Colombianos, indeseables en México

La historia de una joven que quiso recorrer el país azteca y terminó inadmitida, refleja que la estigmatización por los connacionales continúa.

Luego de su experiencia en México, así se presenta ahora la diseñadora Natalia Méndez Sarmiento. / Archivo particular
Luego de su experiencia en México, así se presenta ahora la diseñadora Natalia Méndez Sarmiento. / Archivo particular

Hace cinco años que Natalia Méndez Sarmiento, una joven de 29 años, le dio un giro a su vida. Como lo vienen haciendo muchos de su generación, dejó todo: su familia, su casa, sus actividades profesionales en diseño gráfico y cine, y se dedicó a recorrer el mundo con mochila. Una experiencia que comenzó por Sudamérica y que tras un lustro de gratas experiencias en trece países de la región se convirtió hace pocas semanas en un humillante episodio. Fue por cuenta de las autoridades mexicanas, que al ver su aspecto físico le impidieron el acceso al país azteca, le pusieron el rótulo de inadmitida en su pasaporte y le advirtieron que no regresara antes de seis meses.

El caso pasaría desapercibido de no ser por la titánica y solitaria lucha que desde entonces emprendió Natalia para recibir una explicación de las autoridades mexicanas y de la Cancillería colombiana, ante el desplante. También porque al revisar los registros estadísticos migratorios de colombianos hacia el país, ubicado en la parte meridional de América del Norte, o los de mexicanos hacia Colombia se percibe la excesiva amabilidad con los extranjeros al ingresar a territorio nacional. No obstante, inquieta que en los últimos años la cifra de colombianos “indeseables” para los mexicanos se incrementa. Desde enero de 2013 a abril pasado, los connacionales inadmitidos suman 4.975 y los mexicanos a Colombia son sólo 167.

Procedente de Bogotá, el 14 de abril, en el vuelo 2933 de Interjet, hacía las 5 a.m., Natalia llegó al aeropuerto Benito Juárez de Ciudad de México. Y comenzó lo de siempre. Mirada de arriba abajo y al detalle de los guardias de inmigración. Preguntas agresivas y desobligantes. Envío a un cuarto aislado sin posibilidad de comunicación ni alimento. Nueva revisión de documentos. Llenado de un formulario especial. Requisa y exigencia de poseer US$150 diarios. Luego, despojo de algunas prendas y accesorios. Cambio de sitio con colchones en mal estado y olores putrefactos. En compañía de otra colombiana, una cubana y una africana.

Casi seis horas después de su arribo al aeropuerto y con respuestas monosilábicas, un funcionario de Migración se dignó a señalarle a Natalia: “Yo no respondo preguntas. ¿Usted viene de Bogotá? Pues para Bogotá se devuelve”. De inmediato, junto con otros tres colombianos le fueron devueltas algunas pertenencias y documentos, menos el pasaporte. Los subieron al avión de Interjet, en donde les suministraron una bolsa con un refrigerio.

Ya en Bogotá, Natalia y otros “compañeros” de viaje llegaron a una sala de puertas metálicas sin llave pero abiertas con clave, que decían “Inadmitidos”. Allí, un agente de Migración Colombia les sugirió poner la queja ante la Cancillería y la Embajada de México en Colombia. “Este es un caso recurrente, en los últimos meses nos están llegando a diario veinte colombianos devueltos de México. Ya hay demandas interpuestas en la Embajada de México por situaciones de derechos, maltrato y devoluciones injustificadas”.

Las normas migratorias señalan que los ciudadanos tienen tres estatus cuando presentan problemas en otros países: deportados, expulsados o inadmitidos, este último caso cuando no pasan de los aeropuertos. Según las autoridades colombianas, preocupa que actualmente resulta más difícil para los colombianos el ingreso a México, por encima de Estados Unidos o España.

Natalia lleva casi dos meses tras una explicación sobre su caso de frustrante mochileo. El Instituto Nacional de Migración de México dice que presentó inconsistencias en la entrevista de filtro. La Cancillería en Colombia le explicó que el país azteca es libre de permitir o negar el ingreso de cualquier extranjero a su territorio. Por su parte, Arnulfo Valdivia, embajador de México en Colombia, le respondió a la afectada: “comparto con usted que su queja ha sido enviada a diversas autoridades de nuestro país, a fin de que se tomen las medidas que eviten situaciones como la sucedida a su persona”.

El karma de ser colombiano en el extranjero no desaparece. En el caso de México, a muchos connacionales los siguen viendo como socios de narcotraficantes y a las mujeres como prostitutas. Y la más reciente caracterización, transmitida a las autoridades colombianas por sus pares de México, indica que muchos están llegando para montar el sistema de préstamos gota a gota en el país centroamericano y esto está causando violencia y muertes.

En noviembre de 2012, México eliminó la visa para los colombianos, quienes desde entonces visitan ese país por turismo principalmente y por trabajo, eventos, estudio o negocios. Pero, como están las cosas y como lo refleja el caso de Natalia Méndez Sarmiento, quien quiso recorrer con mochila el país con su novio de México y todo terminó en un humillante e injustificado trato, llegar al país azteca es una aventura incierta.

Otros casos 

Juan Camilo Beltrán

El pasado 24 de diciembre viajaron cinco amigos a México. A tres de ellos no les permitieron el ingreso al país azteca argumentando que no tenían suficiente efectivo; los otros dos no tenían dinero en efectivo, pero sí los dejaron entrar.

Andrea Valdés Ortiz

“Estuvimos esperando toda la noche a una amiga colombiana que es contadora, no la dejaron ingresar al país, fue terrible porque nunca nos informaron nada. Me parece inhumano lo que les hacen y lo peor es que todo se quede como si nada”.

John Chaparro

Es un cineasta que fue a México el 25 de noviembre del año pasado como turista. Permaneció detenido durante once horas en los calabozos del aeropuerto Benito Juárez. Fue víctima de maltrato psicológico y verbal. “Ahí tienes una nueva historia para tu próxima película”, le dijo un guardia de inmigración minutos antes de ordenar su regreso a Colombia.

Yehimi Liseth Sánchez

“La excusa de los mexicanos es que hay trata de blancas y protegen al turista. Esto le dijeron a mi hermana cuando viajaba a Cancún, la devolvieron con varios compatriotas”.

Los últimos hechos de las relaciones bilaterales

El 10 de julio de 1831 se dio inicio a las relaciones formales entre Colombia y México. Desde entonces la cooperación multilateral ha sido el eje de la relación. El primer embajador acreditado por México en Colombia fue Juan de Dios Cañedo y el primero de Colombia en México, Miguel de Santamaría. En hechos recientes, se firmó el Acuerdo de Asociación Estratégica (AAE) para fortalecer los temas de agenda bilateral.

Los dos países trabajan agendas conjuntas en materia científica, técnica, educativa, cultural, económica y de seguridad. En mayo de 2015, el presidente Juan Manuel Santos Calderón realizó una visita de Estado a México. En la cita los mandatarios revisaron los temas de la relación bilateral, regional y multilateral. Se firmó un nuevo marco de cooperación con la firma del Memorando de Entendimiento para el Establecimiento de la Relación Estratégica. En noviembre de 2015 se presentó el Grupo de Amigos de México por la Paz en Colombia, para acompañar los diálogos con las Farc.