El marco de colaboración de Zambrano

En un documento de 14 páginas están consignados los nombres de concejales, políticos y contratistas que, según el exsecretario de Salud, tuvieron nexos o se lucraron del llamado carrusel de la contratación en Bogotá.

Héctor Zambrano es procesado por  el llamado carrusel de la contratación. Desde abril está detenido en la cárcel La Picota. / Archivo
Héctor Zambrano es procesado por el llamado carrusel de la contratación. Desde abril está detenido en la cárcel La Picota. / Archivo

Mientras la Fiscalía concreta acuerdos con testigos claves para seguir destapando las verdades del carrusel de la contratación en Bogotá —como al que se llegó con los primos Nule para que aceptaran su responsabilidad en cuatro delitos a cambio de 78 meses de prisión—, también los investigadores constatan las confesiones de los declarantes. Uno de los más polémicos ha sido el exsecretario de Salud Héctor Zambrano, pues algunas de sus versiones, tal como lo ha reseñado El Espectador, parecen inconsistentes y hasta desfachatadas. No obstante, la Fiscalía tiene el deber de corroborar si su testimonio resulta esencial en la investigación.

Con esa salvedad, El Espectador conoció el cuadro de colaboración prometido por Zambrano y los principales hechos que delató ante las autoridades. El documento tiene 14 páginas y, como era obvio, los primeros en su lista son los hermanos Samuel e Iván Moreno Rojas. Del primero dijo que solicitó dinero directamente de las comisiones del contrato de $67 mil millones de las ambulancias. De Iván señaló que también se benefició del mismo contrato; que en alguna ocasión Zambrano le entregó $90 millones en una casa en Teusaquillo y que Iván presionó la entrega de la EPS Distrital a Salud Cóndor, pero que finalmente se le dio a Salud Total.

Del excontralor Miguel Ángel Moralesrussi, Zambrano comentó en la Fiscalía que le dieron $350 millones en dos entregas: una en la casa y otra en su oficina de la Contraloría. El mismo dinero que se le habría entregado al expersonero Francisco Rojas Birry, esta vez fraccionado en cuatro entregas. Supuestamente estos pagos también se derivaron de coimas por el contrato de las ambulancias. Del condenado exconcejal Hipólito Moreno, el exsecretario confirmó que se le entregaron $600 millones en tres partes por las ambulancias, tal como lo reconoció el mismo Moreno al pedir perdón por el desfalco a las arcas del Distrito.

Sobre Emilio Tapia, según el marco de colaboración, Zambrano refirió que tuvo $2.790 millones para repartirlos, al parecer, entre los hermanos Moreno y varios concejales. Zambrano dijo que Federico Gaviria, quien estructuró ese contrato de las ambulancias, podría corroborar esa versión. En el largo listado también aparece Juan Varela, íntimo amigo de Samuel Moreno. Según Zambrano, se le entregaron $120 millones de las ambulancias por instrucción de los hermanos Moreno.

En el capítulo de los concejales, el exsecretario, detenido en La Picota desde abril pasado, mencionó a Jorge Ernesto Salamanca, Andrés Camacho, Ómar Mejía, Wilson Duarte, Antonio Sanguino, Carlos Vicente de Roux, Germán García, Severo Correa, Darío Fernando Cepeda, Isaac Moreno, Álvaro Argote, José Juan Rodríguez, Orlando Santiesteban, Orlando Parada, Nelly Patricia Mosquera, Venus Albeiro Silva y Edward Arias. De acuerdo con el testigo, varios de ellos se enriquecieron ilícitamente a través de comisiones, cuotas burocráticas en hospitales del Distrito o recursos que pedían para manejar la contratación de la salud en Bogotá.

Por ejemplo, de Jorge Ernesto Salamanca habló de una entrega de $500 millones también por el caso de las ambulancias. De Andrés Camacho —quien hoy negocia un acuerdo con la Fiscalía— sostuvo que quería parte de la comisión de las ambulancias pero no se le pudo dar y a cambio se le prometió la Unidad Primaria de Atención (UPA) de la Zona Franca de Bogotá. Zambrano añadió que también presionó a la entonces gerente del hospital de Fontibón.

