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Judicial 10 Sep 2011 - 8:59 pm

Su reto: desmantelar las bacrim

El general de los generales

Óscar Naranjo Trujillo, un oficial de la Policía sin antecedentes en su institución. Hoy es el más antiguo de la cúpula militar de Santos.

Por: Redacción Judicial
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    http://www.elespectador.com/noticias/judicial/el-general-de-los-generales-articulo-298350
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El presidente Juan Manuel Santos ratificó en su cargo al general Naranjo. /Reuters

En mayo de 1976, cuando Óscar Naranjo Trujillo ingresó a la Escuela General Santander para comenzar curso de subteniente y su padre se aprestaba a recibir su grado como brigadier general, el país empezaba a sufrir el lastre de los carteles de la droga. Hoy, 35 años después, en su condición de director de la Policía y el más antiguo oficial en la recién renovada cúpula militar, está convencido de que la lucha contra el narcotráfico es su prioridad porque terminó por convertirse en el activo estratégico contra el terrorismo y el crimen organizado.

Bogotano, de 54 años, hijo mayor de una familia antioqueña de siete hijos, desde muy joven su vida estuvo marcada por la carrera de su padre Francisco Naranjo como oficial de la Policía. Por eso, cuando concluyó su bachillerato en el colegio Calasanz, a pesar de que anheló convertirse primero en sociólogo y después en periodista, y de hecho cursó algún tiempo en la Universidad Javeriana, la vocación por la Policía terminó atrayéndolo y, dos años después de ingresar a la institución, emprendió su primer curso de inteligencia.

En 1983, cuando regresó de España tras adelantar estudios de operaciones especiales y su padre acababa de dejar la dirección de la Policía, el entonces capitán Óscar Naranjo ya tenía claro que su enemigo iba a ser el narcotráfico. Y lo enfrentó en momentos en que el poder ilegal de esas organizaciones estaba en la cúspide. La mafia de Pablo Escobar, Gonzalo Rodríguez Gacha y sus homólogos amedrentaba a la sociedad y al Estado, y rápidamente tuvo que apoyar a sus superiores en el difícil momento en que la Policía fue blanco de los sicarios.

Ya en los años 90, con una experiencia acumulada en la dura tarea de desmantelar la estructura terrorista del cartel de Medellín, el oficial Naranjo se convirtió en la mano derecha del entonces director, general Rosso José Serrano, y junto con él y otros oficiales, estuvo en el frente de batalla del aniquilamiento del cartel de Cali y sus red de mafiosos. Una exitosa tarea que le permitió seguir ascendiendo hasta convertirse en director de Inteligencia de la Policía, cargo desde el cual empezó a formar a una nueva generación de oficiales expertos en enfrentar al mismo enemigo.

Una carrera vertiginosa que en diciembre de 2005 ya le había permitido ostentar condición de brigadier general. Es decir, con el respaldo de ocho presidentes, Óscar Naranjo Trujillo demostró una trayectoria sin antecedentes. Pero si su ascendente despeño en la Policía ya era una sorpresa en ese momento, lo fue aún más que en mayo de 2007 cuando el entonces presidente Álvaro Uribe Vélez lo nombró director de la Policía por encima de 11 generales que estaban esperando turno para ostentar la máxima distinción de la entidad estatal.

De inmediato se convirtió en pilar esencial de la política de Seguridad Democrática, al punto de que sus aportes en materia de inteligencia fueron claves para el desarrollo de varias operaciones militares contra las Farc, pero principalmente en la ofensiva contra el narcotráfico. En el mismo origen de las denominadas bandas criminales, ya las estrategias del general Óscar Naranjo fueron determinantes para impedir que este flagelo tomara una dimensión mayor a la que hoy amenaza al país.

Aún así, tras el accidentado proceso de paz entre el gobierno Uribe y los grupos autodefensas, las bandas criminales representan la nueva cara del narcotráfico, y el general Naranjo lo tiene claro. “Son bandas direccionadas por narcotraficantes que han encontrado en el crimen y en el terror su forma de expresarse y de hacer daño a la sociedad. Por eso es un imperativo luchar contra ellas. Son nuestra más alta prioridad. Es necesario detenerlas y someterlas”. Lo dice con la convicción de que permitir su desarrollo es aceptar un nuevo ciclo de violencia en Colombia.

¿Pero cuál es la fórmula mágica para detener su avance? En palabras del general Naranjo, la política y la estrategia del Gobierno parte de caracterizar debidamente cómo se desarrolla este complejo fenómeno criminal. Una vez entendido su accionar y sus métodos, la orden del director de la Policía es precisa y contundente: “Hay que combinar inteligencia, control territorial y aplicación de la justicia para consolidar resultados”. Y un detalle más que, sin duda, hoy es prioritario: “Aplicar intensamente labores de contrainteligencia para mantener la integridad institucional y producir resultados”.

