Judicial |8 Oct 2012 - 10:03 pm

Protestas contra la minería han aumentado desde 2008

Así lo demuestra el estudio realizado por el Cinep 'Minería, conflictos sociales y violaciones de derechos humanos'.

Por: Redacción Judicial
  • 8Compartido
    http://www.elespectador.com/noticias/judicial/articulo-380101-protestas-contra-mineria-han-aumentado-2008
    http://www.is.gd/JstV8c
  • 0
La minería ilegal se ha convertido en uno de los mayores dolores de cabeza de la locomotora minera.  / Archivo La minería ilegal se ha convertido en uno de los mayores dolores de cabeza de la locomotora minera. / Archivo

El año pasado se presentaron 64. Por ello, hace un llamado a la sociedad y al Estado para un diálogo al respecto.

Anda, pero con dificultades. De las cinco locomotoras que estableció el Gobierno como pilares para jalonar la economía, la minero-energética es, probablemente, la que más controversias ha generado, de acuerdo con el más reciente informe del Centro de Investigación y Educación Popular (Cinep), Minería, conflictos sociales y violación de derechos humanos en Colombia.

El año pasado hubo cerca de 64 acciones contra proyectos mineros, desde marchas, reclamos, paros cívicos, bloqueos de vías y huelgas de hambre. En el 57% de los casos las protestas estuvieron relacionadas con la extracción de petróleo; en un 19%, con la de oro; en un 18%, con la del carbón, y en un 6%, con la de otros minerales. Cerca del 24% de ellas se debió al presunto incumplimiento de acuerdos entre las empresas mineras y sus empleados; el 16%, a posibles violaciones a los derechos de comunidades indígenas y afrodescendientes, y el 14% fue por la protección del medio ambiente.

Hubo protestas en casi todos los departamentos. El informe destaca, por ejemplo, que “a través de acciones sociales colectivas, comunidades indígenas y afrodescendientes de Putumayo, Vichada, Nariño, Antioquia, La Guajira, Boyacá, Casanare, Norte de Santander y Cauca, reclamaron su derecho al territorio, expoliado por la avanzada de la exploración y explotación petrolera (y de otros recursos naturales) y por la violación de sus derechos culturales: a la autonomía, la libre determinación, a la vida y a la supervivencia como pueblos, al consentimiento previo e informado”.

En departamentos como Tolima y Santander se presentaron grandes manifestaciones contra dos importantes proyectos mineros: La Colosa, ubicado en Cajamarca, Tolima. Presentado como uno de los yacimientos de oro más grandes del mundo, ha puesto en disputa a las comunidades, la AngloGold Ashanti —empresa que lo propuso— y el Gobierno.

Por otra parte, en Santander se ha generado un debate mayúsculo desde que se vio la posibilidad de que la empresa GreyStar Resources explotara el Páramo de Santurbán en busca de oro. La discusión llegó incluso a la Asamblea departamental. Miles de pobladores de Bucaramanga salieron a protestar contra el proyecto porque, según ellos, afectaría profundamente las fuentes de agua que abastecen a esa ciudad de casi un millón de habitantes. El tema llegó incluso a la Fiscalía y, mientras tanto, la empresa sigue maniatada.

Aunque El Espectador trató de comunicarse con el ministro de Minas y Energía, Federico Renjifo, no pudo hacerlo. No obstante, en otras entrevistas el funcionario ha dicho que se están tomando todas las medidas para que cada vez más la extracción minera se haga en condiciones más responsables con el ambiente y las comunidades. Pero el problema no acaba allí. Para colmo de males grupos armados ilegales están extorsionando a los grandes y pequeños mineros, para obtener así una importante fuente de ingresos.

El Cinep advierte que en muchas regiones del país existe una correlación: la violencia, las extorsiones y los asesinatos se han multiplicado en las regiones mineras y, cada vez más, los yacimientos están siendo controlados y pagan “peaje” a los grupos armados de todo tipo, desde las Farc y el Eln hasta las llamadas bandas criminales.

De acuerdo con fuentes de la Policía, una de las prioridades inmediatas es acabar los vínculos de ilegalidad en la extracción de minerales. De hecho, el presidente Juan Manuel Santos se ha referido en varias ocasiones a la minería ilegal como un “cáncer que hay que extirpar”. Además, el Gobierno tiene establecido un plan de formalización de los mineros informales del país para que se los pueda distinguir de los mineros ilegales y sea más fácil combatir a estos últimos. No obstante, la Confederación de Pequeños Mineros de Colombia ha dicho que este plan no está funcionando.

