Corte Constitucional abrió incidente de desacato contra la Canciller

Se habría omitido el cumplimento de un fallo que ordenaba reintegrar a un funcionario de una Embajada, que fue despedido por razones étnicas.

La Corte Constitucional le abrió un incidente de desacato a la canciller María Ángela Holguín por no cumplir un fallo que le ordenaba al Ministerio Relaciones Exteriores el reintegro a la Embajada del Reino Unido en Colombia a un funcionario que fue despedido en 2012, en lo que se consideró un caso de discriminación y violación a la libertad de cultos.

El alto tribunal determinó que, pese al fallo de tutela, hasta el momento el funcionario no ha sido reintegrado a la Embajada, hecho por el cual se le dio un plazo de 48 horas para definir su situación. De no darse cumplimento se tomarán decisiones de fondo como enviarle el expediente a la Procuraduría General. (Ver Corte se pronuncia frente a caso de discriminación de colombiano en embajada británica)

El hecho tiene relación con el fallo que en agosto de 2012 ordenó a la Embajada el reintegro inmediato de un asistente de visas que despedido en diciembre de 2015, por los rumores de dos compañeros de trabajo que afirmaron que él amenazó a su superior con hacerle brujería y la acusó de haberle robado un celular para hacerle un "amarre".

En el fallo se advierte que después de seis meses la Cancillería no ha tomado acciones frente a la negativa de la Embajada de reintegrar al Darwin Ayton Moreno a su puesto. Para la Corte se presentó un incumplimiento al fallo T-462 de 2015.

La Corte dijo que ya han pasado seis meses y la Cancillería aún no ha tomado acciones frente a la negativa de la Embajada de reintegrar al ciudadano por lo que dio tres días a Holguín para inicie las acciones diplomáticas correspondientes.

En la decisión citada se indica que el funcionario fue despedido sin justa causa luego de iniciarle un disciplinario por sus creencias religiosas y ancestrales. El mismo se abrió luego de las quejas presentadas por otros trabajadores.

"La Embajada incurrió en actuaciones discriminatorias en contra del demandante (… ) al acusarlo de hechos en relación con los cuales no tenían pruebas, y que estaban inescindiblemente relacionados con su identidad étnica y sus convicciones religiosas", señala el fallo. 

El accionante narró que fue víctima de acoso laboral solo por sus creencias ancestrales por parte de sus compañeros de oficina, que descalificaban su comportamiento. En la tutela manifestó que le habían tomado sin su permiso su teléfono celular, un paraguas y revisarle su computador personal.