Exsoldados implicados en muerte de sacerdote

Se ordenó la detención preventiva de dos antiguos uniformados. El sacerdote Gualberto Antonio Oviedo Arrieta fue asesinado el 13 de septiembre de 2011.

Para los feligreses que hallaron el cuerpo del párroco Gualberto Oviedo Arrieta, asesinado a machetazos, varias teorías los rondaban: actores armados que no gustaban de sus sermones o conflictos personales, principalmente. Un año y tres meses después del crimen, sin embargo, la tesis de la Fiscalía apunta a una dirección distinta: al sacerdote lo mataron tan sólo por robarle las joyas y el dinero que tenía en su posesión. Y los autores del homicidio, sostiene el organismo, podrían ser dos exsoldados.

Por esa razón, hoy la Fiscalía pidió la detención preventiva de los exmilitares Luis Andrés Vargas Pestana y Carlos Iván Sierra Saavedra. El ente investigador, a partir de las pruebas recolectadas por un fiscal seccional de Chocó, presentó ante el Juzgado Tercero de Turbo (Antioquia) la solicitud de la medida de aseguramiento contra estos exmiembros del contingente campesino del Batallón Francisco de Paula Vélez de la XVII Brigada, con sede en Carepa (Antioquia).

Los acusados no aceptaron los cargos de homicidio agravado. Sin embargo, el juez encontró fundamentos suficientes en la investigación para ordenar su reclusión. Los hombres fueron trasladados a la cárcel El Reposo, del municipio antioqueño de Apartadó, donde permanecerán mientras son llamados a juicio.

Desde que ocurrió el homicidio, la Conferencia Episcopal de Colombia ha manifestado su rechazo frente a los hechos ocurridos. En un comunicado emitido días posteriores al crimen declararon que “rechazaban todos los actos de violencia contra el pueblo, que además enlutan a la Iglesia Católica”. Líderes de la Iglesia Católica han insistido en que esperan que se resuelva el episodio violento y se promulgue justicia, evitando a toda costa la impunidad del caso.

Este caso de 2011 se sumó a otros cinco sacerdotes asesinados el mismo año: el controvertido caso en Kennedy sobre el doble homicidio de Richard Armando Piffano Laguado y Rafael Reátiga Rojas (quienes, se indaga hoy, contrataron a sus propios asesinos); el asesinato del capellán Gustavo García, a quien pretendían robarle el celular en Bogotá; Luis Carlos Orozco Cardona asesinado en Rionegro (Antioquia); el padre Reynel Restrepo Idárraga, de la población de Marmato (Caldas); y el cuerpo recuperado del sacerdote César Darío Peña García, asesinado por las Farc.

Según cifras de la Conferencia Episcopal de Colombia, entre 1984 y septiembre de 2011, en el país han sido asesinados dos obispos, 79 sacerdotes, ocho religiosas y religiosos, así como tres seminaristas.

El sacerdote Gualberto Oviedo Arrieta, quien dirigía la parroquia Nuestra señora del Carmen, era considerado uno de los personajes más representativos de la región por los trabajos que desarrollaba en la comunidad de Acandí. Su cuerpo sin vida fue hallado en el baño de la casa cural del corregimiento de Capurganá (zona rural de Acandí). Fue un crimen que conmovió a los pobladores de la zona, que aseguran el párroco nunca recibió una amenaza y era amigo de todos.