"La decisión fue ajustada a derecho": Juez que dejó en libertad a implicadas en caso Colmenares

La funcionaria judicial manifestó que según sus cuentas los términos ya estaban vencidos.

La juez 10 de garantías, Teresita Barrero defendió la decisión que tomó en la tarde del pasado miércoles en la cual le otorgó la libertad a Laura Moreno y Jessy Quintero investigadas por su presunta participación y conocimiento en los extraños hechos que rodearon la extraña muerte de Luis Andrés Colmenares, el 31 de octubre de 2010.

Según la funcionaria judicial “la decisión fue ajusta a derecho”, indicado que en su extensa intervención se dieron todos los detalles y se revisaron a fondo todos los argumentos esgrimidos por los sujetos procesales e intervinientes con el fin de responder de manera exacta y sin dejar margen de duda el recurso de apelación presentado por los abogados de las implicados.

“La fundamentación fue jurídica y constitucional. Porque es una providencia extensa que se hizo precisamente con el ánimo de no dejar ningún resquicio de duda frente a la decisión que se estaba tomando”, explicó la juez de garantías señalando que según sus cuentas los términos ya estaban vencidos.

Y es que para la juez, en su decisión explicó detalladamente el hecho de por qué no era menester extender la medida de aseguramiento para las dos jóvenes universitarias, quienes cumplieron más de un año y medio privadas de su libertad en sus respectivos domicilios.

“Al 7 de noviembre iban 169 días, cuando el plazo de la norma es de 120 días. Entonces por A ó por B al 29 de septiembre ya habían transcurrido los 120 días con mayor razón el 31 de octubre que fue momento en que el juez 55 de garantías tomó su decisión final y que yo revise y revoque”, precisó la funcionaria.

Barrero señaló que pese a la decisión de la defensa de Jessy Quintero de retirar la solicitud se debe estudiar y tomar una decisión bajo la figura jurídica de la comunidad de bancadas. “Es un proceso compartido y las implicadas no pueden asumir decisiones de manera independiente”, explicó.

“Las razones fueron explicadas y no fueron controvertidas por los otros intervinientes, fue una coacción prácticamente desde el punto de vista moral a los que ellos se vieron avocados”, indicó la juez al señalar que está segura que su decisión fue lo suficientemente clara y argumentada para que los otros intervinientes no tengan ninguna duda.

Igualmente aprovechó la oportunidad para hacer un nuevo llamado de atención sobre este caso, que ya es catalogado de interés nacional, “un juez no puede estar coaccionado o con miedo. Un juez que se apasiona con un proceso no debería estar vinculado. Todos tenemos pasiones humanas, pero tenemos que dejarlas a un lado porque si no la imparcialidad desaparece”.

Este viernes, la audiencia preparatoria en contra de las dos estudiantes fue aplazada para el próximo 20 de noviembre.