Detalles de la acusación contra Rafael Uribe Noguera

El próximo miércoles la Fiscalía General presentará formalmente el escrito de acusación ante un juez de conocimiento. El procesado podría aceptar cargos.

Ante el juez 35 de conocimiento la Fiscalía General presentará formalmente el próximo miércoles el escrito de acusación contra Rafael Uribe Noguera por su participación en los hechos que rodearon el secuestro, acceso carnal violento y homicidio de la niña Yuliana Samboní en hechos registrados el pasado 4 de diciembre.

Uribe Noguera, quien se encuentra en la cárcel La Picota, deberá responder por los delitos de feminicidio agravado, secuestro agravado y acceso carnal violento. Fuentes cercanas al proceso penal aseguraron que el arquitecto podría aceptar en la citada diligencia judicial su responsabilidad en estos hechos que conmocionaron a todo el país. 

Sin embargo, debido a lo establecido en la ley, Uribe Noguera no recibiría ningún beneficio judicial puesto que los hechos fueron cometidos contra una menor de edad. La Fiscalía General, precisa el escrito de acusación, le solicitará al juez del caso la pena máxima en contra del acusado, es decir 60 años de prisión.

Las mismas fuentes aseguraron que ya Uribe Noguera reconoció su responsabilidad ante la Fiscalía. No obstante, el allanamiento a cargos se debe hacer como lo ordena el código de procedimiento penal ante un juez de la República. Será el funcionario judicial además el encargado de hacer la respectiva verificación.

En el documento de 37 páginas el ente investigador cita 57 pruebas documentales, 20 testimonios y 30 informes de criminalística. Entre estos se encuentran el documento enviado por el Instituto de Medicina Legal que evidencia las muestras biológicas halladas en el cuerpo de la niña de siete años y que relacionan a Uribe Noguera.

"Según el informe pericial de necropsia 201601111001004353 de fecha de 5 de diciembre dd 2016, la causa de la muerte de la niña se produjo por asfixia combinada por sofocación y estrangulamiento asociada con signos de actividad sexual y tortura", precisa uno de los apartes del escrito de acusación conocido por ElEspectador.com

Además del testimonio del celador del edificio Equus 66, Fernando Merchán –quien murió en extrañas circunstancias después de los hechos investigados- y los informes de policía judicial que identificaron la camioneta gris de placas DBO 960 conducida por Uribe cuando raptó a la menor de edad cuando jugaba con un primo y una amiga en el Barrio Bosque Calderón Tejada.

"Cuando ingresó a esa hora (9:40 de la mañana) Uribe Noguera, éste no quiso parquear en los parqueaderos 1 y 2 que eran los asignados al apartamento de propiedad de éste 603, sino que le manifestó que parquearía su vehículo en el sótano. Dijo el portero que Uribe Noguera nunca había parqueado allí y aclaró que en el sótano no hay cámaras pero existe un ascensor que sube directamente a los apartamentos de los propietarios", indica.

Igualmente, se presentará el mapa virtual que describe el recorrido que hizo Rafael Uribe Noguera hasta el edificio Equus 64 ubicado en la Calle 64 # 1 A -84 en el sector de Chapinero Alto en Bogotá. Las cámaras de seguridad dejan ver cómo ingresó con la menor en el puesto de adelante y su posterior salida al edificio Equus 66 ubicado en la carrera 4 # 66 -14.

Al ingresar, las cámaras de seguridad registran también a la menor forcejeando con Uribe Noguera. Estos videos son fundamentales a la hora de determinar el comportamiento del ahora procesado el día de los hechos, así como los movimientos que se presentaron en los edificios, entre los que se encuentran la llegada de sus hermanos Francisco y Catalina Uribe Noguera.

El ente acusador ya tiene todos los registros para verificar, incluso, que Rafael pidió un domicilio: aceite de cocina, un encendedor y un paquete de cigarrillos. Además de su salida, con una ropa diferente, en dos oportunidades del edificio que es propiedad de su familia. Las imágenes dejan ver un comportamiento normal por parte del ahora procesado.

En el documento, la Fiscalía sostiene que los dos hermanos de Uribe Noguera –quienes son procesados por el delito de favorecimiento en secuestro- intentaron desviar la investigación entregándole información falsa a los agentes del Gaula de la Policía que buscaban afanosamente a la menor.

Los Uribe Noguera aseguraron en un momento que desconocían el paradero de Rafael pese a que ya se habían visto con él. Francisco, incluso, lo trasladó a la Clínica Monserrat –ubicada en la calle 134 con 19- para internarlo. Tras ser rechazada su petición siguió mintiendo.

No fue sino hasta llegar a la Clínica Navarra, en la cual fue internado por una sobredosis de droga combinada con altas dosis de alcohol, que  le avisó al Gaula el paradero de la camioneta en uno de los parqueaderos de visitantes del Equus 66. Las cámaras de seguridad registran la llega de las autoridades a la edificación donde minutos más tarde encontraron el cuerpo de la menor en el jaccuzzi.

El crimen 

"Rafael Uribe Noguera, acabó con la vida de la niña Yuliana Samboní el 04 de diciembre de 2016, una menor víctima de desplazamiento forzado, de tan solo 7 años de edad, que residía en una zona marginal de la ciudad de Bogotá, condición que fue aprovechada por el autor para perpetrar el crimen. Haciendo uso de su fuerza y superioridad, sustrajo a la niña, desplazándola hasta un apartamento de su propiedad, donde horas más tarde fue hallada muerta por estrangulamiento y sofocación".

De esta forma, la Fiscalía General describe la participación del acusado. Las pruebas documentales y testimoniales recolectadas durante la investigación permiten verificar su responsabilidad directa en todos estos hechos: secuestro, violación y homicidio. "El delito más grave es el atentatorio contra la mujer por el hecho de ser mujer".

Sostiene el ente investigador que las pruebas documentales recolectadas y los testimonios de peritos permiten establecer la violencia con la que actuó el procesado contra la menor de edad, reseñando que en su cuerpo se encontraron muestras de abuso sexual, lesiones en la espalda y rostro -producidas por golpes directos- y moretones en sus manos y brazos causados cuando intentaba defenderse de su agresor. 

"De los elementos materiales probatorios allegados a la acusación se infiere que el señor Rafael Uribe Noguera es un hombre de 38 años que se aprovechó de las condiciones de ventaja que tenía a su favor, para doblegar a una niña indefensa que, de manera nnatural y espontánea jugaba en la calle, frente a su casa, sin un adulto que la protegiera, y siendo tan pequeña, el acusado utilizó su fuerza para someterla y poderla sustraer de aquel sitio, quedando la víctima a la tutela del agresor", precisa.  

Medidas de seguridad

Debido a los problemas de seguridad que se presentaron en la audiencia del pasado 7 de diciembre en el complejo judicial de Paloquemao, en donde un grupo de personas intentaron linchar a Rafael Uribe Noguera cuando ingresaba a la audiencia de imputación de cargos, el Consejo Superior de la Judicatura plantea que la nueva diligencia sea vía teleconferencia.

Con esta medida se busca agilizar el proceso puesto que a veces se presentar problemas con las remisiones, así como proteger la integridad del procesado y los otros sujetos procesales. Uribe Noguera se encuentra en una sala aislada debido a que ha sido amenazado por otros reclusos de La Picota.