En este marco, el Cinep presenta una serie de recomendaciones al Estado y a la sociedad, entre ellas reformular la política minera del país, aplicar con pertinencia la consulta previa, proteger y respetar las zonas campesinas, definir las líneas de páramo, es decir, los lugares donde no se puede hacer minería, y mostrar una mayor efectividad en la titulación de las tierras de las comunidades.

A la sociedad, por su parte, se le recomienda generar espacios de reflexión, investigar las posibles violaciones a los derechos de las comunidades producidas por la explotación minera y acompañar los procesos. Queda claro que falta un debate más profundo. La locomotora sigue avanzando, pero debe hacerse mucho para que no se descarrile.Anda, pero con dificultades. De las cinco locomotoras que estableció el Gobierno como pilares para jalonar la economía, la minero-energética es, probablemente, la que más controversias ha generado, de acuerdo con el más reciente informe del Centro de Investigación y Educación Popular (Cinep), Minería, conflictos sociales y violación de derechos humanos en Colombia.

El año pasado hubo cerca de 64 acciones contra proyectos mineros, desde marchas, reclamos, paros cívicos, bloqueos de vías y huelgas de hambre. En el 57% de los casos las protestas estuvieron relacionadas con la extracción de petróleo; en un 19%, con la de oro; en un 18%, con la del carbón, y en un 6%, con la de otros minerales. Cerca del 24% de ellas se debió al presunto incumplimiento de acuerdos entre las empresas mineras y sus empleados; el 16%, a posibles violaciones a los derechos de comunidades indígenas y afrodescendientes, y el 14% fue por la protección del medio ambiente.

Hubo protestas en casi todos los departamentos. El informe destaca, por ejemplo, que “a través de acciones sociales colectivas, comunidades indígenas y afrodescendientes de Putumayo, Vichada, Nariño, Antioquia, La Guajira, Boyacá, Casanare, Norte de Santander y Cauca, reclamaron su derecho al territorio, expoliado por la avanzada de la exploración y explotación petrolera (y de otros recursos naturales) y por la violación de sus derechos culturales: a la autonomía, la libre determinación, a la vida y a la supervivencia como pueblos, al consentimiento previo e informado”.

En departamentos como Tolima y Santander se presentaron grandes manifestaciones contra dos importantes proyectos mineros: La Colosa, ubicado en Cajamarca, Tolima. Presentado como uno de los yacimientos de oro más grandes del mundo, ha puesto en disputa a las comunidades, la AngloGold Ashanti —empresa que lo propuso— y el Gobierno.

Por otra parte, en Santander se ha generado un debate mayúsculo desde que se vio la posibilidad de que la empresa GreyStar Resources explotara el Páramo de Santurbán en busca de oro. La discusión llegó incluso a la Asamblea departamental. Miles de pobladores de Bucaramanga salieron a protestar contra el proyecto porque, según ellos, afectaría profundamente las fuentes de agua que abastecen a esa ciudad de casi un millón de habitantes. El tema llegó incluso a la Fiscalía y, mientras tanto, la empresa sigue maniatada.

Aunque El Espectador trató de comunicarse con el ministro de Minas y Energía, Federico Renjifo, no pudo hacerlo. No obstante, en otras entrevistas el funcionario ha dicho que se están tomando todas las medidas para que cada vez más la extracción minera se haga en condiciones más responsables con el ambiente y las comunidades. Pero el problema no acaba allí. Para colmo de males grupos armados ilegales están extorsionando a los grandes y pequeños mineros, para obtener así una importante fuente de ingresos.

El Cinep advierte que en muchas regiones del país existe una correlación: la violencia, las extorsiones y los asesinatos se han multiplicado en las regiones mineras y, cada vez más, los yacimientos están siendo controlados y pagan “peaje” a los grupos armados de todo tipo, desde las Farc y el Eln hasta las llamadas bandas criminales.

De acuerdo con fuentes de la Policía, una de las prioridades inmediatas es acabar los vínculos de ilegalidad en la extracción de minerales. De hecho, el presidente Juan Manuel Santos se ha referido en varias ocasiones a la minería ilegal como un “cáncer que hay que extirpar”. Además, el Gobierno tiene establecido un plan de formalización de los mineros informales del país para que se los pueda distinguir de los mineros ilegales y sea más fácil combatir a estos últimos. No obstante, la Confederación de Pequeños Mineros de Colombia ha dicho que este plan no está funcionando.

