Investigan hallazgo de caleta en la finca del ex congresista José Guerra de la Espriella

El ex parlamentario, conocido como 'Joselito', aseguró que en su propiedad hasta hace seis meses la Armada Nacional realizaba prácticas de tiro y que las tropas pernoctaban allí. Dijo que interpondrá una demanda para saber qué pasó.

La pista que tuvieron las autoridades para hallar la caleta con armas en la finca Las Palmas, del ex parlamentario José Guerra de la Espriella, conocido como Joselito, en el municipio de Momil, Córdoba, la entregó un informante que en el pasado formó parte de las filas del señalado narcotraficante Daniel Rendón Herrera, alias Don Mario. El CTI de la Fiscalía, la Sijín de la Policía y el DAS encontraron en el lugar un fusil Galil, una escopeta, una granada de fragmentación, 477 cartuchos calibre 5.56 y 5 proveedores.

En Bogotá, el ex congresista, hermano de la actual ministra de Comunicaciones, María del Rosario Guerra, reconoció que la finca, de 2 mil hectáreas, es de su propiedad desde hace unos seis años, pero que únicamente va cada dos meses. “Voy a hacer inventario del ganado. La finca también está dedicada a la silvicultura”, afirmó Guerra de la Espriella en diálogo con El Espectador. Ante las suspicacias que se podrían despertar por el hallazgo, añadió que la finca sólo tiene un trabajador, quien no tiene autorizado el uso de armas.

“Me mortifiqué cuando me llamaron a avisarme del hallazgo, porque la gente que me conoce sabe que soy un hombre pacífico”, dijo el ex senador. La caleta fue encontrada a 600 metros de las viviendas de la propiedad, muy cerca de un arroyo donde hay maleza. Por otro lado, recordó que hasta hace seis meses había autorizado que la Armada Nacional hiciera ejercicios militares, como pruebas de polígono, en el lugar. “Y también a ocho kilómetros está la base naval de Coveñas, donde hay unos 4.000 hombres”, enfatizó Guerra de la Espriella.

Afirmando que es gravísimo el hecho que se encuentre una sola arma en su propiedad, anunció que interpondrá hoy una demanda contra personas indeterminadas (vecinos, empleados y autoridades de la zona), para que se establezca qué es lo que está ocurriendo. Aseguró que se debe investigar en profundidad, porque no descarta que se trate de una trampa para enlodar su imagen.

“Pero no me preocupa porque fui el primer dirigente público de Sucre que denuncié a esos grupos (paramilitares y guerrilla) hace seis años. Por eso recibí denuncias y amenazas de muerte. He sido muy vertical en eso”, sostuvo el ex parlamentario. Advirtió que las autoridades también deben tener en cuenta que en la zona hay presencia de las denominadas bandas emergentes. Joselito Guerra de la Espriella fue condenado, en abril de 1998, a 90 meses de prisión por los delitos de enriquecimiento ilícito, estafa y falsedad agravada. El ex senador fue condenado después de 18 meses de investigaciones con base en el testimonio del ex contador del cartel de Cali, Guillermo Palomari, dentro del llamado Proceso 8.000 que dejó en evidencia los vínculos entre dirigentes políticos y organizaciones dedicadas al narcotráfico. Otras evidencias que recolectaron las autoridades de la época daban cuenta de que el ex parlamentario se hospedó en varias oportunidades en el Hotel Intercontinental de la capital del Valle del Cauca, donde sus cuentas eran pagadas por Inversiones Ara, una empresa de fachada del desaparecido cartel de Cali.

El ex parlamentario aseguró que se encuentra a la espera de los resultados de las investigaciones que adelanten las autoridades encabezadas por la Fiscalía General, que quedó a cargo del material incautado en su finca. No obstante, se mostró confiado en que su nombre quedará libre de cualquier sospecha.

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