El carrusel de las mentiras

Durante meses, la Fiscalía les dio crédito a tres testigos cuyas versiones hoy se desmoronan, luego de que el mismo organismo se percatara de sus testimonios falaces.

Luis Alfonso Colmenares y Oneida Escobar durante la audiencia en que la Fiscalía reveló la falsedad de los testigos en el caso de su hijo.    / Andrés Torres
Luis Alfonso Colmenares y Oneida Escobar durante la audiencia en que la Fiscalía reveló la falsedad de los testigos en el caso de su hijo. / Andrés Torres

Muchas explicaciones le quedan por dar a la Fiscalía luego de las revelaciones que se conocieron esta semana en el polémico caso Colmenares. En especial en lo relacionado con el manejo que se les ha dado a los testigos. Los tres, José Wílmer Ayola, Jonathan Martínez y Jesús Alberto Martínez Durán, están detenidos en la cárcel La Modelo de Bogotá mientras son investigados por falso testimonio y fraude procesal.

En el escrito que la fiscal Martha Lucía Zamora le entregó a un juez el pasado miércoles, la funcionaria evidenció que, luego de un trabajo de corroboración serio con respecto a las versiones de los supuestos testigos, no había otro camino que catalogarlos de mentirosos (ver recuadros). Detalles claves para esta investigación que, tras dos años, sigue en deuda con una familia y un país que quiere saber a ciencia cierta cómo murió Luis Andrés Colmenares.

Historia fabricada

Estas son las irregularidades que investiga la Fiscalía en lo dicho por Jesús Alberto Martínez. Primero dijo que no se acordaba de las placas de los carros en los que, supuestamente, se ubicó a Colmenares después de su muerte. Luego dijo que sí las sabía. Pero los números que dio no concordaban con los carros por él descritos y, además, en ellos nunca se encontraron rastros de sangre. Martínez dijo que había fotografiado los vehículos, pero que las fotos se las dio a ‘Arturo’, un amigo suyo, que había sido asesinado. Después dijo que las tenía y que se las iba a dar a la Fiscalía. Curiosamente, cuando lo iba a hacer, le robaron la memoria USB en la que las tenía. Sumado a esto, la Fiscalía obtuvo una declaración de alguien cercano a Arturo que decía que Martínez no tenía nada que ver con él. Además, fue Martínez quien aseguró que el estudiante Daniel Giraldo había estado en la golpiza a Colmenares. La Fiscalía tenía pruebas de lo contrario. Por último, hay muchas dudas respecto a la forma en la que Martínez llegó a ser testigo de la Fiscalía. Al parecer, lo hizo a través de un abogado que lo presentó al fiscal González y al papá de Luis Andrés Colmenares. Aparentemente, y por alguna razón desconocida, el fiscal González habría tratado de esconder esta conexión.

La mentira bajo vigilancia

El vigilante de seguridad y falso testigo José Wílmer Ayola, en sus primeras declaraciones el 3 de junio de 2012, afirmó que estuvo entre el 30 y el 31 de octubre de 2010 vendiendo trago con su amigo ‘Cristian’ o ‘Tizón’, de quien nunca brindó información para ubicarlo o siquiera verificar su existencia. Sin embargo, después de que el abogado Jaime Granados revelara pruebas de que Ayola no se encontraba en el parque, sino cumpliendo un turno de vigilancia nocturna en el occidente de Bogotá, la Fiscalía volvió a escucharlo en declaración juramentada el 22 de junio de 2012, en laque intentó defender su versión arguyendo que esa noche se había escapado de su trabajo como guardia de seguridad para vender trago en el parque El Virrey. El ente investigador documentó además que el abogado Mario Iguarán, defensor de Carlos Cárdenas, entrevistó a todos sus compañeros de turno, quienes aseguraron que Ayola sí había estado trabajando con ellos.

El ‘amigo’ que Martínez nunca conoció

Jonathan Martínez Ortiz siempre dijo que fue el 30 de octubre de 2010 al norte de Bogotá para reunirse con su amigo Daniel Giraldo. La Fiscalía no pasó por alto que él, sólo en sus últimas declaraciones, mencionó al estudiante como partícipe de la agresión a Colmenares. Martínez Ortiz, procesado como falso testigo en el caso Colmenares, aseguró que él y Giraldo eran amigos, pero el ente investigador evidenció que este dato “se ha desvirtuado, pues no se halló evidencia que los relacionara”. Además, la Fiscalía descubrió que Daniel Giraldo, para la noche del 30 y la madrugada del 31 de octubre de 2010, “se encontraba en un lugar distinto al parque El Virrey, pues al parecer estaba en compañía de unos amigos” en un restaurante. Cuatro testigos y un álbum de 184 fotos lo probaron. Martínez dijo que había estado en contacto con Giraldo el 18 y 19 de octubre de 2010, desconociendo que este último, como se lee en sus registros migratorios, estaba en China. La fiscal Martha Lucía Zamora reprochó también que Martínez le hubiera entregado datos al fiscal Antonio González que nunca fueron corroborados por el funcionario.

Moreno y Quintero siguen en juicio

Después de que la fiscal Martha Lucía Zamora dijera que los testigos del caso Colmenares eran falsos y sus declaraciones ya no se iban a tener en cuenta, los abogados de Laura Moreno y Jessi Quintero, investigadas por su presunta participación en la muerte de Luis Andrés Colmenares, ocurrida el 31 de octubre de 2010, aseguraron que iban a pedir la preclusión del proceso en su contra. Mientras esto ocurre, el caso contra ellas continúa y, de hecho, se espera que los días 19, 20 y 21 de febrero se reanude la audiencia preparatoria para el juicio. En esa diligencia se espera que la defensa de las acusadas presente las pruebas con las que pretende demostrar la inocencia de las dos estudiantes universitarias.