De varios cabildantes dijo el testigo que se les entregaron personalmente recursos en sus sedes políticas. De Antonio Sanguino señaló que pedía recursos para el hospital de Usme y que supuestamente manejaba la contratación de vigilancia y aseo de ese lugar. De Germán García, Zambrano señaló que solicitaba plata para el hospital de Bosa; de Severo Correa, que hacía lo propio en el hospital de Pablo VI; a Darío Fernando Cepeda e Isaac Moreno les habría correspondido el control del hospital de San Blas, a José Juan Rodríguez el hospital de Kennedy, a Edward Arias el hospital de Suba, a Orlando Santiesteban el hospital de Chapinero y a Orlando Parada el de El Tunal.

Sobre los tres concejales del Polo Carlos Vicente de Roux, Álvaro Argote y Venus Albeiro Silva, el testigo Zambrano los relacionó en el mismo mecanismo de repartición burocrática de la salud. Acerca de De Roux contó que solicitaba dinero para el hospital de Tunjuelito; de Álvaro Argote, que le correspondió el hospital del Sur y que a través de la firma Eurodent se solicitaba el 10% del valor de las facturas; y de Venus Albeiro Silva mencionó contratos en el hospital Pablo VI, Bosa y la Corporación Chimichagua. De Roux salió a desmentir en su momento a Héctor Zambrano y planteó la tesis de que está desesperado por buscar beneficios procesales y que en ese contexto es un testigo peligroso.

La mayoría de los mencionados por el exsecretario también lo acusan de señalamientos gaseosos o poco reales. Por ejemplo, De Roux fue uno de los denunciantes del carrusel junto con Gustavo Petro, hoy alcalde. En todo caso, en el abanico de acusados también aparece Orlando Parada, de quien dijo Zambrano que tenía relación con el exsubsecretario de Salud Mario Andrés Urán, con el fin de manejar algunos temas de la campaña de Samuel Moreno y otras cosas con la EPS Caprecom. Zambrano relacionó al senador Plinio Olano con la entrega de dineros del hospital El Tunal y la compra de equipos.

Del excontralor Mario Solano, el exsecretario mencionó que hubo presión para la entrega de un contrato que buscaba digitalizar historias clínicas con la Universidad Distrital. Y de Óscar González Arana, también excontralor de Bogotá, aseguró que el entonces alcalde Lucho Garzón le pidió ayudar a González en la relación con todos los gerentes de los hospitales. Un señalamiento, nuevamente, gaseoso. También figuran el senador Roy Barreras, el hoy presidente del Congreso Juan Fernando Cristo, el exsenador Samuel Arrieta y el exrepresentante Germán Olano. Supuestamente todos pidieron plata para sus campañas de hospitales bajo su control. Cristo y Barreras lo desmintieron con vehemencia.

Por último, llama la atención que en su cuadro de colaboración aparezca el nombre de Clara López Obregón, actual presidenta del Polo Democrático y candidata a la Presidencia por esa misma colectividad. Según Zambrano, López hizo una solicitud para que se recibiera a Gilberto Toro y a otro representante de la Federación Colombiana de Municipios con el fin de que Bogotá volviera al Sistema Integrado de Información sobre Multas y Sanciones por Infracciones de Tránsito (Simit). Como se recordará, el Distrito protestó en su momento por el hecho de que Fedemunicipios fuera la que manejara este cobro y que además derivara de él una ganancia.

El Espectador se comunicó con Clara López, quien manifestó que era una ridiculez lo dicho por Zambrano, que jamás ha tenido ningún nexo con el cartel de la contratación y que a ningún acuerdo se llegó con Fedemunicipios. En todo caso la Fiscalía indaga las revelaciones de Héctor Zambrano, un testigo que parece desesperado, que ha denunciado matoneos en la cárcel por parte de Iván Moreno y que genera sospechas en otros declarantes del carrusel por algunas acusaciones que ellos consideran infundadas.

jlaverde@elespectador.com

@jdlaverde9