Bacrim, en 409 municipios

Esta cifra difiere del balance del Gobierno, según el cual en 2012 esos grupos hicieron presencia en 118 municipios. Farc y el Eln delinquieron en 262 y 72 municipios, respectivamente.

De acuerdo con un reciente informe del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), durante 2012 las bandas criminales hicieron presencia en 409 municipios de 30 departamentos de Colombia, es decir, en cerca del 30% de los municipios (ver infografía). En 285 de ellos hubo una presencia consolidada por parte de estas organizaciones criminales, mientras en otras 76 poblaciones hubo riesgo de que estos grupos armados ilegales se consolidaran del todo. Esta cifra difiere seriamente de las que ha presentado el Gobierno al respecto.

En noviembre pasado el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, dijo que 934 municipios de Colombia ya no contaban con la presencia de estos grupos. Luego, en marzo de este año, precisó que en apenas el 10% de los municipios del país tenían presencia estas organizaciones criminales. De la misma forma, el Gobierno ha dicho que las bandas criminales ya no son sino organizaciones atomizadas y sin el poder que tuvieron en su momento los paramilitares y las estructuras de los carteles de Cali y Medellín.

Contrario a lo dicho por Pinzón, el informe de Indepaz refiere que pese a los golpes que se les han propinado, los Rastrojos y los Urabeños siguen con presencia en por lo menos 200 municipios y que, aunque algunas bandas se han debilitado, otras estructuras criminales, como Renacer y los Machos, han “tomado un nuevo aire”. El informe advierte que regiones como Antioquia, Chocó, Cesar, Córdoba, Sucre y Valle se vieron seriamente afectadas por las acciones de estos grupos armados ilegales.

De acuerdo con la investigación de Indepaz, durante el año pasado los Rastrojos hicieron presencia en 236 municipios, seguidos por los Urabeños, que lo hicieron en 218 poblaciones. Estas dos organizaciones criminales siguen siendo las más fuertes; sin embargo, en el caso de los Rastrojos, Indepaz advierte que el arresto de Daniel El Loco Barrera y la entrega de los hermanos Luis Enrique y Javier Antonio Calle Serna a la justicia de Estados Unidos, sumados a la guerra que esta banda sostiene con los Urabeños, ha generado una crisis en esta banda criminal.

Por esta razón los Urabeños, comandados por Dairo Antonio Úsuga, alias Otoniel, se convierten poco a poco en la estructura criminal más poderosa del país. De acuerdo con el informe pasaron de tener presencia en 211 municipios y 18 departamentos, en 2011, a hacer presencia en 218 poblaciones y 23 departamentos el año pasado. Y, además, han ingresado a territorios que eran controlados por los Rastrojos. De acuerdo con Indepaz, en 2012 las organizaciones criminales los Urabeños y los Machos se aliaron para apoderarse de rutas del narcotráfico en el Pacífico. “Los Urabeños les prestan protección y les suministran armamento para que se enfrenten a los Rastrojos y, de esta forma, ganar territorio”, indica el documento.

En lo que se refiere al aparentemente desmovilizado Ejército Revolucionario Popular Anticomunista (Erpac), comandado hasta su muerte por Pedro Oliveiro Guerrero, alias Cuchillo, Indepaz advierte que los miembros del Erpac que no se entregaron a la justicia en 2011 engrosaron las filas de dos nuevas organizaciones criminales: el bloque Meta y los Libertadores del Vichada, que, según el informe, tuvieron presencia en 25 y 15 municipios de los Llanos Orientales, respectivamente. Y agrega que el vacío de poder dejado tras la desmovilización del Erpac “no sólo se vio disputado por estos dos grupos, sino que en algunas regiones del Casanare comenzaron a tener noticias de actividad de un rezago de las Autodefensas del Casanare, junto con presencia en algunos municipios de Urabeños y Rastrojos”.

Indepaz alerta, además, por “la aparición de nuevas estructuras, consecuencia de las disputas internas de los grandes grupos paramilitares, como las Autodefensas Nueva Generación, en Norte de Santander, y Héroes del Nordeste, en Antioquia; y la continuidad de las actividades de grupos como la Oficina de Envigado, Cordillera, Cacique Pipintá y Autodefensas Unidas del Casanare”.

De acuerdo con el Ministerio de Defensa, el año pasado se capturó a 4.497 miembros de bandas criminales y otros 4.539 murieron en combates con la Fuerza Pública. De enero a julio de este año, 2.284 integrantes de estas organizaciones delincuenciales y otros 2.298 han muerto en combates. A ello se suman los varios jefes criminales que han sido capturados durante este gobierno; no obstante, estos golpes al parecer, no han sido suficientes para acabar con estas estructuras.

El informe presenta, también, un mapa con los municipios en los que durante 2012 hicieron presencia las Farc y el Eln (ver infografía). De acuerdo con Indepaz, el año pasado las Farc hicieron presencia en 262 municipios de 28 departamentos, entre ellos en 31 de los 142 municipios de Cauca y en 25 de las 64 poblaciones de Nariño. En estas regiones las autoridades han asegurado que las Farc se aliaron con algunas bandas criminales para el negocio del narcotráfico. De acuerdo con Indepaz, entre 2011 y 2012, las Farc dejaron de hacer presencia en tres departamentos; sin embargo, el año pasado hicieron presencia en 13 municipios más que en 2011.

Con respecto al Eln, esta organización guerrillera hizo presencia en 72 municipios de 13 departamentos. Entre ellos, en 5 de los 7 municipios de Arauca y en 13 de las 40 poblaciones de Norte de Santander. En la primera de estas dos regiones hay acuerdos entre las Farc y el Eln para repartirse el territorio, como quedó en evidencia con la masacre de 14 militares el pasado sábado en Tame (Arauca). Y, por su parte, en 8 de los 40 municipios de Norte de Santander hizo presencia el reducto del Ejército Popular de Liberación que comanda Víctor R. Navarro, alias Megateo.

De acuerdo con el Ministerio de Defensa, el año pasado fueron capturados 3.133 miembros de estas organizaciones guerrilleras y 4.692 murieron en combates con la Fuerza Pública. Al respecto, el presidente Juan Manuel Santos ha dicho que el accionar de la Fuerza Pública ha logrado debilitar a las Farc “como nunca antes en los últimos 50 años”. Pero, mientras en La Habana, Cuba, las Farc y el Gobierno dialogan y mientras el Eln pide pista en las negociaciones, en Colombia las bandas criminales siguen azotando a varias regiones y emergen entonces como un palo en la rueda de la paz que hay que tener en cuenta.

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