El cardenal de Aparecida y presidente de los obispos brasileños, Raymundo Damasceno Assis, aseguró que “las protestas de las últimas semanas en Brasil demuestran que los jóvenes no se han dejado contaminar por la cultura del bienestar, que lleva a la indiferencia hacia el prójimo”.

Esta semana en Río cerca de mil personas se concentraron alrededor del edificio donde vive el gobernador, Sergio Cabral, para protestar contra la corrupción en el Gobierno y los gastos del Mundial de Fútbol, informó la prensa. La cuarta protesta contra Cabral en menos de 20 días se registra poco antes de la llegada de Francisco, que celebrará en esa ciudad la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), del 23 al 28 de julio. El mismo Lula ha salido en defensa de la protesta. El exsindicalista bendice el movimiento y pide “una renovación profunda” a su partido, el de los Trabajadores, del que es fundador. En un artículo publicado en el New York Times, el expresidente afirma que “es natural que los jóvenes, que no vivieron los 20 años de dictadura militar ni sufrieron la crisis y, luego, el estancamiento económico de los años ochenta y noventa, quieran más”.