Conjuez conservador definirá adopción gay

Tal como lo había pronosticado El Espectador hace una semana, un conjuez definirá la suerte de la adopción por parte de parejas del mismo sexo. La votación del proyecto de fallo presentado por el magistrado Jorge Iván Palacio, que avalaba que las familias homoparentales pudieran adoptar, terminó 4-4.

José Roberto Herrera Vergara. / 'Semana'

Por esta razón se sorteó el nombre del conjuez que pondrá punto final a este álgido debate. Se trata de José Roberto Herrera Vergara, magistrado de la Sala Laboral de la Corte Suprema entre 1994 y 2002, presidente de este alto tribunal en 1996 y miembro de la Comisión de la Verdad sobre el holocausto del Palacio de Justicia.

Para muchos, la posibilidad de hacer realidad la adopción por parejas del mismo sexo se esfumó. Herrera Vergara es un hombre de corte conservador que fue propuesto como conjuez por el exmagistrado Nilson Pinilla, un dato que no puede perderse en tanto Pinilla fue uno de los principales opositores al proyecto que buscaba definir si esta población tenía derecho a conformar una familia y contraer matrimonio civil. En una nota publicada por este diario en septiembre de 2010 se conoció un acta de la Corte Constitucional fechada el 17 de abril de 2008 en la que el exmagistrado Pinilla calificaba la homosexualidad como una “anomalía biológica”.

En esa época, la Corte aprobó el reconocimiento de la seguridad social para las uniones homosexuales. Pinilla, reconocido por ser ultraconservador, se opuso y señaló que “estas personas sufren de una anomalía y requieren de la atención psicológica de esa afección”. En poca palabras, los calificó de enfermos. El conjuez Herrera y Pinilla son de la misma corriente ideológica, un dato poco alentador para la comunidad LGBTI.

Uno de los argumentos del magistrado Palacio es que “reconocer que como familias constitucionalmente protegidas las parejas del mismo sexo pueden participar en procesos de adopción si cumplen con los requisitos que prevé la ley, de ninguna manera supone hacer ‘experimentos de ingeniería social con los niños en situación de vulnerabilidad’, según las palabras del jefe del Ministerio Público. Por el contrario, empíricamente se ha demostrado que sí es posible llevar a cabo ese tipo de adopción sin afectar o poner en riesgo el interés superior del menor”.

A esta postura se unieron María Victoria Calle, Luis Ernesto Vargas y Gloria Stella Ortiz, quienes están de acuerdo en que la tendencia sexual no puede convertirse en un obstáculo para la adopción de un menor. Sin embargo, los magistrados Jorge Pretelt, Martha Sáchica, Gabriel Eduardo Mendoza y Luis Guillermo Guerrero, se opusieron a esa posibilidad.

Han sido varias las batallas que ha ganado la comunidad LGBTI. Una de ellas es que puedan adoptar de forma individual. Otro caso representativo fue el de una pareja de lesbianas que logró que una de ellas adoptara a la hija biológica de su compañera sentimental. Sin embargo, cuando ya como familia reconocida por la ley, el anhelado sueño de la adopción se veía cerca, la Corte no llegó a una decisión. Ahora será el conjuez Herrera quien defina el futuro de una lucha que durante décadas han dado los homosexuales.