Una estrategia que bajo su dirección o concurso le ha permitido desmantelar algunas de estas estructuras criminales, sobre todo aquellas en las que gobernaron como auténticos mafiosos Daniel Rendón Herrera, alias Don Mario; Oliverio Guerrero Castillo, alias Cuchillo, o los denominados mellizos Miguel Ángel y Víctor Manuel Mejía Múnera. El mismo modus operandi con el que hoy pretenden sostener su poder criminal los grupos conocidos como ‘Los Paisas’, ‘Los Urabeños’, ‘Los Rastrojos’, ‘Los Machos’, la banda ‘Renacer’ o el Ejército Revolucionario Popular Antiterrorista Colombiano (Erpac).

“Los grupos paramilitares, de la forma como fueron concebidos al final de la década pasada, ya no existen. Hoy nos encontramos frente a organizaciones que luchan por apropiarse de los mercados del crimen que dejaron esas estructuras. Y se valen del conocimiento acumulado por las cadenas de narcotraficantes. En otras palabras, hoy se puede afirmar que son una expresión típica del crimen organizado narcotraficante. Por eso personajes como Daniel Barrera, como los hermanos Calle o Valenciano y alias Sebastián, son objetivos de alto valor que deben ser sometidos”.

Son las precisiones de un oficial de inteligencia que conoce perfectamente cómo se mueven, cuáles son sus tácticas y de qué manera son vulnerables. Él sabe que tarde o temprano van a ser desmanteladas, aunque resulta evidente que no es una tarea fácil, en muchas ocasiones porque parte de su accionar delictivo es infiltrar hasta las más altas esferas de la sociedad y del Estado. La corrupción es otro de sus baluartes y por eso la respuesta es la contrainteligencia.

Lo sabe perfectamente el general Óscar Naranjo, quien tuvo que sufrir en carne propia el peso de esta desgracia. Con tantos años dedicado a perseguir a los narcotraficantes, emulando las acciones de su padre y dando ejemplo a decenas de oficiales y suboficiales enfrentados al narcotráfico, tuvo que ver cómo su hermano menor también se vio involucrado en una de estas organizaciones y tuvo que pagar en Alemania su osadía. Hoy es un drama superado, pero también un aliciente para seguir en la lucha por abolir el tráfico de drogas.

Son 35 años dedicado a esta tarea. Con todas las victorias y sin sabores que ello implica. Con todas las limitaciones y honores que el cargo representa. Ahora, como director ratificado de la Policía Nacional y también como el más antiguo de los oficiales que hoy acompañan en la cúpula al presidente Juan Manuel Santos. Otro récord en su trayectoria profesional. Nunca antes un oficial de la Policía había ostentado esta condición. Lo representa Óscar Naranjo Trujillo, un general de la Policía con cuatro soles y demasiados desafíos por delante.

Sus resultados como director de la Policía

El general Óscar Naranjo cumple cuatro años como director de la Policía. Fue el expresidente Álvaro Uribe quien lo nombró el 17 de mayo de 2007 en reemplazo del general Jorge Daniel Castro Castro.

Ha sido el hombre de la inteligencia en los grandes operativos contra el narcotráfico y la guerrilla. Desde que es director ha participado en dos grandes golpes contra el secretariado de las Farc, como la operación en la que fue abatido Raúl Reyes en territorio ecuatoriano (marzo del 2008) y en la que abatieron al Mono Jojoy (septiembre de 2010).

En la lucha contra las bandas criminales ha logrado resultados como la captura de Daniel Rendón Herrera, alias Don Mario. En el último año, en el gobierno del presidente Juan Manuel Santos, ha encabezado las investigaciones por corrupción como el caso del carrusel de la salud y el del recobro de IVA en la DIAN. En octubre del año pasado fue elegido como el mejor policía del mundo.

El nuevo mando en la Policía

Después del revolcón en las Fuerzas Armadas, la cúpula de la Policía quedó de la siguiente manera: al general Óscar Naranjo, ratificado como comandante de esa institución, lo acompañan desde hace unos días los generales José Roberto León, como subdirector; Édgar Orlando Vale, como inspector general; Luis Alberto Pérez , como director de Antinarcóticos, y Rodolfo Palomino, como director de seguridad ciudadana.

Ellos entraron a reemplazar a los generales Rafael Parra —nuevo agregado ante la Asociación de Policías de América—, Orlando Páez Barón y César Augusto Pinzón, tres de los seis altos mandos de la Policía que fueron llamados a calificar servicios o a cargos diplomáticos en el exterior.

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