Fiscalía llama a juicio a ex director del DAS Jorge Noguera

El ente acusador lo investigará por el homicidio del catedrático Alfredo Correa de Andreis, entre otros delitos.

Según estableció la Fiscalía General de la Nación, el ex director del DAS tendría participación en la muerte del profesor barranquillero Alfredo Correa de Andreis y dos sindicalistas.

De igual forma, según el ente acusador, Jorge Noguera tendrá que responder por concierto para delinquir agravado, esto en relación con sus presuntos vínculos con paramilitares. El ex director del Departamento Administrativo de Seguridad se encuentra recluido en la cárcel La Picota, en Bogotá.

El asesinato del catedrático de las universidades del Norte y Simón Bolívar ocurrió el 17 de septiembre de 2004, pero el caso acerca de por qué lo ultimaron empezó el 3 de junio de ese año. Ese día, un investigador del DAS de Cartagena, Javier Valle Anaya, presentó ante el fiscal 33 de esa ciudad, Demóstenes Camargo de Ávila, un informe de inteligencia en el que daba cuenta de que, con base en las declaraciones de tres testigos, al parecer Correa era ideólogo del bloque Caribe de las Farc y que en esa agrupación ilegal era conocido con el alias de Eulogio.

Ese mismo 3 de junio se ordenó la apertura de investigación previa. Como hecho curioso, dos de los tres testigos eran indocumentados. El 17 de junio siguiente –recuerdan sus familiares–, Correa de Andreis fue capturado, en medio de un espectacular operativo de seguridad, en la urbanización Viejo Prado, de la carrera 53 con calle 64 de Barranquilla. “Cuando llegamos a la casa de Alfredo, había tanta gente armada que daba la impresión de que el operativo era contra Marulanda o contra Jojoy”, recuerda Magda, hermana del humanista asesinado.

A partir del momento de la captura, empezó la lucha de Correa de Andreis, de toda su familia, de sus amigos y de su abogado, Antonio Nieto Güete, por esclarecer los confusos hechos y, de paso, demostrar su inocencia. No necesitarían mucho tiempo para ese fin.

La versión de los testigos

Mayerlin Torres Carvajal (alias Paola), Javier Larrazábal Mora y José Daniel Satizábal Serna son los tres reinsertados que señalaron que el profesor Correa era de las Farc. La primera señaló: “(Sé que Correa es guerrillero) porque yo lo vi cuando subió a los campamentos de la guerrilla en compañía de alias Gorbacho y alias Peter a dictar conferencias sobre el movimiento bolivariano y lo vi que charlaba mucho con Iván Márquez. (...) La última vez que lo vi fue en un campamento de la Serranía de Perijá, en el área de Canaán, donde se encontraba Iván Márquez, y de ahí se desplazaron a un campamento de Venezuela”.

Otro de los testigos, Javier Larrazábal Mora, aseveró ante la Fiscalía 33 de Cartagena que conoció a Correa en la Serranía de Perijá con el alias de Eulogio y que éste era el ideólogo del bloque Caribe. “Días después –agregó– se trasladó el señor Eulogio hacia Venezuela a hablar con Hugo Chávez estrategias con el movimiento Farc”.

Finalmente, José Daniel Satizábal sostuvo que conoció a Correa en el año 2000, en una finca de San Pedro de la Sierra, donde Eulogio (Correa) les dictaba conferencias a los guerrilleros y les enseñaba cómo camuflarse en una ciudad sin ser detectados.

¿Testigos creíbles?

A estos tres testimonios les dio credibilidad el fiscal Demóstenes Camargo de Ávila. Sin embargo, no fue él quien profirió la medida de aseguramiento en contra del profesor Correa. Esa tarea le correspondió –el 28 de junio de ese año– al fiscal seccional 36 de Cartagena, Ricardo Carriazo Zapata, quien tuvo que asumir el proceso cuando ya prácticamente los términos estaban vencidos para resolver la situación jurídica del procesado Alfredo Correa.

Para pedir que la medida de aseguramiento que pesaba en contra de Correa fuera revocada, el abogado Antonio Nieto empezó por explicar que era inaudito que la investigación se hubiera iniciado contra persona desconocida, si al proceso fueran allegadas varias fotografías que le fueron tomadas ilegalmente a su cliente en la Universidad Simón Bolívar. Para el penalista, este hecho evidencia que desde un principio las labores de inteligencia estaban orientadas contra su defendido.

La defensa, además, presentó ante la Fiscalía cualquier cantidad de certificaciones de las universidades del Norte y Simón Bolívar, en las que se constataba que para los días en que según los testigos Correa de Andreis estaba adoctrinando a la guerrilla, aquel en realidad estaba dictando cátedra en los mencionados centros de educación o, incluso, adelantando maestrías.

Con estas nuevas pruebas aportadas al expediente, el 14 de julio de ese año, el fiscal Carriazo Zapata optó por revocar la medida de aseguramiento y ordenó dejar en libertad a Correa de Andreis. Sin embargo, no archivó la investigación y pidió que se verificara la veracidad de las nuevas pruebas aportadas por la defensa de Correa.

En su providencia del 14 de julio, el fiscal Carriazo advirtió que si bien en principio el organismo investigador les había dado plena credibilidad a los tres testigos, las nuevas pruebas tendían un manto de duda sobre aquellos. De no ordenarse la libertad del profesor Correa, dijo el fiscal Carriazo, se estaría violando el principio de la presunción de inocencia del sindicado.

¿Testigos clonados?

El 6 de julio de 2004, cuando su cliente aún estaba detenido, el abogado Nieto Güete presentó un control de legalidad de la medida de aseguramiento que había sido proferida contra Correa de Andreis el 28 de junio. El penalista sostuvo que, en su criterio, los testimonios que perjudicaban a su cliente eran clonados. Así lo explicó: “Declaración jurada de Mayerlin Torres, indocumentada (...), líneas 39 a 46 del folio 6. (Hay) 99 palabras clonadas. Preguntado: Sírvase decir a este despacho qué actividades realizó usted durante su permanencia en la guerrilla, a quiénes conoció en la misma y qué actividad realizaban estas personas dentro de la organización guerrillera.

Contestó: A Solís Almeida, miembro del bloque Caribe de las Farc; a Leonardo Guerra, comandante del 59 frente de las Farc; a alias Mauricio Tercero, al mando del frente 59 de las Farc. También conocí a muchas personas que son miembros de la guerrilla de las Farc, pero hacen parte del movimiento clandestino, como es el caso de alias Eulogio (se refiere a Alfredo Correa de Andreis), quien es ideólogo del bloque Caribe de las Farc. Él se desempeñaba como creador de núcleos de inteligencia clandestina y reclutador de personas para luego ingresarlas a dicho movimiento”.

¡Y vaya sorpresa! En la declaración del testigo Javier Larrazábal, ante la misma pregunta, aparece la misma respuesta, sin una coma más ni una coma menos. Y como ese caso, hay dos más. Este, por ejemplo: en las declaraciones de Mayerlin Torres y Javier Larrazábal aparece la siguiente frase: “Sí, esa fotografía corresponde a la persona que yo conozco con el alias de Eulogio y que es miembro activo del movimiento revolucionario de las Farc-Ep”. ¿Será que las declaraciones fueran tomadas en conjunto y después separadas? ¿Eso se puede? Los investigadores del caso tienen la palabra.