Corte deja en firme fallo que revive corridas de toros en Bogotá

El alto tribunal no aceptó el recurso presentado por el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro.

Con cinco votos a favor y cuatro en contra la Sala Plena de la Corte Constitucional dejó en firme el fallo emitido por ese mismo alto tribunal que revivió las corridas de toros en la capital de la República. Con esta decisión se ordena reabrir la plaza La Santamaría, ubicada en el centro de Bogotá, para la celebración de dichos espectáculos.

El alto tribunal no aceptó el recurso de nulidad presentado por el Instituto de Recreación y Deporte (IDRD) en contra del fallo emitido el pasado 2 de septiembre por dicho alto tribunal. La mayoría de los magistrados apoyó la ponencia presentada por el magistrado Mauricio González Cuervo. (Ver ¿El regreso de la 'fiesta brava'  Bogotá?)

En este sentido se dejó en firme el hecho que ni los alcaldes ni gobernadores pueden prohibir este tipo de eventos de tipo cultural. Actualmente se están adelantando unas obras de reforzamiento de las estructuras de la plaza de toros hecho por el cual su reapetura se podría demorar unos meses. Por mandato del alcalde de Bogotá, Gustavo Petro dicha edificación estaba siendo utilizada para conciertos y otro tipo de de eventos totalmente alejados de la tauromaquía. 

En el documento presentado por el magistrado Mauricio González Cuervo se ordenaba “restituir de manera inmediata la plaza de La Santamaría como plaza de toros permanente para la realización de espectáculos taurinos y la preservación de la cultura taurina, sin prejuicio de otras destinaciones culturales y recreativas que alteren su destinación principal”.

En la ponencia se hacía una mención a la tradición de la denominada “fiesta brava” en Bogotá y su aspecto cultural y artístico que ha sido adoptada. Igualmente se cita la ley 916 de 2004 en el que se estableció por parte del Congreso de la República el denominado reglamento taurino, acción que fue avalada por la misma Corte.

En este sentido se asegura que el Congreso de la República debería legislar para realizar cualquier modificación a la celebración de este tipo de eventos. Además se cita el artículo 84 de la Constitución Política que hace referencia al hecho que cuando “un derecho o actividad hayan sido reglamentados de manera general, las autoridades públicas no podrán exigir permisos, licencias o requisitos adicionales para su ejercicio”.

Para el magistrado ponente con la decisión del alcalde de Bogotá, Gustavo Petro de ponerle un punto final al arrendameinto de la plaza de toros de la Santamaría se presentó una vulneración “del libre derecho a la expresión artística de la Corporación Taurina de Bogotá, puesto que la Administración Distrital intervino indebidamente en el contenida artístico y con la realización”.

En la acción de nulidad, los accionantes manifestaron que en el fallo emitido en agosto de 2013 se presentó una interpretación errada “de la jurisprudencia de la propia Corte” para la protección de los derechos de los animales, citando varias sentencias del alto tribunal en tenas parecidos.

Renovación de la plaza, en veremos

Aunque la Corte ordenó el regreso de la fiesta brava, la plaza de Toros la Santamaría permanecerá cerrada por lo menos un año, mientras el Distrito adelanta las obras de restauración aprobadas por el Ministerio de Cultura. Después de que en diciembre pasado el proceso de licitación para el mejoramiento de las instalaciones de la Plaza de Toros La Santamaría se declarara desierto por la presentación de un único proponente que no cumplió con los requisitos, el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural (IDPC) abrió una nueva convocatoria.

María Eugenia Martínez, directora del IDPC, manifestó en ese entonces que este proceso cerraría el 19 de febrero. De esta forma podrán iniciar la evaluación de las propuestas y adjudicar las obras en marzo. “Es un cronograma muy ajustado y estamos esperando que esta vez participe mucha gente, es halagador que hay un poco más de dinero y las obras tienen que estar empezando en abril, tienen que quedar muy adelantadas en diciembre de 2015”, agregó Martínez.

Esta vez, el costo de la obra ya no será de $4.000 millones, como se había anunciado el año pasado sino de $6.500 millones , debido a que se tenía prevista una adición de $2.000 millones. De acuerdo con las proyecciones del Distrito, las obras para el reforzamiento estructural de la Plaza La Santamaría durarían 14 meses con intervenciones, principalmente, en la zona de palcos por las condiciones de riesgo para los asistentes al escenario.

Un intento fallido

Esta historia comenzó a finales de 2013, cuando la Administración Petro le presentó a la Corte Constitucional unos estudios que demostraban que había fallas en la estructura de este patrimonio, que, de acuerdo con la versión del Distrito, se encuentra actualmente en un “alto nivel de vulnerabilidad sísmica”.

Una vez aceptada la observación, se esperaba que para diciembre del año pasado la Alcaldía tuviera adelantado el proceso de restauración. Sin embargo, solo hasta el 11 de diciembre del año pasado se abrió por primera vez la licitación para restaurar la plaza de toros La Santamaría.

Y aunque se esperaba que con este paso la obra comenzaría en marzo, a dicha licitación solo se presentó un proponente: Unión Temporal Shekina Ingenieros, firma que no cumplió con los requerimientos exigidos en la parte técnica. Según el comité evaluador, a pesar de pasar la parte financiera, no contaba con la experiencia que deberían tener los profesionales para ejecutar la primera fase de la restauración de la plaza.

El Distrito ha sido claro que para esta obra es necesario que los participantes cumplan a cabalidad todas las normas requeridas, pues en el reforzamiento estructural de la plaza deben efectuarse demoliciones de gradas en concreto y ladrillo, muros, barandas de graderías y de la mampostería temporal están previstas, así como el reforzamiento de vigas de cimentación, columnas, muros de contención y arreglo de fisuras, entre otras obras.