‘Es discriminatorio no avalar el matrimonio gay’: consejero presidencial

Ante la Corte Constitucional, Guillermo Rivera defenderá el derecho de las parejas homosexuales a casarse con base, entre otras, en el reciente fallo de la Corte Suprema de EE.UU. que avaló estas uniones.

“La igualdad es imparable”, dicen los defensores del matrimonio igualitario en Colombia. El mundo viene avanzando, lentamente, hacia el reconocimiento del derecho a casarse para las parejas homosexuales. Así lo demuestran dos recientes fallos, uno de la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos y otro del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que les reconocieron este derecho a varias parejas del mismo sexo. Y Colombia no puede quedarse atrás: así lo indica el consejero presidencial para los Derechos Humanos, Guillermo Rivera, en un documento que presentará hoy ante los magistrados de la Corte Constitucional, en desarrollo de una audiencia pública organizada por este alto tribunal para discutir sobre la constitucionalidad del matrimonio igualitario.

Rivera argumenta que la sociedad avanza, en ciertas ocasiones, “mucho más rápido que los cambios normativos”. Mejor dicho: que a veces la realidad no sólo supera a la ficción sino, también, a las leyes que tratan de regularla. Y que es en ese momento que a los tribunales se les abre la puerta para afinar la normatividad y hacer que avance hacia la protección de los derechos de todos los ciudadanos. Es por ello, dice Rivera, que la Corte Constitucional colombiana no se puede quedar esperando a que el Congreso legisle al respecto.

“Si bien los escenarios propios de la democracia deberían ser la principal fuente para generar cambios normativos, esto no puede significar que un grupo de ciudadanos, al cual ya se le reconoció un déficit de protección, tenga que esperar a que las mayorías decidan la posibilidad de ejercer plenamente sus derechos humanos”. El mensaje es claro: “Los derechos se deben garantizar de manera permanente a todos los ciudadanos y no pueden quedar suspendidos a la espera de las dinámicas políticas”.

Todo esto en referencia al plazo, ya incumplido, que le dio la Corte Constitucional al Congreso en 2011 para que legislara, en menos de dos años, sobre el matrimonio igualitario. Lo que no ha ocurrido y tiene a decenas de parejas en un limbo judicial desesperante. Esto ha ocasionado varias demandas, como la que analiza actualmente la Corte Constitucional y que llevó a esta corporación a convocar a una audiencia pública para que el Estado y la sociedad discutan sobre este tema. “El juez constitucional no puede ampararse en la inactividad del legislador para permitir que se perpetúe en el tiempo una situación que imposibilita el ejercicio de derechos fundamentales”, concluye Rivera.

Su intervención son siete páginas de argumentos a favor del matrimonio igualitario. En esta intervención, conocida por El Espectador, Rivera sostiene que tras ser consideradas como familia por la Corte Constitucional, las parejas homosexuales merecen “la misma protección que cualquier otra familia de la sociedad colombiana. Así entonces, las parejas homosexuales, al igual que las heterosexuales, tienen el mismo derecho para decidir libremente cómo conformar la familia, y esto incluye la posibilidad de poder escoger que sea a través de un vínculo jurídico contractual como el matrimonio”.

Para Rivera, en Colombia hay un déficit de protección para la comunidad LGBTI que viola la misma Constitución, lo que se puede cerrar por medio del matrimonio. Y por ello asegura que los jueces y notarios que casan parejas homosexuales no están haciendo nada distinto a hacer valer la Constitución. Dice que esto no afecta en nada a las parejas heterosexuales. Con este panorama, Rivera le pide a la Corte que “materialicemos ese espíritu del  Constituyente y les otorguemos a las parejas del mismo sexo, a través del matrimonio, la posibilidad de ejercer plenamente sus derechos a la libertad, autonomía, intimidad y libre desarrollo de la personalidad”. ¿Seguirá Colombia el ejemplo que han dado en otras regiones del mundo?