En este marco, el Cinep presenta una serie de recomendaciones al Estado y a la sociedad, entre ellas reformular la política minera del país, aplicar con pertinencia la consulta previa, proteger y respetar las zonas campesinas, definir las líneas de páramo, es decir, los lugares donde no se puede hacer minería, y mostrar una mayor efectividad en la titulación de las tierras de las comunidades.

A la sociedad, por su parte, se le recomienda generar espacios de reflexión, investigar las posibles violaciones a los derechos de las comunidades producidas por la explotación minera y acompañar los procesos. Queda claro que falta un debate más profundo. La locomotora sigue avanzando, pero debe hacerse mucho para que no se descarrile.

Por: Redacción Judicial
  • Imprimir
  • Enviar
  • 8
8

Opiniones

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí

Opciones de visualización de opiniones

Seleccione la forma que prefiera para mostrar las opiniones y haga clic en «Guardar» para activar los cambios.
Opinión por:

hugosalamancaparra.net

Mar, 10/09/2012 - 18:55
Se va a firmar la paz para que los grupos delictivos "alzados en armas" conviertan sus tropas en esclavos de las minas que van a quedar legalizadas y de esta manera sus jefes y los del gobierno arrasen las riquezas mineras de Colombia para su enriquecimiento particular.
Opinión por:

ana_ceballos

Mar, 10/09/2012 - 12:56
Del afán no queda sino el cansancio, ni siquiera lo han notado. Pero es importante que la comunidad empiece a ver los puntos verdaderamente importantes para que las empresas mineras trabajen con responsabilidad sobre las zonas. La gente no es consiente de la necesidad de la minería, se oponen pero no generan propuestas cercanas a la realidad.
Opinión por:

JoanImitola

Mar, 10/09/2012 - 12:25
El articulo esta muy bueno ...pero parece que se les fue la mano en el "cortar" y "pegar" ????? se repite y se repite!!! y donde está el redactor?????
Opinión por:

eduardo franco

Mar, 10/09/2012 - 09:26
En un país donde los ladrones hacen las leyes y la corrupción está en todos los niveles de la administración pública, las regalías de los recursos mineros no llegarán a beneficiar a los colombianos. Se dice que los negociadores de las compañías mineras y del ministerio del ambiente, están cambiando oro y coltán por letrinas y pedazos de carreteras. El nobel chileno Perez Esquivel nos enseñó que le queda a un país tras la explotación minera por parte de las multinacionales: saqueo, destrucción ambiental y deudas.
Opinión por:

elmasdelacimaespaña

Mar, 10/09/2012 - 05:36
a los mas brutos de america latina, los Colombianos, aun duermen de ee letardo de "un bulto de cemento si votan por mi" o de "una hoja de cinc para su casa si nos vota ! Pobres, es como si no supieran leer,son ciegos y van todos al mismo hueco!
Opinión por:

Maquiavelo..

Mar, 10/09/2012 - 03:11
El problema es el siguien: Al estado Colombiano le quedo grande darle bienestar a los Colombianos y son cada dia mas los que suman la miseria Colombiana que con el tiempo se vuelve como una bomba de tiempo y no falta sino encotrar un lider y toda la lagarteria va a parar a Miami...El truco para parar la miseria fue el darle la oportunidad a la gente de buscar fortuna con la mineria, Uribe tomo eso como bandera, y como todo lo que hizo este señor fue imrpovisado y sin ningun control de estado...ahora estamos viendo los resultados, toda esta gente esta arrasando la naturaleza y contaminando nuestros rios....lo mejor de Colombia es su naturaleza, porque su gente ya deja mucho que desear, y para que seguimos destruyedo lo unico que nos queda?
Opinión por:

Zegalia

Lun, 10/08/2012 - 22:14
CINEP, ha sido vilmente PERSEGUIDA y lo peor en manos del "GLORIOSO" los mismos que " CUSTODIAN" LA POLITICA MINERA
Opinión por:

Zegalia

Lun, 10/08/2012 - 22:11
El desastre del QUIMBO... el contrato de CERROMATOSO, el del carbón GUAJIRO en fin

Publicidad
Publicidad
Suscripciones El Espectador

Edición impresa

Suscríbase
 
Círculo de experiencias

ACTIVE LA LLAVE DE SUS PRIVILEGIOS

Beneficios para suscriptores

CONÓZCALOS
 
 

El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones de COMUNICAN S.A. Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial,así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2013